EN "LA CARMEN HERTZ DE LA DERECHA" SE HA CONVERTIDO MATTHEI: AHORA ATACA LA GESTIÓN DE SEGURIDAD DE ARRAU, Y EL MINISTRO LE RESPONDE QUE "SE INFORME DE BUENA MANERA"
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, respondió este jueves a las críticas de Evelyn Matthei sobre la gestión de su cartera, después de que la excandidata presidencial de Chile Vamos asegurara, en el matinal Tú Día de Canal 13, que el gobierno "prometió a todo Chile que tenían el mejor plan contra la delincuencia" y que "no tenían nada, ni siquiera ministros." Es la segunda vez en menos de 48 horas que Matthei sale a cuestionar públicamente, sin matices, a su propia coalición de gobierno: el martes fue la cohesión misma de la coalición con los republicanos; hoy es la gestión de seguridad, justo en la semana más sensible posible para ese tema, tras la muerte del niño de 12 años arrastrado en una encerrona en San Bernardo.
Lo que dijo Matthei, y lo que Arrau le respondió
La frase de Matthei que generó la respuesta del ministro fue categórica y sin matices: "Acá prometieron a todo Chile que tenían el mejor plan contra la delincuencia. No tenían nada, ni siquiera ministros." Es una declaración que no distingue entre crítica a un resultado específico y negación completa de la existencia de cualquier planificación de gobierno en materia de seguridad.
Arrau, tras el Consejo Nacional de Seguridad realizado esta mañana en La Moneda, respondió con una contundencia que mezcla la defensa técnica con un reproche directo al tono de la crítica: "Yo no voy a hacer cargo de críticas personales o cosas destempladas cuando hemos estado en el Senado, en la Cámara de Diputados, exponiendo un plan operativo de seguridad pública, con 7 focos de gestión, con más de 20 proyectos de ley priorizados, con más de 40 iniciativas prácticas y operativas." Y remató, dirigiéndose directamente a Matthei: "Yo le invito a informarse de buena manera. El plan fue presentado al Congreso, está ahí disponible. Yo espero que, cuando se hagan críticas, se hagan con fundamentos y sobre el fondo, y no desconociendo la realidad."
Por qué esta crítica es, en sustancia, verificablemente imprecisa
Aquí corresponde aplicar el mismo rigor que esta cobertura ha aplicado siempre, incluso cuando eso significa señalar imprecisiones en declaraciones de figuras de la propia coalición de gobierno. La afirmación de Matthei de que el gobierno "no tenía nada, ni siquiera ministros" es, en los hechos, contrastable con información pública verificable: el plan de seguridad de Arrau fue presentado formalmente ante el Senado y la Cámara de Diputados, con siete focos de gestión y más de veinte proyectos de ley priorizados, documentos que están disponibles y que cualquier parlamentario o ciudadano puede revisar. Decir que "no tenían nada" no es una crítica sobre la efectividad o los resultados de ese plan —algo perfectamente legítimo de cuestionar—, sino una negación de su existencia misma, que los propios registros parlamentarios contradicen.
Esta cobertura ya documentó, hace pocas semanas, el balance de los primeros cien días del gobierno de Kast, donde se señaló con precisión que el caso de los niños haitianos y la fractura de la coalición no aparecían en el discurso oficial de logros. Aplicando esa misma exigencia de rigor en sentido inverso: tampoco corresponde que una figura de la propia coalición de gobierno declare la inexistencia de un plan que, verificablemente, fue presentado, documentado y tramitado en el Congreso.
El patrón "Carmen Hertz": crítica sistemática que no distingue gradación
La analogía que da nombre a este informe no apunta a que Matthei comparta posiciones ideológicas con la histórica abogada y diputada comunista Carmen Hertz, cuya trayectoria política se ha caracterizado por una oposición sistemática y de máxima intensidad hacia las instituciones de las Fuerzas Armadas y de Orden, sin matices ni reconocimiento de avances parciales, incluso cuando esas instituciones actúan dentro del marco legal. Lo que la analogía señala es un patrón de conducta política: la crítica que no distingue gradación, que pasa de "esto podría mejorar" a "no tienen nada", y que se formula sin verificar primero la información disponible.
En menos de 48 horas, Matthei ha declarado primero que "no hay coalición" entre Chile Vamos y los republicanos —una afirmación que, como ya documentó esta cobertura, tiene una base real pero fue formulada en el peor momento posible para la gobernabilidad de Kast— y ahora que el gobierno "no tenía nada" en seguridad, una afirmación que los propios registros parlamentarios contradicen de manera directa y verificable. Es exactamente el mismo patrón: un diagnóstico que parte de una preocupación legítima, pero que se formula con una radicalidad retórica que termina, en los hechos, más cerca de la descalificación total que de la crítica constructiva que cualquier coalición necesita para corregir sus errores sin destruir su propia cohesión.
El peor momento posible: la semana del niño de San Bernardo
Esta crítica llega, además, en el momento de mayor sensibilidad pública posible para el tema de seguridad: apenas días después de la muerte del niño de 12 años arrastrado en una encerrona en San Bernardo, un caso que esta cobertura ya documentó extensamente, incluyendo el pedido del propio Presidente Kast de que los responsables sean condenados "por el resto de sus vidas". En ese contexto, decir que el ministro de Seguridad "no tenía nada, ni siquiera ministros" no es solo una crítica técnica a la gestión de Arrau: es una declaración que, en los hechos, debilita públicamente la autoridad moral del propio gobierno justo cuando ese gobierno necesita proyectar la máxima firmeza y coordinación frente a un caso que generó indignación nacional.
Lo que esto confirma sobre el patrón que ya viene documentando esta cobertura
El comportamiento de Matthei en esta semana específica confirma exactamente la preocupación que esta misma cobertura planteó hace pocos días: que alguien en su entorno debería estar señalándole la distinción entre formular un diagnóstico honesto en privado, dentro de las instancias de coordinación de la coalición, y convertir ese mismo diagnóstico en munición pública que cualquier adversario del gobierno de Kast puede usar sin necesidad de hacer ningún trabajo propio. Si hace dos días la preocupación era que declarara el fracaso de la coalición con los republicanos, hoy la preocupación es que declare la inexistencia de un plan de seguridad que, verificablemente, existe.
Arrau respondió con la firmeza que la situación exigía, sin caer en el mismo tono destemplado que él mismo le atribuyó a la crítica de Matthei. Pero el costo político de que la figura más reconocida de Chile Vamos siga, semana tras semana, entregando este tipo de munición gratuita a quienes buscan debilitar al gobierno que su propio sector sostiene, sigue acumulándose sin que nadie, hasta ahora, parezca dispuesto a contenerlo.