PODUJE LO DICE SIN RODEOS: GRAU RECORTÓ LA MITAD DE LOS SUBSIDIOS DE VIVIENDA "CON EL AFÁN DE PERJUDICAR AL NUEVO GOBIERNO" — Y ESO ES SABOTAJE DE ESTADO
El viernes 29 de mayo de 2026, el ministro de Vivienda Iván Poduje concedió una entrevista a Radio Pauta en la que pronunció la acusación más directa y específica que un miembro del gobierno Kast ha hecho hasta ahora sobre la herencia recibida del gobierno de Gabriel Boric. No habló de "desafíos" ni de "contexto difícil." Habló de sabotaje deliberado. Con nombre, apellido y cifras concretas.
"El recorte que nos hizo Grau en febrero de 20.000 subsidios, cuando son 40.000, fue desastroso, y no hubo ninguna explicación consistente, y a mí me hace pensar que este señor lo hizo con el afán de perjudicar al nuevo gobierno, y eso es fatal."
Nicolás Grau. Exministro de Hacienda. Recortó la mitad de los subsidios habitacionales para los segmentos más vulnerables en febrero de 2026 — en los últimos días del gobierno de Boric, semanas antes del cambio de mando. Sin explicación consistente. Y según el ministro Poduje, con la intención deliberada de dejar al gobierno entrante sin las herramientas para cumplir sus metas habitacionales.
Desde Israel, donde VDI Global opera y analiza la política chilena con la claridad que da la distancia, esta acusación tiene un peso institucional y político que no puede minimizarse. Si lo que Poduje señala es correcto — si Grau efectivamente recortó 20.000 subsidios habitacionales destinados a las familias más vulnerables de Chile con la intención de dañar al gobierno de Kast — estamos ante algo que va más allá de la gestión deficiente o de las irregularidades fiscales documentadas por el ministro Quiroz. Estamos ante sabotaje institucional deliberado. Y eso tiene consecuencias que el sistema político chileno debe procesar con toda la seriedad que el caso exige.
Los números que dan contexto a la acusación
Para entender la dimensión de lo que Poduje describe, hay que ubicar el recorte en el cuadro general de la política habitacional de Chile. El déficit habitacional del país afecta principalmente a los sectores más vulnerables — los que no tienen acceso a crédito hipotecario y que dependen exclusivamente del sistema de subsidios del Estado para acceder a una vivienda. Para esas familias, el subsidio no es un beneficio adicional. Es la única puerta de entrada a una casa propia.
El programa central para ese segmento — el D.S.49 — tenía una meta de 117.053 soluciones bajo el gobierno Boric, de las cuales se entregaron 97.797. Un déficit de casi 20.000 soluciones que la Corporación Déficit Cero documentó en su informe de mayo. Y ahora Poduje agrega el dato que explica parte de ese déficit con una especificidad que el informe de Déficit Cero no tenía: en febrero de 2026, con el cambio de mando a semanas de distancia, Grau recortó 20.000 de los 40.000 subsidios habitacionales disponibles para ese año.
La mitad. De un plumazo. Sin explicación consistente. En el mes anterior al cambio de mando.
Eso significa que el gobierno Kast asumió el 11 de marzo con la mitad del arsenal de subsidios habitacionales para el año ya eliminado por decisión del gobierno saliente. Si el gobierno Kast tenía metas propias de vivienda — y las tiene: 400 mil al 2030 — partió con 20.000 subsidios menos de los que debía tener disponibles en el primer año. No por su propia gestión. Por la decisión de Grau en los últimos días de la administración Boric.
El problema de Viña del Mar: la otra herencia
Poduje fue cuidadoso en distribuir las responsabilidades de la herencia recibida. Atribuyó la catástrofe de la reconstrucción en Viña del Mar principalmente al exministro de Vivienda Carlos Montes — no a Grau — aunque reconoció que ambos legados pesan sobre su gestión actual.
"El principal problema que nosotros heredamos, que podríamos atribuirle responsabilidad al ministro Montes, tiene que ver con la reconstrucción en Viña del Mar, que ha sido un desastre. Porque ha sido muy lenta, tuvimos que demoler 150 casas que fueron construidas de pésima calidad, porque no hay un orden al interior del Serviu que permita trabajar bien."
Demoler 150 casas construidas de pésima calidad en el marco de una reconstrucción de emergencia no es un dato administrativo menor. Es el indicador de que el gobierno Boric, en la urgencia de mostrar resultados rápidos en Viña del Mar, priorizó la velocidad sobre la calidad — o simplemente no tuvo los controles mínimos para verificar que lo que se construía era habitable. Y las consecuencias las paga el gobierno Kast, que debe demoler lo construido, partiendo desde cero con el costo político y económico de esa demolición.
