¿POR QUÉ EL MINISTRO DE DEFENSA ARGENTINO MIENTE?
Carlos Presti, ministro de Defensa de Argentina, afirmó en entrevista con el canal trasandino A24 que existen "patrullajes combinados" entre las Armadas de Chile y Argentina en el Estrecho de Magallanes y en el Mar de Drake. La afirmación es, sencillamente, falsa. El propio Ministerio de Defensa de Chile la desmintió de manera categórica horas después, precisando que no existe ningún patrullaje conjunto en esas aguas, y que el único mecanismo de cooperación real —la Patrulla Antártica Naval Combinada— ni siquiera opera en el Estrecho, sino en tránsitos hacia la Antártica, y solo entre noviembre y febrero. El propio presidente José Antonio Kast debió salir personalmente a corregir al ministro argentino: "jamás ha habido un patrullaje conjunto" en esa zona.
Lo que dijo Presti, palabra por palabra
En su entrevista con A24, Presti fue explícito y sin ambigüedades: "hay patrullaje combinado entre la Armada argentina y la Armada de Chile. Hay ejercicios que realizamos también de manera combinada, se realizan en los dos. Tenemos la patrulla antártica también, así que hay muy buena vinculación sobre todo entre las armadas, el ejército también, la fuerza aérea ni hablar. Hay una muy buena vinculación entre todos". No fue un comentario ambiguo ni una frase sacada de contexto: fue una afirmación directa, repetida y detallada, sobre un hecho operativo militar concreto que, según el propio ministro, involucraría a las tres ramas de las Fuerzas Armadas de ambos países.
Lo que dice la realidad, verificada por Chile
La respuesta del Ministerio de Defensa chileno fue igual de directa: "Chile y Argentina no tienen patrullajes combinados en Magallanes y el Mar de Drake". La cartera precisó, además, cuáles son los únicos dos acuerdos de trabajo reales que existen entre ambos países en la zona austral: primero, la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), que no es permanente, que opera solo entre noviembre y febrero, con turnos semanales de un buque chileno y uno argentino, y cuyo propósito es prevenir emergencias en el tránsito civil y turístico hacia la Antártica —es decir, no ocurre en el Estrecho de Magallanes—; y segundo, ejercicios binacionales puntuales y programados, que tampoco constituyen "patrullajes" permanentes en la zona que Presti mencionó.
El propio presidente Kast, consultado directamente sobre el tema, fue tajante: remarcó que "cualquier navegación ahí se hace con pilotos chilenos" y que jamás ha existido un patrullaje conjunto en esa zona específica. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, agregó que corresponde "dar por finalizado cualquier duda respecto de la posición argentina en la materia".
Entonces, ¿por qué miente el ministro Presti? Tres hipótesis, ninguna inocente
La pregunta que da título a este artículo exige una respuesta seria, no una simple descalificación. Existen, a nuestro juicio, tres explicaciones posibles, y ninguna de ellas deja bien parado al ministro argentino.
La primera hipótesis es la ignorancia operativa. Es posible que Presti, al hablar en televisión sin preparación técnica precisa, simplemente confundiera la Patrulla Antártica Naval Combinada —que sí existe, pero no en Magallanes— con una supuesta cooperación permanente en el Estrecho mismo. Bajo esta lectura, no habría mala intención, sino una imprecisión grave e imperdonable para un ministro de Defensa, cuya función precisamente exige el máximo rigor al hablar públicamente sobre operaciones militares y límites de soberanía con un país vecino.
La segunda hipótesis es la construcción deliberada de una narrativa de "control conjunto". Es imposible no notar que la afirmación de Presti sobre "patrullajes combinados" en Magallanes encaja, casi a la perfección, con la definición del Decreto 457/2021 —el mismo documento que Argentina prometió derogar tras la reunión Kast-Milei—, que califica al Estrecho como un "espacio compartido" que requiere "exploración, estudio y control conjunto". Que el ministro de Defensa argentino describa, en la práctica, una situación operativa de patrullaje conjunto que no existe, mientras su propio gobierno mantiene vigente un decreto que reclama exactamente ese tipo de control compartido, no puede leerse como una simple casualidad retórica.
La tercera hipótesis, la más generosa, es la de la desprolijidad comunicacional sistemática. Es la misma explicación que la propia Cancillería argentina utilizó para justificar los dichos del brigadier Valverde en agosto: "confusión y desprolijidad". El problema es que esa excusa ya se ha usado, según documentó el diputado Alejandro Riquelme, en al menos cuatro episodios distintos en menos de tres semanas —Valverde, Quirno, Bullrich, y ahora Presti—. A esa altura, la "desprolijidad" reiterada de altos funcionarios del mismo gobierno, sobre el mismo tema, deja de ser un accidente creíble para convertirse en un patrón.
