LA HORA DE LA VERDAD: TRANSVERSAL PRESIÓN PARLAMENTARIA EXIGE A KAST QUE LE ARRANQUE A MILEI LA DEROGACIÓN DEL DECRETO QUE DESCONOCE MAGALLANES
Este jueves a las 11:30 horas, Javier Milei ingresará a La Moneda para su tercera reunión bilateral con José Antonio Kast en el último año, en el marco de su participación en el Foro Madrid. Pero a diferencia de los encuentros anteriores, marcados por la cercanía política entre ambos mandatarios, esta cita llega bajo una presión parlamentaria transversal —desde republicanos hasta la Democracia Cristiana y el Partido Socialista— que exige a Kast algo concreto: que use esta reunión para lograr, de una vez, la derogación del Decreto 457/2021 que califica al Estrecho de Magallanes como "espacio compartido".
Una relación cercana, puesta a prueba
La afinidad entre Kast y Milei es conocida: este será su tercer encuentro formal en el último año, tras la primera reunión en diciembre de 2025 —días después del triunfo de Kast en segunda vuelta— y la visita oficial de Kast a Argentina en abril. Es revelador, además, que Milei haya evitado sistemáticamente realizar visitas oficiales a Chile durante el gobierno de Gabriel Boric, con quien mantuvo episodios reiterados de tensión, limitándose a dos viajes privados en 2024 y 2025. Recién con Kast en La Moneda, el mandatario argentino normalizó la relación bilateral al máximo nivel.
Pero este encuentro específico llega en medio de la tensión más reciente por el Estrecho de Magallanes, que VDI Global ha documentado extensamente: los dichos del brigadier Gustavo Javier Valverde sobre "soberanía" argentina en la zona, la nota de protesta de Cancillería chilena, y el posterior reconocimiento —tanto del ministro de Defensa argentino como, el viernes pasado, del jefe de la Armada trasandina, Juan Carlos Romay— de que el Estrecho "pertenece a Chile". Pese a esos reconocimientos verbales, el Decreto 457/2021, dictado durante el gobierno de Alberto Fernández, sigue vigente y sin corrección.
Kast en Magallanes, con tres mil efectivos desplegados
En paralelo a la previa de esta reunión, y acompañado por los ministros Claudio Alvarado (Interior) y Fernando Barros (Defensa), el Presidente viajó este martes a la Región de Magallanes para supervisar ejercicios militares que, según consigna La Tercera, han significado en las últimas semanas el despliegue de tres mil efectivos, unidades de caballería blindada, artillería y buques de la Armada. Desde La Moneda insistieron en que el viaje estaba planificado con antelación al episodio con Argentina, aunque la coincidencia temporal con la reunión de Milei no deja de ser significativa.
El biministro Alvarado, consultado sobre si se abordará el tema del decreto en la bilateral, fue deliberadamente ambiguo: "esta es una visita que está aún en su etapa de coordinación", aunque no descartó que Kast solicite directamente la derogación del decreto: "las agendas son abiertas y las materias de interés para conversar de nuestra parte con el presidente Milei pueden involucrar, sin lugar a dudas, innumerables materias y entre ellas la que usted señala. No hay exclusión de temas". Fuentes de gobierno incluso plantean la posibilidad de una declaración conjunta tras el encuentro.
Sesiones secretas en el Congreso y presión transversal
La magnitud del episodio queda reflejada en que este martes se realizaron dos sesiones de carácter secreto de las comisiones de Relaciones Exteriores de ambas cámaras, convocadas por el senador Manuel José Ossandón (RN) y el diputado Stephan Schubert (republicano), presidentes de dichas instancias, dada la "sensibilidad" del tema.
