LIBERMAN ACUSA A NETANYAHU DE PLANEAR UNA OPERACIÓN MILITAR ELECTORAL — Y UN DIPUTADO DEL LIKUD DICE QUE ISRAEL ESTÁ "MÁS CERCA QUE NUNCA" DE VOLVER A LUCHAR CONTRA IRÁN
Desde el kibutz Be'eri — masacrado el 7 de octubre — Liberman lanzó la acusación más grave de la semana política israelí: Netanyahu podría iniciar una operación militar no para ganar sino para ganar votos. El mismo día, un diputado del Likud del Comité de Defensa dijo que Israel está "más cerca que nunca de volver a la lucha contra Irán." La política israelí en su estado más crudo — en plena guerra.
Hay acusaciones que, independientemente de su veracidad, revelan el estado de un sistema político. La que Avigdor Liberman lanzó este jueves desde el kibutz Be'eri es una de ellas.
Liberman — líder de Yisrael Beytenu, exministro de Defensa que renunció a ese cargo en 2018 en protesta por un acuerdo de alto el fuego con Hamás que consideró insuficiente — dijo tener "motivos de sobra para preocuparme de que el primer ministro del 7 de octubre, junto con la presentación del proyecto de ley para disolver la Knesset, inicie una operación militar no destinada a lograr la victoria, sino destinada únicamente a fines electorales."
La elección del escenario no fue inocente. Be'eri fue uno de los kibutzim más brutalmente atacados el 7 de octubre. Decenas de sus residentes fueron asesinados o secuestrados. Sus calles vieron lo peor de esa madrugada. Liberman eligió ese lugar para acusar a Netanyahu de estar dispuesto a usar la guerra — la misma guerra que comenzó en ese kibutz y en docenas de comunidades del sur — como instrumento electoral.
Es la acusación más grave que un político israelí puede hacer sobre otro en este momento histórico. Y fue lanzada desde el lugar que mejor simboliza el costo humano de esa guerra.
EL CONTEXTO: LA COALICIÓN QUE SE DESINTEGRA
Para entender por qué Liberman lanzó esa acusación hay que entender el contexto político israelí de esta semana.
La coalición de Netanyahu enfrenta su crisis más seria desde el inicio del gobierno: los partidos ultraortodoxos amenazan con derrumbarla por la disputa sobre el reclutamiento militar. Tanto la oposición como sectores de la propia coalición presentaron proyectos de ley para disolver la Knesset. Si ese proyecto se aprueba la próxima semana — como se espera que ocurra — las elecciones podrían adelantarse a septiembre o mediados de octubre, en vez de la fecha prevista del 27 de octubre.
En ese escenario de elecciones inminentes, Liberman plantea una hipótesis que no puede descartarse de plano: Netanyahu podría lanzar una operación militar de alto perfil — contra Hamás en Gaza, contra Hezbolá en el Líbano, o incluso contra Irán — no para lograr la victoria estratégica que Israel no ha obtenido en ninguno de esos frentes, sino para posicionarse como líder de guerra en plena campaña electoral.
Es una acusación que Netanyahu rechazará categóricamente. Pero es también una acusación que la historia de los conflictos israelíes — y la propia historia de Netanyahu — hace imposible ignorar completamente.
EL DIPUTADO DEL LIKUD Y LA FRASE QUE PREOCUPA
Lo que hace la acusación de Liberman aún más difícil de desestimar es lo que dijo ese mismo día el diputado del Likud Nissim Vaturi — miembro del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset, un órgano con acceso a información clasificada — en una entrevista con Kol Berama.
Vaturi declaró que Israel está "más cerca que nunca de volver a la lucha contra Irán." Y añadió algo que raramente se dice en público: "Si fuera este fin de semana, seguiría viajando al extranjero; la semana que viene, me lo pensaría dos veces."
Un miembro del Comité de Defensa de la Knesset diciendo públicamente que la semana próxima podría haber una operación militar contra Irán. No es un análisis geopolítico. Es una señal que alguien con acceso a información sensible está emitiendo hacia afuera — deliberada o imprudentemente.
