ZALIASNIK BAJO INVESTIGACIÓN: EL PROCESO QUE DEBE SEGUIR SU CURSO Y LA OPERACIÓN POLÍTICA QUE LO RODEA
Subtítulo: La Fiscalía de Valparaíso abrió una investigación contra Gabriel Zaliasnik, embajador de Chile en Israel, tras una denuncia de parlamentarios socialistas que lo vinculan al Caso Hermosilla. El proceso judicial debe seguir su curso con plena autonomía. Pero VDI Global no puede ignorar quiénes denuncian, cuándo lo hacen, a quién atacan y qué relación diplomática buscan afectar con ese timing. La presunción de inocencia existe. La operación política también.
Gabriel Zaliasnik es abogado, socio fundador del estudio Albagli Zaliasnik, expresidente de la Comunidad Judía de Chile entre 2006 y 2010, profesor de Derecho Penal en la Universidad de Chile y el hombre que el presidente Kast designó el 4 de junio de 2026 como embajador en Israel. Su nombramiento fue la primera designación de un embajador chileno en Tel Aviv desde que el gobierno de Boric retiró a su representante en 2024 en medio de la peor crisis de las relaciones entre Chile e Israel en décadas.
Es decir: Zaliasnik es el hombre que restablece la presencia diplomática chilena en Israel. Y cuatro días después de ser designado, dos parlamentarios socialistas presentaron una denuncia penal contra él en la Fiscalía de Valparaíso.
La Fiscalía acogió la denuncia y abrió una investigación. El proceso judicial está en marcha. Eso es lo que corresponde cuando hay antecedentes que potencialmente configuran delitos: investigar. VDI Global lo respeta y no pide que se cierre ningún proceso.
Lo que VDI Global sí hace es analizar el cuadro completo. Y el cuadro completo tiene más capas que la denuncia misma.
LO QUE LA INVESTIGACIÓN DEBE DETERMINAR
Los antecedentes que motivan la investigación provienen de chats publicados por el medio Reportea entre Zaliasnik y Luis Hermosilla, el abogado central del Caso Audios. Los parlamentarios denunciantes señalan cuatro tipos de conductas que la Fiscalía deberá verificar.
El primero es una pregunta que Zaliasnik le habría formulado a Hermosilla en octubre de 2020 mientras defendía al exministro Mañalich: "¿A quién puedo pedir gastos reservados?" Es una pregunta que, si se confirma en su contexto, plantea si hubo una gestión concreta para financiar una defensa penal privada con recursos del Estado.
El segundo es la gestión de honorarios para la defensa del general Mario Rozas, exjefe de Carabineros, coordinada a través de Andrés Chadwick y Loreto Silva, entonces presidenta de ENAP. Sobre esto, el propio Zaliasnik confirmó que percibió honorarios por la defensa de Rozas —"para mí fue un orgullo"— y negó haber recibido gastos reservados para la defensa de Mañalich.
El tercero son gestiones en el Poder Judicial, incluyendo nominaciones. El cuarto son solicitudes de intervención de teléfonos y seguimientos a dirigentes políticos durante el estallido de 2019.
Sobre cada uno de esos cuatro puntos, la investigación deberá determinar: si los chats son auténticos, si reflejan conductas ilícitas o si tienen el contexto que los desnaturaliza, y si hay evidencia suficiente para formalizar.
Zaliasnik tiene una trayectoria larga y conocida. Fue defensor de figuras del gobierno de Piñera —Mañalich, Rozas— como abogado penalista. Eso es su trabajo. Que haya tenido coordinación con Hermosilla en ese contexto es un antecedente que el proceso judicial evaluará. Que esa coordinación constituya delito es algo que la Fiscalía y eventualmente un tribunal determinarán.
La presunción de inocencia no es una formalidad legal. Es el principio que ordena que ninguna persona sea tratada como culpable antes de que un tribunal así lo declare. VDI Global lo aplica a Grau cuando la izquierda lo acusa. Lo aplica también a Zaliasnik cuando la izquierda lo denuncia.
EL CONTEXTO QUE NO PUEDE IGNORARSE
Chile no tuvo embajador en Israel durante dos años. El gobierno de Boric retiró a su representante en 2024 en el marco de la crisis diplomática generada por las operaciones israelíes en Gaza. Esa decisión —la de retirar al embajador— fue coherente con la posición del gobierno de Boric sobre el conflicto, que fue de las más críticas hacia Israel en la región.
El gobierno de Kast designó a Zaliasnik el 4 de junio de 2026. Restableció la representación diplomática. Eligió a un abogado con vínculos profundos en la comunidad judía chilena, expresidente de esa comunidad, para ocupar el cargo más sensible en términos de la relación bilateral.
