EL RESPALDO A HAMÁS SE DESPLOMA ENTRE LOS PALESTINOS: LA ENCUESTA QUE CONFIRMA EL FRACASO DE LA VIOLENCIA
Una nueva encuesta del Centro Palestino para la Investigación de Políticas y Encuestas (PSR), presentada por su director Khalil Shikaki, muestra una caída pronunciada del respaldo a Hamás entre la población palestina, sin que ello se haya traducido en un fortalecimiento equivalente de la Autoridad Palestina. Estos datos, confirman algo que este medio ha sostenido de manera consistente: la estrategia de violencia armada de Hamás, incluida la masacre del 7 de octubre, no solo fracasó en sus objetivos militares, sino que hoy pierde legitimidad incluso ante la propia población que dice representar.
El desplome del respaldo a Hamás
Según la encuesta, el apoyo a Hamás cayó de 35% hace diez meses a 24% en la actualidad, quedando al mismo nivel que Fatah, también en 24%. Un 44% de los palestinos consultados considera hoy que ni Hamás ni Fatah, bajo la presidencia de Mahmoud Abbas, merecen representar y liderar al pueblo palestino. La caída es particularmente pronunciada en Cisjordania, donde el respaldo a Hamás bajó de 32% a 18%, mientras que en Gaza retrocedió de 41% a 33%.
Shikaki explicó que el repunte de apoyo que experimentó Hamás inmediatamente después del 7 de octubre no reflejaba necesariamente una mayor identificación con el islamismo político o con las posiciones ideológicas de la organización, sino la percepción de que Hamás confrontaba activamente a Israel en un momento de creciente ira palestina. Esa percepción, según los nuevos datos, se está revirtiendo con fuerza.
La guerra ya no se percibe como una victoria de Hamás
Solo 20% de los encuestados considera hoy que Hamás salió victorioso del conflicto en Gaza, frente a 39% que sostenía lo mismo diez meses atrás. Un 60% cree que ninguna de las partes ganó, mientras que 15% considera que Israel resultó vencedor. El cambio es más marcado en Cisjordania, donde la proporción que describía a Hamás como vencedor cayó de 48% a apenas 21%. La satisfacción con el desempeño de Hamás durante la guerra también retrocedió, de 60% a 42%.
Sin embargo, la caída de respaldo a Hamás no se traduce en apoyo a su desarme inmediato: un 72% de los palestinos se opone a que la organización entregue sus armas antes de un retiro israelí completo de Gaza, y ese mismo porcentaje cree que, si Hamás se desarmara primero, la guerra terminaría reanudándose y el retiro israelí no se concretaría.
Crece el apoyo a la negociación y a un Estado en las fronteras de 1967
Uno de los hallazgos más relevantes de la encuesta es el cambio en las estrategias que los palestinos consideran más efectivas: la negociación es hoy vista como el método más efectivo por 44% de los encuestados, la cifra más alta registrada por PSR en cuatro años, frente a apenas 27% que aún confía en la lucha armada, su nivel más bajo en el mismo período. El apoyo a un Estado palestino basado en las fronteras de 1967 alcanzó 56%, incluyendo 61% en Gaza, cuando el respaldo genérico a la solución de dos Estados se mantiene relativamente estable en 44%.
Barghouti, el beneficiario político de la crisis de liderazgo
El principal beneficiario político de esta crisis de confianza es el dirigente de Fatah Marwan Barghouti, actualmente encarcelado en Israel. Al preguntar quién estaría mejor preparado para suceder a Abbas, 39% eligió a Barghouti, frente a 16% para el líder de Hamás Khalil al-Hayya y 15% para Mohammed Dahlan. En un escenario hipotético de elección presidencial entre Barghouti, al-Hayya y Abbas, Barghouti obtendría 54% de los votos entre electores probables. Un 79% de los encuestados quiere que Abbas renuncie.
Shikaki señaló que, aunque su encarcelamiento limita su capacidad de hacer campaña directamente, no existe actualmente ningún impedimento legal para que Barghouti se presente como candidato o encabece una lista electoral, salvo que el propio liderazgo de la Autoridad Palestina decida bloquearlo por decreto.
El factor electoral israelí
Shikaki también advirtió sobre la interacción entre las elecciones israelíes, programadas para el 27 de octubre, y las legislativas palestinas del 28 de noviembre. A su juicio, un nuevo gobierno liderado por Benjamin Netanyahu podría transmitir a los palestinos el mensaje de que sus propias elecciones carecen de sentido, lo que —advirtió— podría eventualmente revertir parte del giro hacia la negociación que hoy muestra la encuesta, especialmente si se combina con episodios de violencia de colonos en Cisjordania.
Lectura editorial — VDI Global
Para VDI Global, esta encuesta entrega evidencia sólida de que la estrategia de terror de Hamás está perdiendo legitimidad incluso entre quienes dice representar. El desplome del respaldo a la organización, la percepción mayoritaria de que nadie "ganó" la guerra de Gaza, y el creciente respaldo a la negociación por sobre la lucha armada son señales que este medio recibe con cautela optimista: confirman que la violencia terrorista no solo fue moralmente indefendible, sino también estratégicamente un fracaso para los propios palestinos, que hoy pagan el costo humano y material de una guerra que Hamás inició deliberadamente.
Al mismo tiempo, este medio no puede pasar por alto que el principal beneficiario de esta crisis de liderazgo sea Marwan Barghouti, un dirigente condenado en Israel por su participación en atentados terroristas durante la Segunda Intifada que costaron vidas israelíes. Su popularidad entre los palestinos no debe confundirse con una validación de su historial, y cualquier proceso político futuro que involucre su liberación o candidatura deberá sopesar con extremo cuidado las implicancias de seguridad para Israel.
Finalmente, la advertencia de Shikaki sobre el efecto de las elecciones israelíes sobre la disposición palestina a la negociación es un recordatorio de que estos avances son reversibles. Este medio seguirá respaldando el derecho de Israel a decidir soberanamente su propio liderazgo político, sin que ello sea condicionado por cálculos externos sobre su impacto en la política palestina.
Lo que corresponde exigir
- Que la Autoridad Palestina realice las elecciones legislativas programadas para el 28 de noviembre con plenas garantías democráticas, permitiendo la participación de nuevas fuerzas políticas que hoy carecen de representación.
- Que cualquier eventual proceso vinculado a Marwan Barghouti considere con la máxima seriedad las víctimas israelíes de los atentados por los que fue condenado, sin que su popularidad electoral se traduzca automáticamente en legitimidad moral.
- Que la comunidad internacional apoye el fortalecimiento de alternativas políticas palestinas moderadas y comprometidas con la negociación, aprovechando la ventana de oportunidad que muestran estos datos.
- Que Hamás, frente a la evidencia de su propio desgaste, entregue las armas y cese definitivamente su control sobre Gaza, condición indispensable para cualquier proceso político palestino creíble.
Conclusión
La encuesta de PSR confirma un dato relevante para el futuro de la región: la estrategia de terror y confrontación armada de Hamás está perdiendo apoyo entre los propios palestinos, mientras crece la disposición a la negociación y a una solución política. Para VDI Global, esta es una oportunidad que Israel, la comunidad internacional y los propios palestinos deben aprovechar con realismo, sin ingenuidad respecto de figuras como Barghouti, pero con la convicción de que el fracaso evidente de la violencia abre espacio para alternativas genuinamente comprometidas con la paz.