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NADA HICIERON BIEN, NADA: EL PLAN HABITACIONAL DE BORIC FALLÓ DONDE MÁS SE NECESITABA, INFLÓ CIFRAS Y LE DEJA AL GOBIERNO KAST UNA BOMBA DE TIEMPO PARA 2027

NADA HICIERON BIEN, NADA: EL PLAN HABITACIONAL DE BORIC FALLÓ DONDE MÁS SE NECESITABA, INFLÓ CIFRAS Y LE DEJA AL GOBIERNO KAST UNA BOMBA DE TIEMPO PARA 2027

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by Redacción VDI Global

Cuatro años prometiendo viviendas. Cuatro años con el "Plan de Emergencia Habitacional" como bandera programática central del gobierno de Gabriel Boric. Cuatro años de Carlos Montes como ministro de Vivienda presentando cifras, metas y anuncios. Y el resultado, según el informe de la corporación Déficit Cero publicado el 22 de mayo de 2026, es el de siempre con esta izquierda: las familias que más necesitaban una vivienda fueron las que menos la recibieron, los números se inflaron incluyendo soluciones que no eran viviendas, y el gobierno que viene — el de José Antonio Kast — heredó no solo el déficit original sino una bomba de tiempo de escasez proyectada para 2027.

Suma y sigue. INDAP con narcos. Codelco con producción fantasma. El Caso Convenios con $90 mil millones. Y ahora el Plan de Emergencia Habitacional — el programa más publicitado de Boric — con brechas territoriales documentadas, campamentos desatendidos, metas infladas con subsidios que no son viviendas terminadas y un stock en caída libre que amenaza la disponibilidad de vivienda social en los próximos años. Nada hicieron bien. Nada.

Desde Israel, donde VDI Global opera y analiza la realidad chilena con la perspectiva que da la distancia y el rigor, este informe de Déficit Cero — una corporación técnica independiente que no tiene agenda política anti-Boric — es la autopsia del fracaso habitacional más documentado de la historia reciente de Chile. Sus conclusiones no son de VDI Global. Son de los propios especialistas que llevan años midiendo el déficit habitacional del país y que ahora certifican que el gobierno que prometió resolverlo lo dejó peor distribuido de lo que estaba.

La promesa: 260 mil viviendas para combatir el déficit

El Plan de Emergencia Habitacional fue presentado por el gobierno de Boric como la respuesta definitiva a la crisis de vivienda en Chile. La meta era construir 260 mil viviendas durante el período de gobierno para combatir un déficit habitacional que afecta principalmente a los sectores más vulnerables del país. Era el programa estrella, el que Boric y Montes mencionaban en cada discurso, el que justificaba la narrativa de que este gobierno priorizaba a los que menos tienen.

El informe de Déficit Cero revela la diferencia entre la promesa y la realidad con la precisión quirúrgica que solo los datos duros pueden entregar.

El primer problema: las cifras se inflaron a mitad de camino

Uno de los hallazgos más reveladores del informe de Déficit Cero es que el gobierno de Boric fue cuestionado por haber incluido, a mitad del período, dentro del conteo de "viviendas terminadas," otro tipo de soluciones — entre ellas subsidios — que no corresponden a viviendas construidas y entregadas. En términos simples: cuando las cifras empezaron a no cuadrar con las metas, el gobierno amplió la definición de qué contaba como éxito para que los números cerraran mejor.

Eso no es gestión. Es contabilidad creativa aplicada a la política social. Y tiene una consecuencia directa: las familias que esperaban una vivienda recibieron en muchos casos un subsidio — un instrumento financiero — pero no necesariamente las llaves de una casa. La diferencia entre un subsidio y una vivienda terminada es exactamente la diferencia entre una promesa y un resultado.

El segundo problema: la desigualdad territorial demoledora

El informe identifica con precisión geográfica dónde funcionó el plan y dónde no. Y el patrón que emerge es devastador para la narrativa del gobierno que decía priorizar a los más vulnerables. Zonas del sur de Chile — La Araucanía, Maule y Biobío — superaron sus metas en un 140%. Antofagasta llegó apenas al 41% de su meta. Tarapacá al 69%.

El dato más contundente lo entrega el propio informe con una frase que no admite relativización: "en las 10 ciudades con mayor déficit habitacional, la proporción de viviendas finalizadas respecto de la meta fue más baja que al observar el dato nacional o regional." Traducción directa: donde más se necesitaban viviendas, menos se construyeron. Antofagasta, Viña del Mar y Santiago — las comunas con mayor déficit absoluto — mostraron el menor cumplimiento relativo de todo el programa.

Un programa habitacional de emergencia que falla precisamente en los lugares con mayor emergencia habitacional no es un programa de emergencia. Es un programa de estadísticas.

El tercer problema: el D.S.49 y las familias más vulnerables quedaron atrás

El programa D.S.49 es el subsidio habitacional diseñado específicamente para las familias más vulnerables de Chile — aquellas que no pueden acceder a crédito hipotecario y que dependen completamente del Estado para acceder a una vivienda. Es, en esencia, el instrumento más importante del sistema habitacional para los sectores de menor ingreso. Y fue el que peor funcionó.