La reacción transversal en el Congreso chileno
La respuesta parlamentaria fue unánime y dura. El diputado republicano Álvaro Carter, presidente de la Comisión de Defensa, calificó las declaraciones de Presti como "completamente erróneas". Su par Alejandro Riquelme, representante de la propia Región de Magallanes, fue todavía más directo: "las declaraciones del ministro de Defensa argentino sobre supuestos patrullajes conjuntos entre las Fuerzas Armadas de Chile y Argentina en Magallanes, como ya nos tienen acostumbrados dichas autoridades, son completamente falsas". Riquelme agregó, para tranquilizar a la población austral: "las Fuerzas Armadas argentinas no patrullan ni administran un solo centímetro de la Región de Magallanes y su estrecho".
La diputada Catalina del Real resumió el fondo del problema: "es preocupante la liviandad con la que las autoridades argentinas se refieren a nuestras fronteras". Y los parlamentarios de las comisiones de Defensa y Relaciones Exteriores, en conjunto, calificaron el episodio como una "provocación" y exigieron una "enérgica respuesta" de la Cancillería.
Lectura editorial
Desde VDI Global sostenemos que, más allá de cuál de las tres hipótesis explique mejor la conducta del ministro Presti, el resultado práctico es idéntico e igual de grave: un funcionario de máximo rango del gobierno argentino afirmó públicamente, ante un medio de comunicación nacional, la existencia de una operación militar conjunta con Chile que simplemente no existe, en la zona geográfica exacta que ha sido el epicentro de la controversia de soberanía más relevante entre ambos países en los últimos meses. No hay margen para el beneficio de la duda cuando se trata, precisamente, del ministro responsable de la política de defensa nacional argentina hablando sobre cooperación militar binacional.
Es revelador, además, que esta mentira específica —"patrullaje combinado" en Magallanes— no es cualquier error: es exactamente el tipo de afirmación que, de aceptarse sin corrección, normaliza en la opinión pública la idea de que existe algún grado de administración compartida sobre territorio que pertenece de manera exclusiva y excluyente a Chile. Si un ministro de Defensa puede decir, sin consecuencias, que hay "patrullajes combinados" donde no los hay, el siguiente paso retórico —sugerir que ese patrullaje inexistente justifica algún tipo de presencia o derecho argentino en la zona— se vuelve mucho más fácil de instalar.
Valoramos la rapidez y unanimidad de la respuesta chilena, tanto del Ministerio de Defensa como del propio Presidente y de los parlamentarios de todas las bancadas de derecha. Pero insistimos en lo que hemos sostenido en cada entrega de esta cobertura: la reiteración de este patrón —cinco episodios de funcionarios argentinos de alto rango generando ambigüedad sobre Magallanes en menos de un mes— exige que Chile deje de tratar cada mentira puntual como un hecho aislado que se corrige con un comunicado de prensa, y exija, de una vez, la derogación efectiva y verificable del decreto que sigue dando sustento normativo a este tipo de afirmaciones falsas.
Lo que corresponde exigir
- Que el gobierno argentino explique públicamente por qué su propio ministro de Defensa desconoce, o tergiversa deliberadamente, la naturaleza real de la cooperación militar binacional en la zona austral.
- Que la Cancillería chilena solicite una rectificación formal y pública de Presti, no solo una aclaración informal a través de canales de prensa.
- Que se transparente ante la opinión pública, de manera didáctica y permanente, cuáles son exactamente los únicos mecanismos de cooperación militar existentes entre Chile y Argentina, para evitar que cada nueva declaración ambigua genere confusión desde cero.
- Que Argentina fije de una vez un plazo verificable para derogar el Decreto 457/2021, cuyo lenguaje de "control conjunto" parece estar filtrándose, episodio tras episodio, en el discurso de sus propios funcionarios de más alto rango.
Conclusión
El ministro de Defensa de Argentina, Carlos Presti, afirmó públicamente algo que es falso: que existen patrullajes militares combinados con Chile en el Estrecho de Magallanes. No los hay, y así lo confirmaron tanto el Ministerio de Defensa chileno como el propio presidente Kast. Sea por ignorancia, por estrategia deliberada o por la desprolijidad sistemática que ya empieza a ser un patrón inconfundible en el gobierno de Milei, la pregunta que da título a este artículo sigue exigiendo una respuesta que Buenos Aires todavía no ha dado. VDI Global seguirá documentando cada nuevo episodio de esta preocupante seguidilla.