Cuatro días después, Daniel Manouchehri y Daniela Cicardini presentaron la denuncia.
Manouchehri es el parlamentario socialista con el historial más documentado de posiciones anti-israelíes en el Congreso chileno. Ha votado en declaraciones que califican las operaciones israelíes de genocidio. Ha sido uno de los impulsores más activos de la presión para que Chile rompa relaciones diplomáticas con Israel. Su pareja pertenece a la misma bancada y comparte esa orientación política.
Cicardini tiene un historial similar aunque con menor exposición pública específica sobre Israel.
Que sean precisamente estos dos parlamentarios —y no otros— quienes presenten la denuncia cuatro días después de la designación en Israel no es un detalle menor. No invalida los hechos denunciados si son reales. Pero sí plantea con claridad la pregunta sobre el objetivo final de la operación: ¿es la probidad pública o es el bloqueo de la normalización diplomática con Israel?
LA DIFERENCIA ENTRE INVESTIGAR Y AMPLIFICAR
VDI Global toma una posición editorial deliberada en este caso que merece ser explicada con transparencia.
Este medio cubre la corrupción institucional chilena con rigor y sin distinción de partido: el Caso Hermosilla, el Tren de Aragua en BancoEstado, la Operación Tokio, la red de Quiroz en Sernapesca, los jueces que viajan con licencia médica. Cuando hay evidencia de conductas irregulares, VDI Global las documenta y las analiza sin importar quién sea el involucrado.
Pero hay una diferencia entre informar sobre una investigación judicial en curso —que es lo que corresponde hacer— y convertirse en amplificador de una operación política que busca un objetivo diferente al que declara. En el caso Zaliasnik, ese objetivo diferente es visible y documentable: deslegitimar al embajador de Chile en Israel, afectar la normalización de las relaciones diplomáticas y generar el titular "embajador judío de Chile en Israel investigado por corrupción" en el momento en que VDI Global cubre el conflicto Israel-Irán en tiempo real y defiende el derecho de Israel a existir y a defenderse.
Reportar los hechos con la presunción de inocencia y el contexto político completo es periodismo. Reproducir la narrativa de los denunciantes sin ese contexto es otra cosa.
LO QUE EL GOBIERNO KAST DEBE HACER
El gobierno de Kast designó a Zaliasnik con pleno conocimiento de su trayectoria. Si había antecedentes sobre su vínculo con Hermosilla antes de la designación, el gobierno debería haber evaluado ese riesgo. Si no los había —porque los chats de Reportea eran de conocimiento de los denunciantes y no necesariamente del gobierno antes de la designación— el gobierno actuó de buena fe.
Lo que corresponde ahora es lo siguiente. El gobierno no debe presionar ni interferir en la investigación. Eso es un principio básico. Tampoco debe salir a defender apresuradamente a Zaliasnik en términos que parezcan blindarlo frente al proceso judicial. Y tampoco debe precipitar su remoción basándose únicamente en una denuncia presentada cuatro días después de la designación por parlamentarios con agenda diplomática conocida.
Lo correcto es esperar el desarrollo inicial de la investigación, evaluar si hay antecedentes que justifiquen una medida cautelar en el cargo y actuar en consecuencia con los mismos estándares que aplica en otros casos. Ni más ni menos.
LA RELACIÓN CHILE-ISRAEL Y LO QUE ESTÁ EN JUEGO
Chile e Israel tienen una historia diplomática que fue interrumpida por el gobierno de Boric y que el gobierno de Kast está reconstituyendo. Esa reconstitución es coherente con la línea editorial de VDI Global, que es un medio hispano operado desde Israel que defiende el derecho del Estado de Israel a existir, a defenderse y a tener relaciones diplomáticas normales con los países del mundo, incluyendo Chile.
La designación de Zaliasnik como embajador es parte de esa reconstitución. Su cuestionamiento cuatro días después de la designación, por los parlamentarios más hostiles a Israel en el Congreso chileno, en el momento en que el conflicto con Irán está en su punto más álgido, no puede ser analizado fuera de ese contexto sin perder una variable fundamental.
VDI Global no dice que Zaliasnik es inocente. No lo sabe. Nadie lo sabe antes de que la investigación concluya. VDI Global dice que el proceso debe seguir su curso, que la presunción de inocencia aplica, que el timing de la denuncia es políticamente significativo y que este medio no va a amplificar una operación que tiene entre sus objetivos documentables afectar la relación diplomática entre Chile e Israel.
Esa es nuestra posición. Transparente, coherente y sin excusas.
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