La meta del D.S.49 era entregar 117.053 soluciones. Se entregaron 97.797. Un 83,6% de cumplimiento que en términos absolutos significa que casi 20 mil familias que debían recibir su vivienda bajo este programa no la recibieron. Y el stock disponible para nuevos proyectos se desplomó de 21 mil a 11 mil unidades durante el período — una caída del 48% que proyecta escasez directa en los próximos años.

El director ejecutivo de Déficit Cero, Sebastián Bowen, lo resume con una frase que debería aparecer en todos los titulares de todos los medios: "Los datos del PEH nos recuerdan que cumplir una meta en número de soluciones no es suficiente si no evaluamos con igual rigor si se está cumpliendo a la magnitud de la crisis de vivienda y las familias que más la sufren."

El cuarto problema: los campamentos, "una de las deudas del PEH"

Los campamentos — donde viven las familias en situación habitacional más crítica, sin acceso a servicios básicos y en condiciones de precariedad extrema — son lo que el propio informe de Déficit Cero llama "una de las deudas del PEH." Los números son los más dolorosos de todo el balance: al cierre del período, solo se alcanzó un 24% de las entregas de viviendas previstas para familias en campamentos. El 39% de las soluciones quedaron en proceso. Y una proporción importante de la meta quedó sin ningún tipo de intervención al cierre, especialmente en las estrategias de relocalización.

Un cuarto de las viviendas prometidas a las familias que viven en campamentos. Eso es lo que el gobierno de Boric entregó en el área donde más urgía y donde más había prometido. El 76% restante son familias que siguen esperando, que siguen en sus campamentos, que siguen sin los servicios básicos que cualquier ser humano merece.

Y la izquierda chilena tiene el descaro de hablar de justicia social.

La bomba de tiempo para 2027: la herencia que Kast no pidió

El informe de Déficit Cero no solo certifica el fracaso del pasado. Advierte sobre un riesgo concreto para el futuro inmediato. Los programas con subsidios más altos acapararon los proyectos en ejecución durante el gobierno Boric, desplazando a los programas de menor subsidio — que son precisamente los destinados a los sectores más vulnerables. El resultado proyectado es una reducción significativa en la disponibilidad de viviendas de interés social en 2027.

Bowen es explícito: "La reducción en el ritmo de nuevas iniciaciones es una señal que no se puede ignorar. Si esta tendencia se consolida, el país podría enfrentar en los próximos años un período de menor disponibilidad de vivienda de interés público justo cuando la demanda sigue creciendo."

El gobierno Kast heredó no solo el déficit original que el Plan de Emergencia Habitacional prometía resolver. Heredó un sistema con el stock de proyectos vaciado, con las regiones de mayor déficit desatendidas, con los campamentos al 24% de cumplimiento y con una proyección de menor oferta de vivienda social precisamente en 2027, el año en que el nuevo gobierno necesita mostrar resultados de su propia meta de 400 mil viviendas al 2030.

Para alcanzar esa meta, señala el informe, "se requiere enfrentar los desafíos que deja el PEH." En lenguaje técnico: antes de construir sobre lo nuevo, hay que limpiar el desastre de lo anterior.

El patrón que no cambia: promesas para los pobres, resultados para las estadísticas

Este episodio se inscribe en el patrón que VDI Global ha documentado a lo largo de toda la semana. El INDAP que prestaba dinero público destinado a los más vulnerables a personas con autos de $128 millones. El Codelco que infló cifras de producción para mostrar resultados políticos al cierre de año. El Caso Convenios que canalizó fondos públicos hacia organizaciones ideológicamente afines. Y ahora el Plan de Emergencia Habitacional que prometió viviendas para los más pobres, entregó menos del 25% de lo prometido a quienes viven en campamentos e infló sus cifras incluyendo subsidios dentro del conteo de viviendas terminadas.

El común denominador no es la incompetencia aislada de un programa. Es la cultura institucional de un gobierno que sistemáticamente priorizó la narrativa por sobre los resultados, las cifras presentables por sobre los impactos reales y el desempeño comunicacional por sobre el desempeño en el territorio.

El gobierno Kast tiene una obligación doble ante esto. La primera es remediar lo urgente: atender los campamentos que quedaron al 24%, priorizar Antofagasta y Tarapacá que llegaron al 41% y 69%, y reactivar el stock de proyectos D.S.49 que se desplomó a la mitad. La segunda es construir los 400 mil que prometió sin repetir los errores del gobierno anterior: sin inflar cifras, sin priorizar las regiones más fáciles en lugar de las más necesitadas y sin llamar subsidio a lo que debería ser una llave.

Nada hicieron bien. Nada. Y el que paga el precio no es Boric, que ya se fue. Es la familia en el campamento de Antofagasta que sigue esperando la vivienda que le prometieron hace cuatro años.

🌍 Si este informe te aportó perspectiva que no encontrarás en los medios convencionales, hay mucho más esperándote en VDI Global. Analizamos Chile y el mundo todos los días.

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