EL COSTO REAL DE LA AMBIGÜEDAD: 40% DE LOS CHILENOS YA CONSIDERA A ARGENTINA "ENEMIGO", Y 71% CREE QUE TIENE PRETENSIONES SOBRE MAGALLANES, PESE AL ACUERDO FIRMADO
La última encuesta Plaza Pública de Cadem, publicada este domingo, confirma con cifras contundentes lo que VDI Global viene documentando semana tras semana: la seguidilla de declaraciones ambiguas de autoridades argentinas sobre el Estrecho de Magallanes ya pasó factura en la opinión pública chilena. Un 40% de los encuestados considera hoy a Argentina un "enemigo" de Chile, frente a solo un 36% que lo ve como aliado. Y un 71% cree que el país vecino no respeta la soberanía chilena y mantiene pretensiones territoriales sobre el Estrecho, pese a la declaración conjunta que Kast y Milei firmaron hace apenas unos días.
Los números: una desconfianza que ya no es marginal
Según el sondeo, el 40% de los consultados calificó a Argentina como "enemigo" de Chile, un 36% respondió "aliado", y un 24% no tomó posición. Es un resultado que, sin constituir una mayoría absoluta, marca una señal difícil de ignorar entre dos naciones que mantienen vínculos políticos, económicos, familiares y culturales profundos. La desconfianza es particularmente alta entre los jóvenes de 18 a 34 años (43%) y entre quienes se identifican con la izquierda (54%), un dato que contradice cualquier intento de reducir esta preocupación a un sesgo exclusivamente de derecha.
El indicador más contundente, sin embargo, es otro: un 71% de los encuestados estima que Argentina no respeta la soberanía chilena y mantiene pretensiones territoriales sobre el Estrecho de Magallanes, frente a apenas un 25% que considera que el país vecino sí la respeta. Es una cifra que confirma, con el respaldo de la opinión pública masiva, exactamente el diagnóstico que hemos sostenido en cada una de nuestras coberturas recientes sobre el patrón de declaraciones de Valverde, Quirno y Bullrich.
Kast, evaluado a la baja en su manejo de la crisis
La encuesta también midió directamente la evaluación ciudadana sobre la gestión presidencial de esta controversia: un 47% considera que Kast manejó "mal o muy mal" la situación con Argentina, frente a un 44% que evalúa su actuación como "buena o muy buena". Es un resultado ajustado, pero que confirma que ni siquiera la firma de la declaración conjunta con Milei logró convencer a la mayoría de los chilenos de que el problema está resuelto.
En un dato que añade matices a la lectura política del episodio, un 60% de los encuestados considera que Milei es "amigo" del propio Kast, frente a solo un 26% que lo ve como "adversario". Es decir: la ciudadanía distingue con claridad entre la cercanía personal de ambos mandatarios y la persistente desconfianza hacia el comportamiento institucional del propio Estado argentino.
Lectura editorial
Desde VDI Global consideramos que estas cifras confirman, con el peso de la opinión pública masiva, que la crisis por el Estrecho de Magallanes dejó de ser un debate exclusivamente diplomático o parlamentario para convertirse en un problema de confianza real y medible entre la ciudadanía chilena. Que siete de cada diez chilenos crean que Argentina mantiene pretensiones territoriales sobre el Estrecho, pese a la declaración conjunta firmada esta misma semana, es la prueba más contundente de que el patrón de declaraciones contradictorias que hemos documentado —Valverde, Quirno, Bullrich— generó un daño reputacional que un solo comunicado no puede revertir.
Es particularmente relevante que la desconfianza sea mayor entre los jóvenes y entre quienes se identifican con la izquierda, sectores que tradicionalmente han sido más críticos de posturas nacionalistas o de confrontación con países vecinos. Esto confirma que no estamos ante un fenómeno de polarización política artificial, sino ante una reacción genuina y transversal frente a hechos concretos y reiterados.
La evaluación dividida sobre el manejo de Kast —47% mal versus 44% bien— es un llamado de atención que el propio Gobierno debe tomar en serio. Coincidimos con lo que hemos planteado en coberturas anteriores: la estrategia de no exigir la firma del decreto como condición del encuentro con Milei, aunque jurídicamente defendible, dejó a una parte significativa de la ciudadanía con la sensación de que la respuesta chilena fue insuficiente frente a la gravedad acumulada de los episodios recientes.
Lo que corresponde exigir
- Que el Gobierno tome nota de que la desconfianza ciudadana hacia Argentina alcanza niveles que ya no pueden minimizarse como una reacción coyuntural.
- Que se comuniquen con mayor claridad y frecuencia los avances diplomáticos concretos obtenidos hasta ahora, dado que el 71% de desconfianza sugiere una brecha comunicacional entre lo que el Gobierno considera logros y lo que percibe la ciudadanía.
- Que la próxima medición de Cadem sirva como termómetro real para evaluar si las gestiones diplomáticas en curso logran revertir esta percepción, o si la desconfianza se consolida como una tendencia estructural.
- Que se investigue con la misma seriedad el origen de la desconfianza transversal entre los jóvenes y sectores de izquierda, para entender si responde a la misma preocupación por soberanía o a otros factores.
Conclusión
La encuesta Cadem confirma, con cifras que ninguna declaración conjunta puede desmentir, que la ciudadanía chilena ya no ve con la misma naturalidad la relación con Argentina tras semanas de declaraciones contradictorias sobre el Estrecho de Magallanes. Con un 40% que considera al país vecino un "enemigo" y un 71% que le atribuye pretensiones territoriales, el desafío para el Gobierno ya no es solo diplomático: es también de credibilidad ante su propia ciudadanía. VDI Global seguirá de cerca la evolución de estas cifras en las próximas mediciones.