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MAPA POLÍTICO DE ISRAEL 2026: LOS TRES BLOQUES QUE DEFINIRÁN LA ELECCIÓN DEL 27 DE OCTUBRE

MAPA POLÍTICO DE ISRAEL 2026: LOS TRES BLOQUES QUE DEFINIRÁN LA ELECCIÓN DEL 27 DE OCTUBRE

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by Redacción VDI Global

Informe propio de VDI Global — verificado con fuentes primarias

Elaborado el 30 de agosto de 2026.

A menos de dos meses de la elección legislativa israelí del 27 de octubre, el panorama político del país ya no se explica con las categorías simples de "derecha" e "izquierda" que suelen usarse para describir otras democracias occidentales. Israel 2026 se organiza, más bien, en tres bloques con lógicas internas propias —derecha y derecha dura, centro y centro-derecha, e izquierda— pero incluso dentro de esos bloques conviven tensiones, rupturas y liderazgos que compiten tanto por votos como por la definición misma de qué significa hoy ser de derecha o de izquierda en Israel. VDI Global presenta este informe organizado en torno a los tres bloques que estructuran el escenario electoral, con los liderazgos que hoy definen cada uno de ellos y los datos verificados más recientes sobre sus posibilidades reales.

BLOQUE 1: DERECHA / DERECHA DURA — EL BLOQUE DE NETANYAHU

Este es el bloque gobernante desde 2022, encabezado por Benjamin Netanyahu (Likud) y sus dos socios de coalición más duros: Itamar Ben-Gvir (Otzma Yehudit) y Bezalel Smotrich (Sionismo Religioso). Se trata de una derecha nacionalista y conservadora en materia de economía y seguridad, que en sus expresiones más radicales —Ben-Gvir y Smotrich— se define como extrema derecha, ultranacionalista y abiertamente pro-asentamientos.

Netanyahu: el primer ministro que enmarcó la elección como una cuestión de "existencia"

Benjamin Netanyahu lidera el Likud, el partido histórico de la derecha nacionalista israelí, conservador tanto en economía como en seguridad. Es el primer ministro en ejercicio con más tiempo acumulado en el cargo en la historia de Israel, y enfrenta esta elección en una posición inusualmente débil para sus estándares históricos.

El dato más relevante y verificado sobre su situación actual: en su aparición del 30 de agosto en el programa "The Patriots" de Canal 14, Netanyahu elevó dramáticamente el tono de campaña al declarar que "está en juego la existencia del Estado de Israel" en esta elección. Argumentó que un eventual gobierno liderado por Gadi Eisenkot dependería de socios como Yair Golan, Avigdor Liberman y Mansour Abbas (líder de Ra'am), y que tal coalición terminaría estableciendo un Estado palestino que sería "el comienzo del fin de Israel". Acusó además a Eisenkot de haber favorecido posiciones más cautas durante la guerra, oponiéndose a la entrada a Rafah, la toma del Corredor Filadelfia y la expansión de operaciones contra Hezbolá —una acusación que Eisenkot ha disputado públicamente.

Netanyahu enfrenta, además, tres causas penales activas —Casos 1000, 2000 y 4000— por soborno, fraude y abuso de confianza, siendo el primer primer ministro israelí en ejercicio en enfrentar cargos criminales. Concluyó su propio testimonio el 24 de junio de 2026, tras 98 audiencias, aunque el proceso continúa con el contrainterrogatorio de abogados de coacusados. Dado el ritmo del proceso, es matemáticamente imposible que exista veredicto firme antes de octubre. Como corresponde, Netanyahu mantiene presunción de inocencia plena en estas causas.

En términos de encuestas, la situación de Netanyahu es la más débil de su carrera reciente. Según una encuesta de Kan News del 30 de agosto —verificada por VDI Global mediante fetch directo—, incluso en el escenario más favorable para él (con Smotrich y el nuevo partido de Ofer Winter superando el umbral electoral y uniéndose a su bloque), su coalición alcanzaría solo 52 escaños, muy por debajo de los 61 necesarios para gobernar. En una encuesta del 19-20 de agosto de Jerusalem Post, Netanyahu quedó 14 puntos porcentuales por debajo de Eisenkot en la pregunta de idoneidad para primer ministro (38% contra 52%), la brecha más amplia registrada hasta ahora en este ciclo electoral.

