LAS PRIMARIAS DEL LIKUD ENTRAN EN SU ETAPA DECISIVA: ELI COHEN LIDERA, MIENTRAS NETANYAHU YA MANIOBRA PARA BLOQUEAR A SUS PROPIOS CRÍTICOS
Con el 80% de los votos escrutados, las primarias del Likud, celebradas el lunes en toda Israel, comienzan a definir la nueva lista del partido de cara a las elecciones de octubre que esta columna ya ha seguido de cerca en su cobertura sobre la injerencia extranjera y las tensiones regionales que rodean ese proceso. El ministro de Energía e Infraestructura, Eli Cohen, aparece liderando la votación, seguido por el presidente de la Knesset, Amir Ohana, y el ministro de Justicia, Yariv Levin.
El resultado hasta ahora: Cohen, Ohana y Levin en la cima
Según el escrutinio disponible hasta el momento, la ministra de Transporte, Miri Regev, y el presidente de la coalición, Ofir Katz, completan los primeros cinco lugares. El resto del top 10 lo componen el ministro de Educación, Yoav Kisch; el ministro de Cultura y Deporte, Miki Zohar; el viceministro Almog Cohen; el diputado Dudi Amsalem; y el ministro de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli.
Los "eliminados políticos" que pelean por sobrevivir
Esta columna considera particularmente relevante el destino de tres diputados que, según reportó previamente la propia prensa israelí, habrían sido señalados por el círculo del primer ministro para una "eliminación política": Tally Gotliv, Nir Barkat y David Bitan luchan actualmente por mantener un lugar en la lista final. En esta etapa del recuento, Gotliv se ubica en el puesto 12, Bitan en el 14, y Barkat en el 16, separado por menos de 200 votos del diputado Ze'ev Elkin.
Otros dirigentes, entre ellos los diputados Hanoch Milwidsky, la ministra para el Avance de la Mujer May Golan, la ministra de Protección Ambiental Idit Silman, Keti Shitrit, Ariel Kallner, Avi Dichter y Nissim Vaturi, no han alcanzado posiciones realistas y se espera que queden fuera de la Knesset.
El mecanismo que puede alterarlo todo: los cupos reservados de Netanyahu
Esta columna considera indispensable explicar, con la precisión técnica que exige un mecanismo tan decisivo, cómo los cupos reservados por el propio primer ministro Benjamin Netanyahu pueden modificar drásticamente el resultado final: candidatos que quedan tan alto como el puesto 17 en los resultados brutos de la primaria podrían terminar relegados hasta el puesto 25 en la lista final ajustada. Los cupos distritales también inciden en ese reordenamiento: el candidato ubicado en el puesto 18 de los resultados brutos podría terminar en el puesto 32 de la lista ajustada. Esta columna considera que este mecanismo, que otorga al propio Netanyahu una capacidad discrecional considerable para reordenar la lista final más allá de la voluntad expresada directamente por la militancia, es la clave para entender por qué figuras teóricamente bien posicionadas en el conteo bruto podrían, en definitiva, no lograr una ubicación realista en la papeleta electoral de octubre.
Denuncias de fraude en Yeruham
Durante la madrugada, Golan y el diputado Amit Halevi presentaron denuncias formales ante el Comité Central Electoral del Likud, exigiendo la paralización inmediata del conteo en el centro de votación de Yeruham, alegando incidentes repetidos de borrones, alteraciones y marcaciones de votos durante el escrutinio que no correspondían con los nombres de los candidatos que se leían en voz alta. En algunos casos, los registros solo fueron corregidos después de que el observador presente en el lugar interviniera y exigiera las enmiendas correspondientes. Ambos dirigentes exigieron que se detuviera de inmediato el conteo y que se enviara un equipo reforzado de abogados y representantes del Comité Electoral a ese centro de votación específico.
Esta columna considera relevante, además, la denuncia formulada por Tally Gotliv este martes en su cuenta de X, tras conocerse un reporte del periodista Amit Segal según el cual Netanyahu había recibido encuestas que mostraban que el Likud perdería escaños si ella resultaba electa cerca de la cabeza de la lista —y tras la propia declaración de Netanyahu de que confiaba en que los militantes del Likud tomaran "las consideraciones correctas"—. Gotliv acusó que algunos centros de votación habrían falsificado formularios que no incluían su nombre: "manténganse alerta. Los funcionarios del Likud y los contratistas de votos están histéricos por el poder de los votos libres", escribió.
Netanyahu interviene directamente: respaldo a Zohar, veto explícito a Bitan
Esta columna considera el elemento más revelador de toda esta cobertura la intervención directa y pública del propio primer ministro en el desarrollo de estas primarias internas. Netanyahu llamó a sus seguidores a votar por Osnat Zohar, escribiendo en su cuenta de X: "Osnat Zohar ha trabajado durante años para el Likud y para mí. Estaría muy feliz de verla continuar su trabajo también en la Knesset". Posteriormente, su hijo Yair Netanyahu instó a los votantes a no respaldar a Keren Atias Bublil por sus vínculos con Bitan, revelando explícitamente el motivo detrás del respaldo de su padre a Osnat: "lo más importante de todo, no voten por Keren Atias Bublil, porque está conectada con Bitan, y por supuesto tampoco por el propio David Bitan", escribió.
Esta columna considera indispensable el antecedente que explica esta hostilidad específica hacia Bitan: se trata de la única figura dentro del Likud que desafió a Netanyahu e intentó bloquear su exigencia de cupos reservados. En represalia, según reconstruye esta cobertura, Netanyahu ha publicado en los últimos días videos de cuatro candidatos que compiten en los distritos contra los propios candidatos de Bitan, en lo que se interpreta como un esfuerzo deliberado para impedir que este último fortalezca su posición dentro del partido.
Lectura editorial: una primaria que revela las propias tensiones internas del liderazgo israelí
Esta columna, que ha respaldado de manera consistente el derecho de Israel a defenderse y a decidir soberanamente los términos de su propia seguridad nacional, observa este proceso de primarias internas del Likud como un ejercicio democrático interno legítimo, que sin embargo expone tensiones reales sobre el grado de control que el propio Netanyahu ejerce sobre la configuración final de su partido, más allá de la voluntad expresada directamente por sus militantes en las urnas. El mecanismo de cupos reservados, sumado a la intervención pública y directa del primer ministro contra figuras específicas como Bitan, confirma que estas primarias, pese a su carácter formalmente democrático, están fuertemente condicionadas por la propia estrategia de consolidación de poder del liderazgo actual del partido.
Esta columna considera que las denuncias de irregularidades en el conteo de Yeruham, así como las acusaciones de Gotliv sobre formularios falsificados, merecen ser investigadas con el máximo rigor por el propio Comité Central Electoral del Likud, precisamente porque la integridad de este proceso interno tiene implicancias directas sobre la composición final del partido que competirá en las elecciones generales de octubre, un proceso que esta columna ya ha identificado como especialmente sensible frente a los riesgos de injerencia extranjera que documentamos en coberturas anteriores.
Conclusión: una primaria que aún no termina de definirse
Esta columna concluye que, con el 80% del escrutinio completado, las primarias del Likud mantienen todavía un margen de incertidumbre relevante, tanto por el propio mecanismo de cupos reservados que puede reordenar significativamente la lista final, como por las denuncias de irregularidades que aún deben resolverse. VDI Global seguirá de cerca el resultado definitivo de este proceso interno y su impacto sobre la configuración final del Likud de cara a las elecciones generales de octubre.