"NO PUEDE HABER UN MINISTRO PRODUCIÉNDOLE PROBLEMAS AL PRESIDENTE": PAULINA NÚÑEZ EXIGE DISCIPLINA A OTROS MIENTRAS SU PROPIO PARTIDO NEGOCIA CON LA IZQUIERDA A ESPALDAS DE KAST
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), sostuvo en entrevista con Mesa Central de Canal 13 que el Ejecutivo tiene la responsabilidad de construir una mayoría legislativa para la reforma constitucional de seguridad, y fue categórica al advertir que "no puede estar un ministro produciéndole problemas al Presidente". La declaración llega apenas días después de que VDI Global documentara cómo su propio partido, Renovación Nacional, negocia con el PS y el PPD para sacrificar precisamente el corazón de esa misma reforma: el nuevo Estado de Excepción Constitucional de Seguridad Pública.
Lo que dijo Núñez: el Senado como "encauzador" y la exigencia de disciplina de gabinete
En la entrevista, Núñez sostuvo que será el Senado el que deberá "encauzar la discusión política" sobre la reforma de seguridad esta semana, con la Comisión de Constitución como instancia principal, además de Seguridad y Defensa. Planteó además que "faltó socializar el proyecto" por parte del Ejecutivo, y que el Gobierno tiene el deber de "construir una mayoría que nos permita llegar a 29" votos, el número necesario para una reforma constitucional.
Consultada sobre el empoderamiento de los ministros, Núñez fue enfática: "el problema, a ver, si alguien quiere empoderarlos más, es del Presidente", agregando que corresponde al Mandatario "ordenar la relación con sus ministros y evitar que situaciones generadas desde el gabinete terminen aproblemando al Mandatario". Su frase textual fue categórica: "No puede estar un ministro produciéndole problemas al Presidente".
Argentina: "todavía no está cerrado" y falta "un gesto explícito"
Núñez también abordó la controversia con Argentina por los dichos del brigadier Gustavo Valverde sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes, tema que VDI Global ha cubierto extensamente. Fue tajante: "no se pueden cometer errores, y si alguien comete ese error, evidentemente que la solución es la salida, porque tú no puedes tener un general poniendo en cuestión la soberanía de los países". Consultada directamente si faltaba un gesto explícito de Argentina, respondió sin rodeos: "Sí, de todas maneras", y planteó que, si Javier Milei visita Chile, debería haber gestiones al más alto nivel para resolver la situación antes de cualquier reunión bilateral.
Lectura editorial
Desde VDI Global no podemos dejar de señalar la contradicción evidente entre el discurso de Paulina Núñez y la conducta reciente de su propio partido. La presidenta del Senado exige que "no puede estar un ministro produciéndole problemas al Presidente" y reclama que el Ejecutivo construya una mayoría para la reforma de seguridad, mientras Renovación Nacional —el partido que ella misma preside en la testera del Senado— es, según documentamos en un informe reciente, uno de los principales responsables de que esa mayoría hoy no exista.
Fue la propia Núñez quien declaró públicamente hace pocas semanas que, para sacar adelante la reforma, había que "dejar de lado el nuevo estado de excepción constitucional y fortalecer el que ya tenemos, que es el de Emergencia" —es decir, vaciar de contenido exactamente el elemento que el ministro Arrau calificó como "el corazón de la iniciativa"—. En paralelo, el senador de su misma bancada, Andrés Longton, llegó a cuestionar públicamente si el nuevo instrumento de seguridad era "siquiera necesario", mientras RN negociaba directamente con el PPD y con la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, para fusionar la reforma con mociones socialistas.
Si existe alguien en el actual escenario legislativo que esté "produciéndole problemas al Presidente" en materia de seguridad, es difícil no incluir en esa categoría a los propios senadores de RN que, en lugar de sostener la agenda de su coalición de gobierno, prefirieron sentarse a negociar su desmantelamiento con la oposición. La exigencia de disciplina que Núñez plantea hacia el gabinete debería, con la misma lógica, aplicarse hacia su propia bancada senatorial.
Respaldamos, eso sí, su firmeza respecto a Argentina: coincidimos en que aún falta un gesto explícito de Buenos Aires y que la eventual visita de Milei debe servir para resolver, al más alto nivel, la ambigüedad que sigue generando el Decreto 457/2021, tal como hemos exigido en coberturas anteriores.
Lo que corresponde exigir
- Que Paulina Núñez aplique el mismo estándar de disciplina que exige a los ministros hacia los senadores de su propia bancada de RN que negocian con la oposición el desmantelamiento de la reforma de seguridad.
- Que RN transparente públicamente su posición definitiva sobre el nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, en lugar de mantener señales contradictorias entre el discurso público y las negociaciones internas.
- Que la reunión bilateral con Milei, si se concreta, incluya un compromiso explícito sobre la corrección del Decreto 457/2021.
- Que el Ejecutivo y el Senado avancen con la celeridad que Núñez misma reclama, sin que la propia coalición de gobierno sea el principal obstáculo para lograrlo.
Conclusión
Las declaraciones de Paulina Núñez exigiendo disciplina y cohesión en torno a la agenda de seguridad del Gobierno resultan difíciles de conciliar con el comportamiento reciente de su propio partido, que según hemos documentado extensamente, ha sido uno de los actores centrales en la negociación para diluir el corazón de esa misma reforma. La coherencia entre el discurso público y la acción legislativa sigue siendo, en este caso, la asignatura pendiente. VDI Global seguirá esta tramitación de cerca.