Poduje también mencionó el paro de seis meses de los funcionarios del Serviu bajo Montes — "fatal en una reconstrucción" — y la necesidad de despedir al director del Serviu como otro indicador del estado en que recibió la cartera. "Nosotros hemos tenido que lidiar un poco con eso, pero es parte de la pega", reconoció con la sobriedad que caracteriza su estilo público.
El sabotaje de subsidios: la acusación más grave
Pero si la herencia de Montes en Viña del Mar es grave, la acusación específica contra Grau es de una dimensión diferente. Lo que Poduje describe no es incompetencia ni mala gestión. Es una decisión deliberada, tomada en las últimas semanas del gobierno saliente, para recortar recursos que iban a quedar en manos del gobierno entrante.
"El principal costo que nosotros tuvimos fue heredado por el ministro Grau, que nos recortó la mitad de los subsidios de los segmentos vulnerables para este año." Y la conclusión que el ministro extrae: "No hubo ninguna explicación consistente, y a mí me hace pensar que este señor lo hizo con el afán de perjudicar al nuevo gobierno."
Conviene ser precisos sobre lo que significa esa acusación en su dimensión más concreta. Los subsidios habitacionales para segmentos vulnerables no son recursos abstractos. Son los instrumentos que el Estado usa para construir viviendas para las familias que menos tienen — las que viven en campamentos, las que pagan arriendos que superan su capacidad, las que llevan años en listas de espera. Recortar 20.000 de esos subsidios en febrero de 2026 significa que 20.000 familias que estaban en la cola para recibir una vivienda este año no la van a recibir. Que tendrán que esperar un año más — o más — mientras el gobierno Kast intenta reponer los recursos que Grau eliminó.
Si Poduje tiene razón en su interpretación — si Grau lo hizo con intención deliberada de dañar al gobierno entrante — eso no es solo una irregularidad administrativa. Es la utilización de la política habitacional de los más pobres de Chile como arma política. Es literalmente usar a los más vulnerables como escudo en una disputa política entre administraciones. Y eso merece una respuesta institucional que vaya más allá de la declaración radial de Poduje.
La AC contra Grau en contexto: vivienda + finanzas públicas
La acusación constitucional que el Partido Republicano y el PNL impulsan contra Nicolás Grau tiene hasta ahora un fundamento oficial: las inconsistencias en los Informes de Finanzas Públicas, incluyendo la no inclusión de deuda por cerca de US$10.500 millones en el cuarto trimestre de 2025 — las que el ministro Quiroz documentó.
Lo que agrega Poduje esta mañana es un segundo frente: el recorte deliberado de 20.000 subsidios habitacionales para los segmentos más vulnerables en los últimos días del gobierno. Si la AC se amplía para incluir también la gestión presupuestaria en el ámbito habitacional — y la relación entre el recorte de subsidios y el presupuesto general que Grau administraba como ministro de Hacienda es directa — el caso contra el exministro se vuelve considerablemente más sólido.
El 58% que la encuesta Black & White identificó esta mañana como respaldando la AC contra Grau lo hace principalmente sobre la base de las irregularidades fiscales de los US$10.500 millones. Si el cuadro de la vivienda — 20.000 familias vulnerables sin subsidio por una decisión de los últimos días del gobierno Boric — se incorpora al debate público con la fuerza que merece, ese 58% puede crecer.
Lo que Poduje representa en el contexto editorial de VDI Global
Desde que asumió en marzo, VDI Global ha documentado al ministro Poduje como una de las figuras sólidas del gobierno Kast — un técnico con convicciones, sin la timidez de los que cuidan más su imagen que la verdad. Sus declaraciones de esta mañana confirman ese perfil. No habló de "contextos difíciles" ni de "desafíos heredados" con la ambigüedad burocrática que caracteriza a los ministros que no quieren problemas. Habló de Grau. Con nombre. Con cifras. Con una conclusión que es política pero que tiene sustento en hechos verificables: 20.000 subsidios recortados, sin explicación, en las últimas semanas del gobierno saliente.
Eso es el tipo de ministro que este gobierno necesita en todas sus carteras: alguien que llama a las cosas por su nombre, que no tiene miedo de señalar responsabilidades y que gestiona desde la honestidad con sus propias limitaciones y con la verdad sobre lo que recibió.
Poduje dijo lo que debía decirse. Ahora el sistema político — la AC, la Fiscalía si corresponde, el debate público — debe hacer lo que le corresponde con esa información.
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