LA MEGARREFORMA SOBREVIVIÓ LA SEMANA MÁS DIFÍCIL DE SU TRAMITACIÓN: LO QUE SE GANÓ, LO QUE SE PERDIÓ Y LA BATALLA QUE VIENE EN EL SENADO
Más de 1.300 indicaciones de la oposición. Una sesión que terminó a las 5 de la mañana. Quiroz llamó "ignorantes" a los diputados. La DC negoció. El PDG condicionó. RN no presentó ni una indicación. Y al final, el corazón tributario de la reforma salió adelante — pero con heridas. El análisis completo de lo que fue la semana más intensa de la tramitación legislativa del gobierno de Kast.
El proceso legislativo chileno tiene una cualidad que sus protagonistas conocen bien y que el ciudadano común raramente ve desde afuera: su brutalidad. No la brutalidad física sino la política — la acumulación de maniobras, contratiempos, negociaciones nocturnas, llamadas a la madrugada, presidentes de comisión que hacen sonar la campana exactamente a la medianoche para cerrar el debate y forzar la votación artículo por artículo hasta las cinco de la mañana.
Eso fue lo que vivió la Ley de Reconstrucción Nacional — la Megarreforma — esta semana en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Y entender lo que ocurrió, lo que se ganó, lo que se perdió y lo que viene, requiere leer la semana entera como lo que fue: una batalla política de largo aliento que no terminó el jueves en la mañana sino que apenas completó su primera fase.
Lunes: el tsunami de 1.300 indicaciones
El lunes 11 de mayo vencía el plazo para presentar indicaciones al proyecto. Nadie esperaba que la oposición fuera a ser moderada — la táctica de presentar indicaciones masivas para dilatar la tramitación es un recurso legislativo conocido — pero la magnitud final superó lo anticipado: más de mil trescientas indicaciones ingresadas por la oposición y los partidos no oficialistas.
El Partido Comunista y el Partido de la Gente encabezaron el ranking con más de 150 indicaciones cada uno. La Democracia Cristiana superó el centenar. El PPD, el Frente Amplio y el Partido Socialista presentaron decenas adicionales.
El dato que merece marcarse con subrayado doble: Renovación Nacional no presentó ninguna indicación. Cero. Eso no es neutralidad ni es moderación. En el contexto de la semana, con la red Matthei atacando sistemáticamente al gobierno, con Ximena Ossandón cuestionando el Segundo Piso, con Pepa Hoffmann y Cruz-Coke hostigando a Poduje — que RN no haya presentado ni una indicación a la reforma más importante del gobierno es un dato político de primera magnitud. Significa que decidieron no ayudar pero tampoco atacar directamente en este frente. Eso es la "derechita cobarde" en estado puro: abstenerse cuando su presencia activa podría marcar la diferencia.
Esa misma noche, el presidente Kast se reunió en el Palacio de Cerro Castillo con 31 diputados del Partido Republicano. En la reunión se abordaron los roces entre el timonel del partido Arturo Squella y los asesores del Segundo Piso, y se lamentó el masivo ingreso de indicaciones por parte de la oposición. Los Republicanos, a diferencia de RN, están del lado del gobierno.
Martes: el contragolpe del Ejecutivo
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, no tardó en nombrar lo que era obvio: las más de 1.300 indicaciones constituían una acción "deliberada y dilatoria" para retrasar la tramitación. No es una acusación sino una descripción. Una indicación legislativa es una herramienta legítima del proceso parlamentario. Mil trescientas indicaciones presentadas el último día del plazo, concentradas en los partidos con mayor motivación para hacer fracasar la reforma, son otra cosa: es obstruccionismo institucionalizado.
La respuesta del Ejecutivo fue igualmente táctica: el gobierno ingresó 26 indicaciones sustitutivas para blindar artículos clave del proyecto. Una indicación sustitutiva reemplaza el texto original de un artículo con un texto nuevo que el Ejecutivo controla, lo que en la práctica anula las indicaciones que la oposición había presentado sobre esos mismos artículos porque ya no hay un texto base sobre el cual aplicarlas. La oposición denunció la maniobra. El gobierno la ejecutó de todas formas porque era su derecho y porque la alternativa era dejar los artículos más importantes del proyecto expuestos a modificaciones que los habrían vaciado de contenido.
En la Comisión de Hacienda se votaron solo dos de los 33 artículos permanentes y 16 transitorios en esa primera jornada. La velocidad de la tramitación era de tortuga deliberada.
Miércoles: la maratón nocturna y el "ignorantes" de Quiroz
El miércoles fue el día más intenso. Antes de que comenzara la sesión, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz y el ministro del Interior Claudio Alvarado intensificaron los diálogos con la DC y el PDG — los dos partidos que no son ni oficialismo puro ni oposición pura y que por lo tanto tienen capacidad de definir el resultado.
Con la DC, el gobierno cedió en reducir la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años. La DC pedía 15. El acuerdo quedó en 20. Es una concesión real pero manejable — la invariabilidad tributaria es una garantía para los inversionistas de que las reglas del juego no cambiarán durante ese período, y 20 años sigue siendo un plazo suficiente para atraer inversiones de largo aliento. El gobierno también se comprometió a no modificar el Fondo Común Municipal, un tema sensible para los alcaldes de todas las tendencias políticas.
Con el PDG — el partido del "Papito Corazón" y los Forex scam, cuya oscuridad ya hemos documentado en VDI Global — el gobierno negoció sabiendo que estaba tratando con un actor poco confiable. El PDG condicionó sus votos a que el gobierno ingresara, antes del martes próximo, el proyecto de ley que devuelve el IVA por medicamentos y pañales. Pamela Jiles lo dijo públicamente. El gobierno quedó con esa pistola en la sien.
