LO QUE NINGÚN RECLAMO CHILENO LOGRÓ EN AÑOS: EL JEFE DE LA ARMADA ARGENTINA RECONOCE QUE MAGALLANES ES CHILENO, JUSTO ANTES DE LA CITA KAST-MILEI
El almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada argentina, afirmó públicamente que el Estrecho de Magallanes "pertenece a Chile", en una entrevista publicada el sábado 28 de agosto por DEF, revista de defensa estrechamente vinculada a las Fuerzas Armadas argentinas. Es el primer reconocimiento público de un comandante en jefe militar trasandino sobre la soberanía chilena en la zona en al menos una década, y llega apenas días antes de la reunión bilateral entre José Antonio Kast y Javier Milei en Santiago, que VDI Global ha seguido de cerca.
La frase, dicha sin que nadie se la pidiera
Según reportó Ex-Ante, la declaración de Romay se dio en un contexto donde ni siquiera se le preguntó directamente por Chile. La entrevistadora, Patricia Fernández Mainardi, planteaba que Argentina está "cerca de pasos como el Estrecho de Magallanes o el Canal de Panamá", y fue el propio almirante quien, al responder sobre la relevancia estratégica del Atlántico Sur, agregó la precisión por iniciativa propia: "El Atlántico Sur es un lugar estratégico, justamente porque en esta región tenemos los principales pasos bioceánicos para conectar el Atlántico con el Pacífico, ya sea a través del estrecho de Magallanes, que pertenece a Chile, o, por el extremo Sur, el Cabo de Hornos".
El detalle no es menor: DEF es dirigida por Gustavo Gorriz, coronel retirado del Ejército argentino con una trayectoria que incluye la Secretaría General del Ejército y la edecanía presidencial, y es leída habitualmente como vocera informal de las Fuerzas Armadas argentinas. La probabilidad de que la declaración de Romay no haya sido revisada previamente, o que se haya difundido sin el respaldo institucional castrense, es prácticamente nula.
El contexto: cinco días después de la polémica de Valverde
El reconocimiento de Romay llega apenas cinco días después de que su par de la Fuerza Aérea, Gustavo Valverde, relativizara la soberanía chilena sobre el Estrecho —el episodio que VDI Global cubrió extensamente—, y a cuatro meses de que el contraalmirante Hernán Moreno hiciera una afirmación similar. En otras palabras: la polémica generada por Valverde terminó produciendo exactamente lo contrario de lo que sus dichos sugerían, forzando a la propia cúpula militar argentina a corregir el rumbo en público.
Es un hecho sin precedentes en al menos una década: no existe registro de un comandante en jefe de las Fuerzas Armadas argentinas reconociendo públicamente la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes. La contradicción de fondo persiste, sin embargo: la Directiva de Defensa de 2021 —el mismo Decreto 457 que VDI Global ha documentado extensamente— sigue vigente y continúa atribuyendo "controles conjuntos" sobre zonas magallánicas, pese a que Milei prometió en marzo del año pasado derogarla y ese compromiso sigue sin cumplirse.
La corrección telefónica que no fue ni oficial ni pública
El propio Ministerio de Defensa chileno confirmó que, tras la polémica por los dichos de Valverde, el ministro Fernando Barros recibió una llamada de su par argentino Carlos Presti, quien calificó lo ocurrido como "una confusión y desprolijidad" y aseguró que "no está en discusión que el Estrecho de Magallanes es chileno". Pero, como advierte Ex-Ante, esa corrección careció de elementos fundamentales: no fue oficial, no fue pública, y ni siquiera fue confirmada mediante comunicado desde Buenos Aires.
Es justamente esa fragilidad la que hace tan relevante la declaración de Romay: a diferencia de la llamada telefónica de Presti, la entrevista del almirante quedó publicada, con nombre y cargo, en un medio institucionalmente vinculado a las propias Fuerzas Armadas argentinas.
Una Armada en crisis que recién ahora define prioridades
Ex-Ante también aporta un dato de contexto relevante sobre el estado actual de la Armada argentina: lleva nueve años sin un submarino operativo, sus buques tienen 40 años de antigüedad, y sus submarinistas deben entrenar en Perú "por vínculos de hermandad" o navegar en el submarino brasileño Humaitá durante ejercicios conjuntos. La prioridad declarada de la fuerza es, precisamente, recuperar capacidad submarina, calificada como "el arma estratégica por excelencia".
Lectura editorial
Desde VDI Global consideramos que este episodio confirma algo que hemos sostenido con insistencia en nuestras coberturas sobre Magallanes: la firmeza diplomática y la presencia efectiva rinden resultados. La declaración de Valverde, lejos de debilitar la posición chilena, terminó generando la corrección pública más contundente que la cúpula militar argentina ha hecho en una década sobre la soberanía del Estrecho, justo en la antesala de la reunión entre Kast y Milei que hemos seguido con particular atención.
Sin embargo, y con el mismo rigor que hemos aplicado en informes anteriores, insistimos en que esta declaración, por relevante que sea, no reemplaza la corrección formal que Chile necesita: la derogación efectiva del Decreto 457 de 2021, promesa que el propio Milei formuló hace más de un año y que sigue sin materializarse. Un reconocimiento verbal de un almirante, publicado en una entrevista de una revista especializada, es una señal política valiosa, pero no tiene el mismo peso jurídico que la corrección de un documento oficial vigente que contradice esa misma declaración.
La reunión de esta semana entre Kast y Milei llega, entonces, en el mejor momento posible para exigir precisamente eso: que el compromiso presidencial pendiente desde hace más de un año finalmente se traduzca en la derogación formal del decreto, ahora que la propia cúpula militar argentina ya zanjó públicamente la discusión de fondo.
Lo que corresponde exigir
- Que el Gobierno chileno utilice explícitamente el reconocimiento de Romay como argumento en la reunión bilateral con Milei para exigir la derogación inmediata del Decreto 457 de 2021.
- Que Argentina explique por qué, si sus propias Fuerzas Armadas ya reconocen públicamente la soberanía chilena, la directiva de defensa vigente sigue contradiciendo esa posición.
- Que se transparente el contenido íntegro de la llamada entre los ministros Barros y Presti, dado que la corrección telefónica careció de respaldo oficial y público.
- Que Chile mantenga su presencia militar efectiva en Magallanes, independientemente de los avances diplomáticos, como garantía permanente de su soberanía.
Conclusión
El reconocimiento del almirante Juan Carlos Romay es, sin dudas, un hito diplomático inédito en la disputa recurrente por la soberanía del Estrecho de Magallanes. Pero la verdadera prueba de si este momento se traduce en un cambio real, y no solo simbólico, se jugará esta semana en la reunión entre Kast y Milei, donde Chile tiene la oportunidad histórica de exigir, con el propio reconocimiento militar argentino como respaldo, la derogación definitiva del decreto que continúa contradiciendo esa misma soberanía. VDI Global seguirá este encuentro de cerca.