EL INDH VISITANDO AL "ASESINO" DE 2 CARABINEROS: INSÓLITO
(Nota editorial de VDI Global: el titular refleja la posición editorial de este medio y la responsabilidad de su Editora. A la fecha, Carlos Cancino Tapia mantiene la calidad de imputado —no condenado— tanto por el homicidio del cabo Eugenio Naín en 2020 como por el ataque armado que terminó con la muerte del cabo primero Marco Javier Cosme Barquero esta semana en Valdivia. El cuerpo de esta nota se ciñe a los hechos verificados.)
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) confirmó este sábado, a través de su jefa regional en Los Ríos, Constanza Montt, que el organismo visitó al hombre detenido por el crimen del cabo Naín y por el ataque a balazos contra dos funcionarios de Carabineros —uno de los cuales, el cabo Cosme Barquero, murió tras varios días en estado crítico—, en el mismo procedimiento en que también visitó al segundo carabinero herido en ese episodio.
Lo que el INDH confirmó
Consultada por este medio, Montt explicó que "visitamos al carabinero y al detenido. Sin embargo, no pudimos entrevistar al detenido porque no puede hablar", señaló, precisando que ante esa imposibilidad, el organismo se reunió con los equipos médicos tratantes de ambos pacientes para conocer su estado de salud. Cuando se le consultó directamente por qué el detenido no podía comunicarse verbalmente, el INDH no volvió a entregar información adicional.
La explicación médica que un medio local sí obtuvo
Fue finalmente El Diario de Valdivia el que logró establecer contacto con el fonoaudiólogo tratante, Benjamín Morel, quien explicó que la imposibilidad de hablar del detenido se debe a "una severa inflamación en la laringe, la cual es secundaria a una herida de bala cervical y a un posterior proceso de entubación orotraqueal" —es decir, una consecuencia directa de las heridas que el propio imputado recibió durante el intercambio de disparos en el sector de Punucapa.
El trasfondo: dos causas y un carabinero fallecido
Cancino Tapia, alias "El Rana", enfrenta actualmente dos procesos judiciales: uno en la Región de Los Ríos por el ataque armado contra los dos funcionarios de Carabineros —causa que, tras la muerte del cabo Cosme Barquero, debería recalificarse a homicidio consumado—, y otro pendiente en La Araucanía por su presunta participación en el crimen del suboficial mayor Eugenio Naín, delito por el cual permaneció prófugo casi seis años.
El reparo editorial de VDI Global
Esta columna considera legítimo cuestionar que un organismo estatal destine recursos y visitas protocolares a un imputado por hechos de esta gravedad —el homicidio de un carabinero y el ataque que terminó con la vida de otro—, en un contexto en que la ciudadanía exige, con toda razón, que la prioridad institucional esté puesta en la memoria y el respaldo a los funcionarios caídos y heridos en cumplimiento de su deber, no en la atención protocolar hacia quien está acusado de matarlos.