EL ACUERDO QUE PIDE A ISRAEL RETIRARSE SIN FECHA NI GARANTÍA DE QUE HEZBOLÁ SE DESARME: LOS 14 PUNTOS DEL PACTO QUE FIRMARON ISRAEL Y LÍBANO EN WASHINGTON, Y QUE HEZBOLÁ YA CALIFICÓ DE "REGALO AL ENEMIGO"
Israel y Líbano firmaron el jueves en Washington, bajo el auspicio de Estados Unidos, un acuerdo marco trilateral de 14 puntos que establece una hoja de ruta hacia la "paz y seguridad duraderas" entre ambos países. El texto, publicado por el Departamento de Estado de EEUU, condiciona la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel del sur del Líbano a que las Fuerzas Armadas Libanesas asuman el control "gradualmente" en "zonas piloto", una vez confirmado el "desarme exitoso" de los grupos armados no estatales en esas áreas. Hezbolá, que solo se nombra una vez en todo el documento, ya rechazó el pacto a través de uno de sus diputados, calificándolo de "un regalo al enemigo israelí". El propio reporte advierte que la hoja de ruta no detalla fechas ni plazos, ni explica cómo un Ejército libanés sin capacidad real de combate podría reemplazar a una milicia armada como Hezbolá.
Lo que el texto establece, punto por punto
El acuerdo marco, firmado el jueves en Washington, organiza su contenido en 14 puntos. El punto 3 es el más decisivo desde la perspectiva de la seguridad israelí: remite a un "Anexo de Seguridad" que no se ha hecho público, según el cual las Fuerzas Armadas Libanesas asumirán "gradualmente" el control en "zonas piloto" que servirán de lanzadera para un "repliegue gradual" de las FDI del sur del Líbano. El propio texto precisa la condición: "Una vez confirmado el desarme exitoso de los grupos armados no estatales y el desmantelamiento de su infraestructura en estas zonas, las FAL asumirán la responsabilidad de seguridad plena y efectiva en ellas."
Solo después de que las tropas libanesas vayan asumiendo ese control, según el mismo punto 3, comenzarán los esfuerzos de reconstrucción con apoyo internacional, y la población civil libanesa podrá regresar "a estas áreas bajo el control exclusivo de las autoridades estatales libanesas", en un proceso que Estados Unidos se compromete a vigilar.
El punto 4 establece el compromiso del gobierno libanés de ejercer "plena soberanía" sobre todo el territorio nacional y de lograr el "desarme completo" de todos los grupos armados no estatales, mencionando explícitamente a Hezbolá —la única vez que la organización aparece nombrada en todo el documento.
El punto 7 contiene una cláusula que Israel necesitaba ver incluida: "Nada en este marco" impide a Israel o al Líbano "ejercer su derecho inherente a la autodefensa", sin alusión directa a Hezbolá. Ambos gobiernos se comprometen además a "establecer un grupo de coordinación militar, con el apoyo y la participación de Estados Unidos, para garantizar la aplicación general de este marco".
Los puntos 10 y 11 fijan el compromiso de Washington de movilizar apoyo internacional para la reconstrucción libanesa —ayuda humanitaria, programas de recuperación económica e inversión—, comprometiéndose a la vez a "impedir que fondos destinados a la reconstrucción lleguen a grupos armados no estatales o a entidades vinculadas con ellos". El punto 12 establece que, tras la firma, ambas partes crearán "grupos de trabajo para negociar un tratado integral de paz y seguridad", actuando "de buena fe" hasta alcanzar "una paz plena y duradera."
Netanyahu confirma el repliegue, pero pone una condición que el texto no resuelve
El primer ministro Benjamin Netanyahu ya había anunciado, el día previo a la publicación de este texto, que como fruto de lo acordado las tropas israelíes abandonarán dos zonas específicas del sur del Líbano —una al norte y otra al sur del río Litani. Pero reiteró, con la misma firmeza que esta cobertura ya documentó en informes anteriores sobre la posición israelí, que las FDI "no se irán hasta que Hezbolá se desarme y deje de ser una amenaza."
Es exactamente la misma tensión que ya se había identificado al analizar la disputa entre Israel y Líbano sobre dónde debía comenzar el programa piloto de desarme: Líbano quería que el ejército libanés se desplegara primero en zonas controladas por Israel, mientras que Israel insistía en ver resultados de desarme efectivo antes de comprometerse a una retirada completa. El acuerdo firmado en Washington no resuelve esa tensión de fondo; la traslada hacia el "Anexo de Seguridad" que, según confirma el propio texto, todavía no se ha hecho público.
El rechazo de Hezbolá: "un regalo al enemigo israelí"
La reacción de Hezbolá llegó a través de su diputado Hasán Fadlallah, quien calificó el pacto de "un regalo al enemigo israelí" por parte del propio gobierno libanés, precisando que el acuerdo no afectará la capacidad de resistencia del grupo chiita. Es una declaración que confirma, con la misma claridad que esta cobertura ya documentó en análisis anteriores sobre la posición de Hezbolá, que la organización no se considera vinculada por un compromiso firmado por el Estado libanés sin su participación directa, y que no tiene intención de desarmarse como consecuencia de este pacto.
El vacío que el propio reporte señala: sin fechas, sin plazos, sin un ejército capaz de sustituir a Hezbolá
El elemento más relevante de todo este análisis es la advertencia explícita con que cierra el propio reporte: esta hoja de ruta "no detalla fechas, plazos, ni especifica cómo el modesto Ejército libanés, sin capacidad real para defenderse y mucho menos para atacar, va a reemplazar a Hezbolá."
Es la misma vulnerabilidad estructural que esta cobertura ya identificó al documentar el acuerdo de noviembre de 2024, que obligaba al ejército libanés a desarmar a Hezbolá y que, hasta el día de hoy, nunca se cumplió. Un acuerdo marco que condiciona la retirada israelí al "desarme exitoso" de Hezbolá, sin establecer plazos concretos ni mecanismos de verificación más allá de un anexo de seguridad que permanece confidencial, deja exactamente la misma pregunta sin resolver que ha definido todo este conflicto: qué ocurre si, como ya pasó antes, el ejército libanés simplemente no logra —o no puede— desarmar a una milicia mejor armada y más numerosa que sus propias fuerzas regulares.