"ESCALOFRIANTE": FAMILIAS DEL 7 DE OCTUBRE DENUNCIAN QUE ISRAEL VUELVE A MINIMIZAR LA AMENAZA DE HAMÁS
Las mismas luces de advertencia, otra vez
Un informe independiente publicado este lunes, basado en testimonios de soldados y funcionarios de seguridad, denuncia que las "luces de advertencia" que fueron ignoradas antes del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 vuelven a parpadear hoy, mientras integrantes del propio aparato de seguridad temen alzar la voz sobre la falta de preparación del país.
El documento, de decenas de páginas, fue elaborado por el October Council, una organización crítica del gobierno que agrupa a cientos de familias de víctimas, sobrevivientes del ataque y exrehenes. Se basa en testimonios de tropas y en conversaciones con personal de seguridad de las comunidades israelíes a lo largo de la frontera con Gaza. "Un desastre no comienza en el momento en que el enemigo cruza la frontera. Comienza cuando las señales de advertencia están frente a nuestros ojos, pero el sistema no conecta los puntos", señala el informe, titulado "Fracaso 2026".
Las seis luces de advertencia
Al presentar sus hallazgos a la prensa, el October Council enumeró una serie de "luces de advertencia" que recuerdan a las que precedieron a la invasión de Hamás: el arsenal remanente del grupo terrorista; advertencias de soldados de vigilancia sobre comportamientos inusuales; operativos que cruzan la línea de alto el fuego para testear la respuesta del ejército; el desgaste de los reservistas y otras fuerzas; la supresión de voces disidentes dentro de las fuerzas de seguridad; y la ausencia de un organismo independiente con autoridad para investigar de forma integral las fallas que rodearon el ataque de hace tres años.
Según la investigación del Council, soldados de combate y de vigilancia vuelven a advertir al ejército que operativos de Hamás en la Franja de Gaza están poniendo a prueba a las fuerzas israelíes e identificando con éxito debilidades que podrían explotarse en un próximo ataque. Muchos de estos incidentes ocurren en la llamada Línea Amarilla, que separa nominalmente la parte de Gaza bajo control israelí del resto del enclave, todavía bajo control del grupo terrorista.
"Cruzan la línea día tras día"
El informe documenta que operativos de Hamás han sido registrados acercándose a las fuerzas israelíes, plantando explosivos, recolectando inteligencia e incluso robando armas, pero que cuando los soldados identifican esas conductas, la autorización para responder suele demorarse o simplemente nunca llega. Un oficial reservista citado en el informe fue elocuente: "No es que los hombres armados se acerquen a la frontera, hasta la Línea Amarilla, y se detengan ahí. La cruzan". Y agregó: "La cruzan día tras día, se acercan, nos estudian, y a veces —parece increíble— logran robar armas de un territorio que se supone está bajo control total de las FDI".
El mismo oficial describió la sensación de impotencia operacional: "Estamos a solo unos metros del enemigo, los vemos con nuestros propios ojos, y las órdenes nos atan las manos. En lugar de derrotarlos, los 'contenemos'. En lugar de abordar la raíz del problema, seguimos gestionando el fracaso". Otro soldado advirtió, en términos que esta columna considera particularmente alarmantes: "En el momento en que haya una nueva incursión, habrá una cantidad enorme de daño por artefactos explosivos improvisados".
El informe es claro en subrayar que Hamás ha sido severamente debilitado por la campaña militar israelí en Gaza, pero que no ha sido desmantelado por completo: el grupo "todavía no ha sido desarmado y continúa reclutando, fabricando armas, rehabilitándose y restableciendo mecanismos de gobierno", señala el documento.
El miedo a hablar, otra vez
El hallazgo más inquietante del informe no es táctico, sino institucional: según el October Council, soldados y funcionarios vuelven a tener miedo de expresar sus preocupaciones. "Durante la preparación de este informe, hablamos con decenas de padres, soldados y personas sobre el terreno. Escuchamos testimonios escalofriantes sobre lo que están viendo hoy, sobre las brechas, las advertencias, y las cosas que dicen que no se están atendiendo", escribió el Council en su introducción. "Una y otra vez les pedimos que expusieran estos hechos, y una y otra vez recibimos la misma respuesta: tenemos miedo".