Ben-Gvir: extrema derecha ultranacionalista, en ruptura abierta con Netanyahu

Itamar Ben-Gvir lidera Otzma Yehudit, definido en el propio mapa de VDI Global como extrema derecha y ultranacionalista. Como ministro de Seguridad Nacional, Ben-Gvir se ha convertido en una de las figuras más polémicas del gabinete, con visitas recurrentes al Monte del Templo en Jerusalén que han generado fricciones incluso dentro de su propio campo religioso: el líder espiritual de Shas, el rabino Yitzhak Yosef, lo criticó públicamente el 30 de agosto, advirtiendo que quienes visitan el lugar "pueden morir en agonía atroz" y cuestionando la autoridad rabínica que Ben-Gvir invoca para justificar esas visitas.

El dato político más relevante y verificado sobre Ben-Gvir es su ruptura con Netanyahu respecto a una eventual fusión electoral con Smotrich. Ben-Gvir ya rechazó formalmente la propuesta de fusionar Otzma Yehudit con el Sionismo Religioso, mientras el Likud lo acusó públicamente de "quemar votos" por ego personal. Pese a ese rechazo ya confirmado, Times of Israel reportó el 30 de agosto que Netanyahu planea intensificar la presión pública sobre Ben-Gvir antes del plazo del 8 de septiembre para el cierre de listas de candidatos, ante el temor de que Smotrich no supere el umbral electoral de forma independiente.

Smotrich: extrema derecha religiosa, motor de la expansión de asentamientos

Bezalel Smotrich lidera el Sionismo Religioso, caracterizado como extrema derecha religiosa y decididamente pro-asentamientos. Como ministro de Finanzas, Smotrich ha impulsado activamente lo que él mismo describe como una "revolución" de asentamientos, buscando ahora extender ese proyecto más allá de Cisjordania hacia el Néguev y Galilea, en un plan que describió explícitamente como una iniciativa para "judaizar" esas regiones. El propio Netanyahu, consultado sobre si comparte ese objetivo en su aparición del 30 de agosto en Canal 14, respondió sin ambigüedad: "Llámenlo como quieran", confirmando su respaldo a la expansión de asentamientos en el Néguev y Galilea mediante beneficios preferenciales de tierra para reservistas, reconociendo que existen "cuestiones legales" que su gobierno buscará "superar".

Según las encuestas más recientes, el Sionismo Religioso se proyecta al borde del umbral electoral —entre 4 y 5 escaños—, lo que representa un riesgo estructural para todo el bloque de Netanyahu: si Smotrich no logra superar ese umbral, sus votos se pierden por completo para la coalición de derecha, sin traspasarse a ningún otro partido.

El diagnóstico de bloque: un techo que no alcanza la mayoría bajo ningún escenario verificado

Ningún escenario de encuesta verificado hasta el 30 de agosto de 2026 muestra al bloque de Netanyahu —Likud, Otzma Yehudit, Sionismo Religioso, y los partidos ultraortodoxos Shas y Unión de la Torá— alcanzando los 61 escaños necesarios para gobernar de forma independiente. En el mejor de los casos verificados, el bloque llega a 52 escaños, incluso incorporando al recién surgido Pueblo de Israel de Ofer Winter.


BLOQUE 2: CENTRO / CENTRO-DERECHA — LA COMPETENCIA POR EL LIDERAZGO DE LA OPOSICIÓN

Este es, sin dudas, el bloque más dinámico y decisivo de la elección 2026. Reúne a cuatro liderazgos con perfiles muy distintos entre sí —un tecnócrata militar sin ideología marcada, un exprimer ministro pragmático, un veterano nacionalista secular y un centrista liberal tradicional—, pero que comparten un mismo denominador: representan la principal alternativa real al liderazgo de Netanyahu, sin necesariamente identificarse con la izquierda tradicional israelí.