En la sesión misma, la tensión escaló cuando Quiroz calificó de "ignorantes" las intervenciones de algunos parlamentarios. No es la primera vez que el ministro genera ruido innecesario con sus declaraciones — es exactamente el patrón que hemos señalado como un problema comunicacional del gobierno. Quiroz tiene razón en el fondo en casi todo lo que dice sobre economía. Y tiene una consistente capacidad de decirlo de una forma que le regala el relato a la oposición.
La sesión también debió zanjar la admisibilidad de 750 nuevas indicaciones que la oposición había presentado durante la semana — además de las 1.300 originales. El obstruccionismo no descansó.
Jueves: lo que se aprobó y lo que se cayó
La sesión terminó a las 5 de la mañana del jueves. El presidente de la comisión, Agustín Romero del Partido Republicano, hizo sonar la campana exactamente a la medianoche para cerrar el debate y procedió a la votación artículo por artículo de forma ininterrumpida. Cinco horas de votaciones seguidas, sin pausa para el debate.
Lo que se aprobó es el núcleo de lo que el gobierno necesitaba: la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% para las grandes empresas, la eliminación del impuesto a las ganancias de capital bursátiles y la focalización del crédito tributario para Pymes. Eso es el corazón tributario de la reforma. Es lo que va a permitir que Chile sea más competitivo para atraer inversión privada. Es lo que Moody's señaló esta semana como la medida que "podría impulsar la inversión privada con el tiempo." Sobrevivió a la madrugada y a las 1.300 indicaciones.
Lo que se cayó merece análisis separado. La franquicia tributaria del Sence — el mecanismo que permite a las empresas deducir de impuestos los gastos en capacitación laboral — fue rechazada. Aquí lo políticamente revelador: sectores de Renovación Nacional votaron en contra. No la oposición sola. RN. La misma RN que no presentó ni una indicación el lunes. La misma red Matthei que ataca al gobierno semana a semana decidió votar contra la eliminación del Sence — un artículo que el propio gobierno había incluido como parte de su agenda — usando el argumento de que es un beneficio para los trabajadores. Matthei y sus operadores son expertos en parecer sensatos cuando en realidad están saboteando.
También se rechazó la norma que permitía a la inteligencia artificial usar contenidos protegidos por derechos de autor sin pagar. Ese rechazo es correcto y el gobierno debería asumirlo como tal. Era un artículo mal diseñado que generó oposición transversal legítima — artistas, periodistas, escritores, creadores de contenido de todas las tendencias políticas se opusieron. Que RN lo haya comparado con un "robo" a la propiedad intelectual no lo hace necesariamente incorrecto como argumento de fondo, aunque sí hipócrita como posición de quienes supuestamente apoyan al gobierno.
El Artículo 23, que autorizaba al SII a compartir información con la Dipres, fue suprimido a solicitud del propio Ejecutivo — señal de que el gobierno tomó nota de las observaciones y prefirió retirarlo antes que perder la votación.
Lo que viene: la Sala de la Cámara y luego el Senado
La semana que viene es el siguiente round. Los días martes y miércoles están destinados a que el proyecto sea discutido y votado en general en la Sala de la Cámara de Diputados. El resultado depende en parte de los compromisos pendientes — especialmente el del PDG con el IVA de medicamentos y pañales, que el gobierno deberá cumplir antes del martes o arriesgarse a perder esos votos.
El resultado en Comisión de Hacienda — aprobación solo con votos del oficialismo en los artículos clave — sugiere que en la Sala el gobierno va a necesitar los mismos malabarismos de negociación que hizo durante la semana. La DC tiene algunos votos que pueden inclinar la balanza. El PDG tiene sus condiciones. Y RN seguirá en su posición de parsimonia calculada — sin ayudar activamente pero sin votar en contra del corazón de la reforma.
Una vez que pase por la Sala de la Cámara, el proyecto irá al Senado. Ahí el juego cambia. Paulina Núñez de RN — presidenta del Senado, operadora de Matthei, protagonista del intento de reversión de los despidos de Poduje — tendrá una posición de poder institucional que puede usar para frenar, dilatar o modificar sustancialmente lo que llega desde la Cámara. El Ejecutivo tendrá también la posibilidad de intentar reponer en el Senado artículos que fueron rechazados en Comisión de Hacienda — como el polémico artículo sobre propiedad intelectual e inteligencia artificial.
La Comisión de Medio Ambiente, presidida por el UDI Guillermo Ramírez, ya tomó el testigo durante la tarde del jueves para discutir la flexibilización ambiental — otro frente donde la oposición acusa que se debilitan los controles y el gobierno defiende que se desatascan proyectos que llevan años paralizados por burocracia.
El balance de la semana
El gobierno de Kast entró a esta semana con su reforma más importante en riesgo. La salió con el núcleo intacto — la rebaja del impuesto corporativo aprobada, el Fondo de Emergencia por Incendios avanzando, la invariabilidad tributaria en 20 años — pero con heridas visibles. Quiroz le regaló el relato comunicacional con el "ignorantes." El PDG condicionó sus votos de forma que confirma la inestabilidad de esa alianza. RN demostró que puede sabotear sin ensuciarse las manos. Y el artículo de IA quedó rechazado, lo que abre el debate sobre si el gobierno incluyó en la reforma más artículos de los que podía defender.
La reforma avanza. Pero avanza con una mochila — no de plomo como la de Codelco, pero tampoco liviana. El Senado será la verdadera prueba.
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