Un alto funcionario de seguridad de una comunidad israelí en la frontera con Gaza lo resumió así: "Lo perturbador no es un evento en particular, es la acumulación que estamos viendo de nuevo. Antes del 7 de octubre, cada señal de advertencia tenía una explicación, pero al final descubrimos que todas las señales conformaban una imagen más grande que no quisimos ver". Fuentes consultadas por el Council atribuyeron esta supresión de voces disidentes a instrucciones que vienen "desde arriba"; un exfuncionario llegó a afirmar, en declaraciones recogidas por el Canal 13, que "los emisarios del primer ministro están llevando adelante una campaña de disuasión" contra quienes advierten sobre el deterioro de la capacidad disuasiva de Israel. "Se lo digo con conocimiento de primera mano: funcionarios de seguridad que han argumentado una y otra vez que nuestra disuasión se está desmoronando han sido silenciados", sostuvo ese exfuncionario.
La exigencia de siempre: una comisión estatal de investigación
El October Council reiteró, como lo ha hecho desde su formación, su exigencia de una comisión estatal de investigación sobre las fallas que rodearon la invasión de Hamás y la guerra posterior —una medida respaldada por la mayoría de los israelíes, pero rechazada por el actual gobierno, que sostiene que una investigación de ese tipo estaría sesgada en su contra—. La comisión estatal de investigación es la máxima autoridad investigativa de Israel, con la facultad única de citar testigos bajo apercibimiento; se establece por decisión de gobierno pero actúa de forma independiente, integrada por expertos seleccionados por el poder judicial. Netanyahu, en cambio, ha impulsado una investigación respaldada por el propio gobierno, con un mandato determinado por la coalición gobernante.
Este contexto se enmarca, además, en la posición que Netanyahu mantiene frente al plan de desarme de Gaza impulsado por Washington: el primer ministro ha rechazado el último plan estadounidense de retiro israelí escalonado junto con el desarme de Hamás, insistiendo en que las FDI no se retirarán más ni permitirán que comience la reconstrucción hasta que Hamás esté completamente desarmado.
Lectura editorial
Esta columna, que ha respaldado consistentemente el derecho de Israel a defenderse y a exigir el desarme genuino de Hamás como condición previa a cualquier retiro o reconstrucción, considera que este informe merece ser tomado con la máxima seriedad, precisamente porque no proviene de una organización con motivaciones políticas partidistas contra el gobierno, sino de familias directamente golpeadas por la peor falla de inteligencia y de mando en la historia reciente de Israel. El patrón que describen —señales de alerta desestimadas, soldados con las manos atadas por reglas de enfrentamiento restrictivas, y voces disidentes silenciadas "desde arriba"— es exactamente el tipo de dinámica institucional que ya costó vidas israelíes hace tres años. Que el propio gobierno siga resistiéndose a una comisión estatal de investigación independiente, con la potestad de citar testigos bajo juramento, en lugar de una instancia controlada por la coalición gobernante, es una decisión que esta columna no puede respaldar: la opacidad institucional no protege a Israel, lo expone.
Lo que corresponde exigir
- Que el gobierno de Netanyahu autorice, sin más dilación, una comisión estatal de investigación independiente sobre las fallas del 7 de octubre y la conducción posterior de la guerra, con la facultad plena de citar testigos.
- Que se investigue con seriedad la denuncia de que funcionarios y soldados que advierten sobre el deterioro de la capacidad disuasiva de Israel están siendo silenciados por instrucciones políticas, y que se identifique y sancione cualquier intento de supresión de advertencias legítimas de seguridad.
- Que el Estado Mayor revise con urgencia las reglas de enfrentamiento a lo largo de la Línea Amarilla, dado que, según múltiples testimonios de soldados en terreno, las autorizaciones para responder a incursiones de Hamás se demoran o no llegan.
- Que el gabinete de seguridad se pronuncie públicamente sobre el fondo de estas advertencias, en lugar de limitarse a desestimarlas como un ataque político del October Council.
Conclusión
El informe "Fracaso 2026" no es una acusación política menor: es un catálogo de advertencias concretas, con testimonios directos de soldados en el terreno, que reproduce con una precisión perturbadora la dinámica que precedió a la peor tragedia de la historia reciente de Israel. Esta columna seguirá de cerca la respuesta del gobierno y del Estado Mayor a estas advertencias, así como la evolución de la exigencia, hasta ahora rechazada, de una comisión estatal de investigación independiente.