Líbano y el desarme de Hezbolá: la ilusión de Washington
PARA DESARMAR A HEZBOLÁ, LÍBANO DEBE PRIMERO DESMANTELAR SU ESTADO PARALELO
El desarme de Hezbolá, la gran promesa detrás del marco firmado en Washington el 26 de junio entre Israel, Líbano y Estados Unidos, choca con un problema que ningún ejército puede resolver por sí solo: Hezbolá no es solo una milicia armada dentro de un país, es un Estado paralelo dentro de Líbano, con banco propio, hospitales, escuelas, canal de propaganda y una red de inteligencia infiltrada en el propio Ejército libanés. Así lo plantea el analista israelí Aviram Bellaishe, vicepresidente del Jerusalem Center for Security and Foreign Affairs y ex oficial de inteligencia con 27 años de servicio, en un análisis publicado en The Jerusalem Post que pone en duda que el acuerdo de Washington pueda traducirse en un desarme real mientras esa estructura paralela siga en pie.