Eisenkot: el "tecnócrata militar" que lidera todas las encuestas

Gadi Eisenkot es, sin dudas, la figura política más relevante de este ciclo electoral fuera del propio Netanyahu. Fundó el partido Yashar ("Recto" u "Honesto") en septiembre de 2025, tras romper con el partido Unidad Nacional de Benny Gantz, y lanzó oficialmente su candidatura el 30 de junio de 2026. Se presenta, tal como lo describe el propio mapa de VDI Global, como un centrista y "tecnócrata" militar sin ideología política marcada, aunque esa caracterización merece matices importantes.

Eisenkot nació en 1960, hijo de inmigrantes judíos marroquíes, y se crió en circunstancias modestas en Eilat. Su carrera militar avanzó por las filas de la Brigada Golani hasta convertirse en el 21º jefe del Estado Mayor de las FDI, cargo que ocupó entre 2015 y 2019. Se integró al gabinete de guerra de Netanyahu tras el 7 de octubre de 2023, pero lo abandonó en 2025, al no aceptar lo que consideró un rechazo del gobierno a un alto el fuego que podría haber traído antes de vuelta a los rehenes.

Su historia personal es central en su atractivo político: su hijo Gal y dos sobrinos murieron combatiendo en Gaza, lo que lo ha inmunizado, según análisis internacionales verificados, frente a la acusación —habitual contra críticos del Gobierno— de ser "antipatriota" o "blando" en seguridad. Es importante ser precisos: pese a presentarse como alternativa centrista, Eisenkot respalda la continuidad de los asentamientos en Cisjordania y ha calificado como "simplemente delirante" cualquier idea de solución de dos Estados después del 7 de octubre, posiciones que medios internacionales describen como "indistinguibles de la extrema derecha" en materia de seguridad. Lo que lo distingue de Netanyahu no es tanto la ideología de seguridad, sino el estilo, el temperamento y la biografía personal.

En materia de encuestas, Eisenkot lidera de forma consistente desde julio. La proyección más reciente verificada (Kan News, 30 de agosto) lo ubica con 24 escaños, como el partido más grande de la próxima Knéset, superando al Likud (21 escaños). En la pregunta de idoneidad para primer ministro, una encuesta del 19-20 de agosto le dio una ventaja récord de 14 puntos sobre Netanyahu (52% contra 38%).

Eisenkot también enfrenta, según reportó Times of Israel el 30 de agosto, amenazas de seguridad crecientes: un comité asesor de la Oficina del Primer Ministro recomendó ese mismo día que el Shin Bet le proporcione seguridad hasta la elección, después de que el organismo se negara inicialmente a asignarle guardias armados. Su equipo de campaña ha reforzado además su lista con figuras del sur de Israel, como la exalcaldesa de Yeruham, Tal Ohana Hachmon, y el coronel en la reserva Nir Hajbi, quien perdió a su hijo el 7 de octubre y sirvió como comandante de batallón durante la guerra en Gaza.

Bennett: el expresidente que se ha movido hacia el centro

Naftali Bennett lidera B'Yachad, caracterizado en el mapa de VDI Global como un partido de derecha, pero más pragmático que Netanyahu, que se ha movido hacia el centro en su discurso reciente. Bennett fue primer ministro entre 2021 y 2022, al frente de una coalición inédita que incluyó por primera vez a un partido árabe israelí en el gobierno.

El dato más reciente y verificado sobre Bennett corresponde a una entrevista con Canal 12, emitida el 22 de agosto, en la que calificó a Netanyahu de "anarquista" cuya campaña "tóxica" podría derivar en violencia contra sus rivales políticos, mientras se mostró dispuesto a asumir un rol menor —incluso subordinado— con tal de reemplazar al Gobierno actual. En esa misma entrevista, vinculada al lanzamiento de un nuevo libro, Bennett reivindicó su propio rol como primer ministro en los éxitos recientes contra Irán, y relató lo que describió como una transición de poder desordenada y amenazas de ser marcado como "traidor" durante su gestión.

En encuestas, B'Yachad se proyecta consistentemente en torno a los 13-14 escaños, consolidándose como el tercer partido más grande de la oposición no árabe, detrás de Yashar y el Likud. Bennett obtiene además una ventaja de 4 puntos sobre Netanyahu en la pregunta de idoneidad para primer ministro (45% contra 41%), según la encuesta del 19-20 de agosto.

