¿MACRI CHILENO O PIÑERA 2.0? KAST DESCARTA ACTO OFICIAL POR EL 11 DE SEPTIEMBRE Y EQUIPARA LA FECHA CON EL 4 DE SEPTIEMBRE DE BORIC
El presidente José Antonio Kast confirmó que no habrá acto oficial en La Moneda el próximo 11 de septiembre, cuando se cumplirán 53 años del quiebre institucional de 1973, y adelantó que mantendrá su agenda habitual desplegado en regiones, tal como lo hará este 4 de septiembre. La única posibilidad que dejó abierta fue que la tradicional misa matinal de los viernes en el Palacio de Gobierno pueda ser "intencionada" para esa fecha, si alguien lo solicita. También descartó de plano indultos simbólicos vinculados al aniversario.
"Voy a trabajar, igual que el 4 de septiembre"
En entrevista con radio Cooperativa, Kast fue directo al ser consultado sobre sus planes para el 11 de septiembre: "yo creo que como Presidente de la República voy a estar desplegado, como siempre, en regiones". Consultado explícitamente si existirá algún acto de gobierno para la fecha, su respuesta fue categórica: "no, ninguno".
El Mandatario estableció un paralelo político deliberado entre el 11 de septiembre y el 4 de septiembre —fecha asociada tanto al triunfo de Salvador Allende en 1970 como, más recientemente, al rechazo de la propuesta constitucional del gobierno de Boric en 2022—, equiparando el tratamiento que dará a ambas efemérides: "voy a trabajar, igual que el 4 de septiembre". Aun así, defendió que las fechas históricas deban recordarse: "yo valoro que no se olviden las fechas porque son parte de nuestra historia".
La única puerta entreabierta: una misa "intencionada"
La única actividad con eventual referencia al 11 de septiembre sería la misa que habitualmente se celebra los viernes en La Moneda. Kast explicó: "si alguien solicita que la misa matinal que se celebra en La Moneda ese día viernes sea intencionada, no hay problema", aunque enfatizó que se trata de una ceremonia litúrgica regular y que el foco de las oraciones de gobierno está puesto en "el Chile de hoy y el Chile del futuro", y no en un contenido conmemorativo específico.
Indultos: descartados para esa fecha, pero defendidos como facultad
En el mismo contexto, Kast fue consultado sobre la posibilidad de anunciar indultos justamente por el simbolismo del 11 de septiembre —tema que VDI Global ha cubierto en profundidad tras las críticas de la senadora Vanessa Kaiser—, y su respuesta fue un tajante "no". El Presidente sí defendió la facultad presidencial de conceder indultos individuales caso a caso, aclarando que ejercerla no implica cuestionar a los tribunales: "los tribunales se han pronunciado y uno no discute las resoluciones de los tribunales".
Lectura editorial
Desde VDI Global consideramos que la decisión de Kast de no realizar un acto oficial por el 11 de septiembre, y de tratarlo con el mismo criterio de neutralidad institucional que aplicará al 4 de septiembre, es una señal de madurez política que evita convertir al Ejecutivo en protagonista de una disputa memorial que, cincuenta y tres años después, sigue dividiendo profundamente a la sociedad chilena. Un presidente de derecha que organizara un acto oficial de conmemoración corre el riesgo de ser instrumentalizado políticamente por sectores que buscan reinstalar el relato del "negacionismo" o la "justificación" del quiebre institucional; uno que ignorara completamente la fecha, por otro lado, sería acusado de complicidad con el olvido. Kast optó por una tercera vía: reconocer la relevancia histórica de la fecha sin convertirla en un acto de Estado, dejando espacio solo para una expresión religiosa opcional y estrictamente privada.
Esta decisión invita a la pregunta que planteamos en el titular: ¿estamos ante un Macri chileno, que evita cuidadosamente cualquier gesto que pueda ser leído como reivindicación del pasado autoritario, priorizando la gobernabilidad y la imagen internacional por sobre las demandas de su propia base más dura? ¿O es más bien un Piñera 2.0, que gestiona la memoria histórica con pragmatismo institucional, sin caer en la sobreideologización que caracterizó a la izquierda durante los últimos gobiernos? Cualquiera sea la lectura, lo cierto es que Kast optó por la cautela institucional antes que por el simbolismo, una decisión que probablemente genere descontento en sectores de su propia base más identificados con una reivindicación explícita del 11 de septiembre, pero que resulta coherente con el perfil de gobernabilidad amplia que ha intentado proyectar desde La Moneda.
Conclusión
La decisión de José Antonio Kast de descartar un acto oficial por el 11 de septiembre, equiparándolo institucionalmente al 4 de septiembre, confirma su apuesta por una gestión pragmática y despolarizada de las fechas más sensibles del calendario político chileno. Queda por verse si esta estrategia de neutralidad institucional logra sostenerse frente a la presión de sectores de su propia coalición que esperaban un gesto más explícito hacia esa fecha. VDI Global seguirá esta contingencia de cerca.