IRÁN MANTIENE CERRADO ORMUZ "HASTA QUE EEUU CUMPLA SUS COMPROMISOS", MIENTRAS TRUMP AMENAZA CON BOMBARDEAR A OMÁN Y EXIGE A TEHERÁN "IZAR LA BANDERA BLANCA"
El presidente del Parlamento y jefe negociador de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, recalcó este martes que el estrecho de Ormuz no se abrirá hasta que Estados Unidos cumpla con sus compromisos en el marco del memorando de entendimiento firmado a mediados de junio, cuyo plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo ya expiró sin resultados. Esta columna, que ha seguido de cerca cada capítulo de esta guerra desde su escalada de febrero, examina el momento de mayor tensión diplomática de las últimas semanas: Irán endurece su posición justo cuando Trump amenaza directamente con bombardear a Omán, el propio país mediador del proceso.
Lo que exige Qalibaf: cinco condiciones antes de reabrir el estrecho
Durante su visita a Irak, donde abordará la situación regional, Qalibaf fue explícito sobre las condiciones que Teherán exige antes de levantar el bloqueo: "hasta que Estados Unidos no cumpla sus compromisos en el memorándum, incluyendo el levantamiento del bloqueo, la liberación de los activos congelados, el levantamiento del embargo petrolero, el fin de las amenazas y las operaciones militares en todos los frentes, y demás condiciones a las que se ha comprometido en dicho memorándum, el estrecho no se abrirá". El dirigente iraní fue enfático en el enfoque combinado de presión que su país sostiene: "aplicando la lógica y la fuerza", en coordinación entre los ámbitos diplomático y militar, Irán "está intentando obligar a la delirante América a que reconozca los derechos del pueblo iraní".
"Está lista para infligir una derrota más severa": la advertencia militar
Esta columna considera relevante el giro retórico que introduce Qalibaf al justificar por qué Irán no cedió pese a la presión de los 60 días transcurridos: sostuvo que Teherán aprovechó "la oportunidad" que brindó el memorando de entendimiento "para aumentar la resiliencia económica de Irán y reconstruir sus capacidades de defensa". Bajo esa lectura, advirtió que la República Islámica "está lista para infligir una derrota más severa al enemigo que antes, en proporción a sus acciones y agresión". Sobre el propio origen del memorando, Qalibaf fue crítico hacia la contraparte estadounidense: sostuvo que Teherán había aceptado ese acuerdo "por pura desesperación", pero que Washington "pronto incumplió sus compromisos para compensar su dura derrota política".
Trump escala: amenaza con bombardear a Omán, el propio mediador
Esta columna considera el elemento más grave de esta actualización la amenaza que el propio Trump formuló contra Omán, país que ha ejercido como mediador clave durante toda la negociación y que actualmente negocia directamente con Irán la gestión del tránsito por el estrecho. En una entrevista telefónica con Fox News, Trump fue categórico: "si Omán se interpone en nuestro camino, les vamos a bombardear hasta dejarlos hechos polvo". El propio mandatario estadounidense reconoció, en la misma entrevista, que el Ejército de Estados Unidos no se ha empleado "a fondo" en la región hasta ahora, utilizando solo una cantidad que él mismo calificó de "insignificante" de armamento —una declaración que esta columna considera relevante para dimensionar la magnitud de la escalada que Trump deja entrever como posibilidad.
"Deberían izar la bandera blanca de la rendición"
Trump fue igualmente directo respecto de Irán, exigiendo su rendición explícita: "deberían izar la bandera blanca de la rendición". El mandatario precisó que no tiene apuro en cerrar las conversaciones —"no tengo prisa"—, aunque reiteró que su exigencia central sigue siendo impedir que Irán obtenga un arma nuclear, publicando en Truth Social: "el objetivo número uno es, y siempre será, que Irán no pueda tener, de ninguna manera, forma o modo, un arma nuclear". Esta columna considera relevante el antecedente adicional que reveló Fox News en esa misma entrevista: Trump confirmó la existencia de un canal de comunicación directo con integrantes de la Guardia Revolucionaria iraní, que evitaría tanto a los mediadores tradicionales como a los propios funcionarios políticos de Teherán, aunque ese mismo cuerpo militar iraní negó posteriormente la existencia de ese canal.
El contexto que explica la escalada: negociaciones paralelas Irán-Omán
Esta columna considera indispensable el antecedente que motiva directamente la amenaza de Trump contra Omán: el vocero del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei —cuyas declaraciones esta columna ya ha seguido en coberturas anteriores sobre este mismo conflicto—, confirmó en Teherán que "se ha alcanzado un entendimiento respecto al mapa de la ruta de tránsito" en las conversaciones bilaterales entre Irán y Omán sobre el estrecho, sin entregar mayores detalles. Que Irán avance en un acuerdo paralelo directamente con Omán, al margen de las negociaciones formales con Washington, explica la reacción airada de Trump: el propio presidente estadounidense percibe ese acercamiento bilateral como una posible vía para que Irán obtenga garantías de tránsito sin necesidad de ceder ante las condiciones específicas que Washington exige.
El costo económico ya verificado del bloqueo: más de cuatro meses de tensión sostenida
Esta columna recuerda, con los datos que ya documentó en su cobertura sobre el testimonio del propio sector empresarial iraní, que el bloqueo estadounidense sobre Ormuz —vigente desde el 13 de abril de este año— ya ha sido calificado internamente como "peor que la guerra" por representantes del comercio iraní, con un costo estimado de US$18.000 millones anuales para la economía de ese país. Según registros del propio Comando Central estadounidense, el bloqueo ya ha significado la intercepción de 85 embarcaciones y la incautación de tres buques, con un costo diario para Irán estimado por Estados Unidos en US$500 millones, mientras Irán ha respondido incautando, en represalia, dos buques de carga adicionales.
Lectura editorial: una escalada retórica que exige seguimiento prioritario
Esta columna, que ha respaldado de manera consistente el derecho de Israel y de sus aliados a mantener presión firme frente a un régimen iraní que representa una amenaza real para la seguridad regional, considera que esta nueva escalada retórica —la amenaza directa de Trump contra un país mediador como Omán, sumada a la exigencia explícita de "rendición" hacia Irán— eleva el riesgo de una escalada militar efectiva justo en el momento en que ambas partes parecían acercarse, al menos parcialmente, a un entendimiento técnico sobre la gestión del tránsito naval por el estrecho. Esta columna considera que amenazar militarmente a un país que ha actuado como mediador de buena fe durante meses de negociación —Omán no es parte beligerante del conflicto— es una señal que podría, paradójicamente, debilitar la disposición de otros actores regionales a seguir facilitando canales de diálogo con Teherán, en un momento donde esos mismos canales han demostrado ser, según confirma el propio vocero iraní, la única vía que ha producido avances concretos hasta ahora.
Conclusión: el plazo venció, la escalada retórica se intensifica
Esta columna concluye que el vencimiento del plazo de 60 días fijado en el memorando de junio no ha producido, hasta ahora, ni el acuerdo definitivo que ambas partes se comprometieron a negociar, ni una desescalada del conflicto: por el contrario, tanto Teherán como Washington han endurecido su retórica en las últimas horas, con Irán manteniendo el bloqueo de Ormuz como palanca de presión, y Trump amenazando abiertamente con extender el conflicto hacia un tercer país mediador. VDI Global seguirá de cerca la evolución de las conversaciones bilaterales entre Irán y Omán, así como cualquier respuesta oficial que el propio gobierno omaní entregue frente a la amenaza directa del presidente estadounidense.