Liberman: derecha nacionalista secular, con distancia histórica de Netanyahu

Avigdor Liberman lidera Yisrael Beytenu, descrito en el mapa de VDI Global como derecha nacionalista pero secular, que en ocasiones se distancia de Netanyahu. Liberman ha sido, históricamente, uno de los críticos más consistentes de la influencia de los partidos ultraortodoxos en la coalición de Netanyahu, particularmente en el tema del servicio militar obligatorio para la comunidad haredi, un asunto que sigue siendo central en la contingencia política: el mismo 30 de agosto, hombres ultraortodoxos se manifestaron frente a un centro de reclutamiento militar en Jerusalén, en el marco de la tensión permanente sobre este tema.

Un dato verificado y relevante sobre Liberman: recibió con entusiasmo la irrupción del excomandante Ofer Winter en la política, calificándolo como "un hombre de valores, un soldado de combate", y respondió con sarcasmo a periodistas que le preguntaron si Netanyahu debería preocuparse por su buena relación con Winter: "las personas temerosas deberían ir al médico. Hay medicación contra la paranoia; deberían tomarla".

En encuestas, Yisrael Beytenu se proyecta con 8 escaños según la medición más reciente de Kan News, manteniendo una posición estable pero secundaria dentro del bloque de centro-derecha. Netanyahu mantiene una leve ventaja personal sobre Liberman en preferencia de liderazgo (42% contra un porcentaje menor para Liberman), según la encuesta del 19-20 de agosto.

Lapid: centro liberal tradicional

Yair Lapid lidera Yesh Atid, definido en el mapa de VDI Global simplemente como centro o centro-liberal, sin las variaciones ideológicas más marcadas de sus compañeros de bloque. Lapid representa la tradición centrista liberal israelí más clásica, distinta tanto del nacionalismo securitario de Liberman como del perfil técnico-militar de Eisenkot.

El diagnóstico de bloque: el problema aritmético que persiste incluso liderando las encuestas

Pese a que Eisenkot lidera de forma sostenida todas las mediciones recientes, su coalición más amplia —que incluiría a B'Yachad de Bennett y Yisrael Beytenu de Liberman— enfrenta un problema estructural verificado: se proyecta actualmente en 58-59 escaños según algunas mediciones, por debajo de los 61 necesarios para gobernar sin el apoyo de partidos árabes. Esto obligaría a Eisenkot a elegir entre un gobierno minoritario frágil o una alianza con partidos como Ra'am, un paso que aseguraría mayoría pero podría alejar a votantes de derecha dentro de su propia coalición.


BLOQUE 3: IZQUIERDA — LA OPCIÓN MÁS REDUCIDA, PERO CON PODER DE VETO ARITMÉTICO

Este es, en términos de representación proyectada, el bloque más pequeño del mapa político israelí actual, pero no por ello irrelevante: su peso aritmético en la Knéset podría resultar decisivo para determinar si existe o no una mayoría capaz de desplazar a Netanyahu del poder.

Yair Golan: la opción socialdemócrata más clara

Yair Golan lidera Los Demócratas, descrito en el mapa de VDI Global como la opción más claramente de izquierda dentro del sistema político israelí, de orientación socialdemócrata. Golan, también un exgeneral de las FDI —al igual que Eisenkot y Bennett—, representa la tradición de la izquierda sionista tradicional, distinta tanto del nacionalismo de derecha como del centro pragmático que hoy lidera Eisenkot.

En las proyecciones de escaños más recientes, Los Demócratas se ubican en torno a los 9 escaños según Kan News, consolidándose como una fuerza minoritaria pero estable dentro del espectro de izquierda-centro.

Los partidos árabes: fuera de los bloques judíos tradicionales, con creciente relevancia aritmética

El mapa de VDI Global agrupa a Hadash, Ta'al, Balad y Ra'am como partidos de izquierda o centrados en los derechos de la minoría árabe-israelí, ubicados fuera de los bloques judíos tradicionales. Esta caracterización sigue siendo precisa, aunque en 2026 estos partidos han cobrado una relevancia aritmética inusualmente alta: según la proyección de Kan News del 30 de agosto, la Lista Conjunta árabe obtendría 8 escaños y Ra'am otros 5, sumando 13 escaños que —sin integrar formalmente ninguna coalición de gobierno, como ha sido la norma histórica en Israel— podrían resultar decisivos para determinar si Eisenkot o cualquier otro candidato opositor alcanza o no la mayoría de 61 escaños necesaria para desplazar a Netanyahu.