El contexto geopolítico lo hace plausible: Trump está en China reuniéndose con Xi sobre Irán. Las negociaciones nucleares están estancadas después de que Trump calificara la propuesta iraní de "totalmente inaceptable." El propio Trump habló del "Proyecto Libertad Plus." Y el Parlamento iraní amenazó con enriquecer uranio al 90% si hay un nuevo ataque.
Las piezas están sobre el tablero. Vaturi dice que la semana que viene podría moverse el más grande.
LO QUE LIBERMAN DICE SOBRE HAMÁS — Y ES LO MÁS IMPORTANTE
Más allá de la acusación contra Netanyahu, Liberman dijo algo sobre el estado actual de Gaza que merece ser leído con atención independientemente de la fuente.
"El gobierno del 7 de octubre está mintiendo a los residentes de las comunidades fronterizas. Ante nuestros ojos, estamos viendo el comienzo de la reconstrucción de la Franja de Gaza sin que Hamás tenga intención de desarmarse."
Y luego: "La financiación ya no llega a través de maletas llenas de dinero en efectivo, sino mediante camiones que llegan con la aprobación del gobierno israelí. El control de Hamás sobre la Franja nunca ha sido tan férreo como lo es hoy."
Y finalmente: "Hamás está reclutando nuevos terroristas, entrenándolos y preparándose para otra ronda de combates."
Si esas afirmaciones son correctas — y Liberman tiene acceso a información de inteligencia que respalda lo que dice — el cuadro en Gaza es exactamente lo que los críticos de la estrategia israelí llevan meses advirtiendo: Israel no logró eliminar a Hamás, el grupo se está reconstruyendo, y los camiones de ayuda humanitaria que entran con aprobación israelí están financiando esa reconstrucción.
Liberman es un político con agenda electoral. Sus acusaciones deben leerse con ese contexto. Pero tiene credenciales en seguridad que son difíciles de ignorar — fue ministro de Defensa, conoce el sistema desde adentro, y renunció en 2018 precisamente por negarse a tolerar un alto el fuego con Hamás que consideró un error estratégico.
LA ACUSACIÓN MÁS GRAVE: "UNA OPERACIÓN PARA GANAR VOTOS"
Liberman fue explícito sobre sus preocupaciones respecto a los riesgos de una operación militar electoral: "La vida de nuestros soldados está en juego. No debe llevarse a cabo una operación militar únicamente con fines electorales."
Esa frase tiene un peso enorme. No porque sea necesariamente cierta — no lo sabemos. Sino porque viene de un exministro de Defensa israelí que conoce cómo funciona la relación entre política y seguridad en Israel, que ha visto desde adentro cómo Netanyahu toma decisiones, y que está dispuesto a decirlo públicamente desde uno de los lugares más simbólicos del conflicto.
El hecho de que Liberman haga esa acusación desde Be'eri — ante las familias que perdieron todo el 7 de octubre — y no en una conferencia de prensa convencional es también una declaración política. Le dice a Netanyahu: "las víctimas del 7 de octubre merecen una victoria real, no una operación diseñada para tu agenda electoral."
DESDE ISRAEL: LA LECTURA QUE IMPORTA
Desde Israel, donde VDI Global opera y cubre este conflicto, el episodio Liberman-Vaturi es la ilustración más concentrada de la tensión estructural que Israel enfrenta en este momento.
Por un lado, la presión real de seguridad: Irán no desarmado, Hezbolá disparando en el norte, Hamás reconstruyéndose en Gaza, y un Trump en Beijing que podría reactivar las operaciones militares en Ormuz la semana que viene. Por otro lado, la crisis política interna: coalición al borde del colapso, elecciones anticipadas probables, y un Netanyahu que — según Liberman — podría usar la guerra para salvar su gobierno.
La historia de las democracias en guerra está llena de líderes que usaron el conflicto externo para resolver sus problemas internos. Israel no es inmune a ese patrón. Y Liberman — con todos sus intereses electorales propios — lo está nombrando públicamente desde el lugar que más duele.
Si tiene razón, es la advertencia más importante de la semana política israelí. Si está equivocado, sigue siendo la señal de que el sistema político de Israel — incluso en plena guerra — mantiene sus controles democráticos funcionando.
Eso también es Israel.
Análisis elaborado por el equipo de VDI Global desde Israel. Suscríbete , solo información que vale la pena leer.