La presión, además, viene de prácticamente todo el arco político. La Comisión Política del Partido Socialista exigió el domingo, en un comunicado directo, que Kast "exija una declaración formal de respeto a los tratados vigentes y a la soberanía chilena". El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), fue igualmente enfático: "ya llevamos 5 años de ambigüedades y de promesas no cumplidas. El decreto sigue vigente y las autoridades argentinas se exceden en sus declaraciones con cierta frecuencia. Si existe afinidad entre el gobierno de Chile con el Presidente Milei, esperamos una respuesta satisfactoria que genere confianza y que permita cerrar definitivamente este tema".
El diputado Álvaro Carter (republicano) fue igual de directo: "el gobierno debe endurecer su postura contra Argentina y pedir que cumplan y deroguen el decreto 457/2021". El senador DC Iván Flores planteó que el encuentro "tiene que servir para que el Presidente Kast le exija al Presidente Milei que retire el decreto", mientras el senador independiente por Magallanes, Alejandro Kusanovic, remarcó que el Presidente "conoce Magallanes y sabe de los errores y omisiones que han debilitado nuestra soberanía".
Lectura editorial
Desde VDI Global consideramos que este momento representa una oportunidad única, y hasta ahora sin precedentes, para resolver definitivamente una ambigüedad diplomática que se arrastra desde hace cinco años. Nunca antes un presidente chileno ha tenido con su par argentino el nivel de cercanía política, ideológica y personal que existe hoy entre Kast y Milei. Si esa afinidad no sirve, precisamente, para obtener un compromiso concreto y verificable sobre la derogación del Decreto 457/2021, entonces la relación bilateral seguirá funcionando en el terreno simbólico de las fotografías conjuntas, sin traducirse en resultados reales para la soberanía chilena.
Coincidimos plenamente con el diagnóstico transversal que han expresado parlamentarios de RN, UDI, Republicanos, DC e incluso el Partido Socialista: cinco años de "ambigüedades y promesas no cumplidas", en palabras de Moreira, ya son suficientes. El propio Milei reconoció al llegar a la Casa Rosada que el decreto era "un error" que pretendía corregir; hasta la fecha, esa corrección simplemente no ha ocurrido, pese a sucesivos episodios de tensión que debieron haber acelerado su derogación.
Valoramos que el Gobierno haya optado por reforzar la presencia militar efectiva en Magallanes en paralelo a esta gestión diplomática —exactamente la combinación de firmeza territorial y diplomacia directa que hemos exigido en informes anteriores—. Pero la firmeza retórica del biministro Alvarado sobre "agendas abiertas" no puede ser el resultado final de este encuentro: la ciudadanía y el propio Congreso, movilizado hasta el punto de convocar sesiones secretas, esperan un compromiso verificable, no una nueva declaración de buenas intenciones sin plazo ni mecanismo de cumplimiento.
Lo que corresponde exigir
- Que la reunión bilateral del jueves concluya con un compromiso explícito y con plazo definido para la derogación del Decreto 457/2021, idealmente formalizado en una declaración conjunta.
- Que el Gobierno transparente ante el Congreso, más allá de las sesiones secretas, los resultados concretos obtenidos en esta gestión diplomática.
- Que se mantenga el despliegue militar efectivo en Magallanes como política de Estado permanente, independientemente del resultado de la negociación diplomática con Argentina.
- Que la cercanía ideológica entre ambos gobiernos se traduzca, de una vez, en resultados verificables para la soberanía chilena, y no solo en gestos de afinidad política sin consecuencias prácticas.
Conclusión
La reunión de este jueves entre Kast y Milei llega en el momento de mayor presión parlamentaria transversal que ha enfrentado esta controversia en sus cinco años de historia. Con sesiones secretas en el Congreso, exigencias que van desde el Partido Socialista hasta Republicanos, y una relación bilateral de máxima cercanía política entre ambos mandatarios, el resultado de este encuentro será la prueba definitiva de si esa afinidad ideológica puede traducirse en un compromiso real, o si Chile seguirá esperando, indefinidamente, la corrección de un decreto que su propio autor —el gobierno argentino actual— ya reconoció como un error. VDI Global seguirá este encuentro de cerca, minuto a minuto.