Es importante subrayar, además, la creciente tensión en torno al rol político de estos partidos: el propio Netanyahu, en su intervención del 30 de agosto, mencionó explícitamente a Mansour Abbas —líder de Ra'am— como uno de los socios que integraría un eventual gobierno de Eisenkot, en el marco de su advertencia sobre el establecimiento de un Estado palestino. Esta mención confirma que la relación con los partidos árabes se ha convertido en uno de los ejes centrales del debate de campaña, más allá de las cifras de escaños proyectadas.

El diagnóstico de bloque: pequeño en tamaño, decisivo en aritmética

La izquierda israelí, medida en escaños, sigue siendo el bloque más reducido del mapa político actual. Sin embargo, su capacidad de inclinar la balanza —ya sea integrándose formalmente a una coalición opositora o simplemente absteniéndose en una votación de confianza— la convierte en un actor con peso desproporcionado respecto a su tamaño electoral, en un escenario donde ningún bloque alcanza la mayoría por sí solo.


LECTURA EDITORIAL

Desde VDI Global sostenemos que este mapa de tres bloques confirma, con mayor precisión que cualquier categoría binaria de derecha e izquierda, la verdadera complejidad del momento político israelí. La elección de octubre no se decidirá entre dos proyectos ideológicos claramente diferenciados, sino entre una coalición de derecha que, incluso en su mejor escenario verificado, no logra superar los 52 escaños, y un bloque de centro-derecha liderado por una figura —Eisenkot— cuyas posiciones de seguridad son, en la práctica, muy similares a las de la extrema derecha que dice desafiar.

Es revelador que el propio Netanyahu haya optado por enmarcar esta elección no como una disputa entre programas de gobierno distintos, sino como una cuestión de "existencia" del Estado, apelando al temor de un eventual Estado palestino que Eisenkot mismo ha descartado explícitamente y calificado de "delirante". Esto confirma que la verdadera línea divisoria de esta campaña no es ideológica, sino personal: a favor o en contra de la continuidad de Netanyahu en el poder, exactamente como hemos sostenido en informes anteriores de VDI Global.

Valoramos, además, la creciente fragmentación dentro del propio bloque de derecha —con Ben-Gvir rechazando fusionarse con Smotrich, y el riesgo real de que este último no supere el umbral electoral— como un factor que podría resultar decisivo para el desenlace final. Al mismo tiempo, advertimos sobre la fragilidad aritmética que enfrenta la oposición liderada por Eisenkot, que necesitaría del apoyo directo o indirecto de partidos árabes para alcanzar una mayoría de gobierno, una perspectiva que el propio Netanyahu ya utiliza como arma de campaña.

Reiteramos, con el mismo rigor que aplicamos siempre en nuestras coberturas: Netanyahu mantiene plena presunción de inocencia en sus causas judiciales, que no se resolverán antes de la elección de octubre. La ciudadanía israelí, y quienes seguimos de cerca su devenir democrático desde Chile, deberíamos evaluar esta elección con la complejidad real que merece, sin reducirla a etiquetas ideológicas que, como demuestra este mapa, ya no explican adecuadamente el comportamiento político del país.

CONCLUSIÓN

A menos de dos meses de la elección del 27 de octubre, Israel se encuentra dividido en tres bloques con lógicas internas propias, ninguno de los cuales alcanza por sí solo la mayoría necesaria para gobernar según las proyecciones verificadas más recientes. La derecha de Netanyahu enfrenta su techo más bajo en años; el centro-derecha liderado por Eisenkot lidera las encuestas pero carga con una fragilidad aritmética estructural; y la izquierda, pese a su tamaño reducido, conserva un poder de veto que podría resultar decisivo. En ese contexto, la verdadera pregunta que definirá octubre sigue siendo la misma que VDI Global ha planteado desde el inicio de esta cobertura: no es una cuestión de derecha, centro o izquierda, sino de Netanyahu sí o Netanyahu no. VDI Global continuará este seguimiento con verificación directa de fuentes hasta el día de la elección.

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