"¿EN QUÉ NOS BENEFICIA?": KAISER CUESTIONA A KAST POR REANUDAR RELACIONES CON EL MISMO RÉGIMEN QUE VDI GLOBAL YA VINCULÓ A LA INJERENCIA EN CHILE
El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, cuestionó públicamente este sábado la decisión del propio gobierno de José Antonio Kast de reanudar las relaciones consulares con Venezuela, emplazando al Ejecutivo a explicar cuáles son los beneficios concretos para Chile de normalizar el vínculo bilateral con Caracas, interrumpido desde 2024. Esta columna, que en coberturas anteriores respaldó editorialmente la tesis de que el régimen chavista tuvo un rol activo en la desestabilización de Chile durante el estallido social de 2019, y que documentó en detalle el asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda a manos de una organización con vínculos al propio Estado venezolano, considera que el cuestionamiento de Kaiser merece ser tomado con la máxima seriedad, más allá de la incomodidad política que genere dentro de la propia coalición de gobierno.
Lo que anunció la Cancillería
El anuncio se produjo el jueves, cuando Chile y Venezuela dieron a conocer el inicio de una hoja de ruta para restablecer progresivamente el vínculo bilateral. El propio Presidente Kast, acompañado por el canciller Francisco Pérez Mackenna, valoró públicamente el acuerdo alcanzado por la Cancillería: "quiero agradecer al ministro de Relaciones Exteriores y a todo el equipo de la Cancillería, que de una manera seria, de una manera metódica, han logrado este acuerdo trascendente que nos permite avanzar paso a paso en la normalización de las relaciones entre Chile y Venezuela". Kast saludó además a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su disposición a avanzar en este proceso, y aseguró que la nueva etapa permitirá enfrentar desafíos comunes en materias de seguridad, migración y desarrollo económico.
Desde Caracas, la propia Delcy Rodríguez respondió públicamente esa misma jornada, agradeciendo el gesto del gobierno chileno: "quiero agradecer las palabras del presidente de Chile, Kast, sus amables palabras. Hemos iniciado el proceso de reanudación de relaciones consulares, con vistas a recomponer nuestras relaciones enteramente", señaló durante una actividad oficial transmitida por la televisión estatal venezolana, agregando su expectativa de avanzar "en una agenda común, en una agenda de cooperación, en una agenda de amistad".
El cuestionamiento de Kaiser: "es el mismo gobierno que tenía Maduro"
Kaiser fue extremadamente directo en su cuestionamiento público, formulado a través de su cuenta de X: "a ver si entiendo bien. Chile acaba de reanudar relaciones con Venezuela. El gobierno de Venezuela es el mismo que tenía Maduro, incluido Diosdado Cabello, quien es investigado en Chile por su responsabilidad en el asesinato de Ronald Ojeda y su relación con el líder del Tren de Aragua, el 'Niño' Guerrero". El otrora diputado y excandidato presidencial fue más allá, apuntando contra el propio Ejecutivo venezolano por su presunto rol en la crisis institucional chilena reciente: "respaldó el golpe de Estado a Sebastián Piñera y la destrucción de nuestro país de la mano de sus yanaconas locales".
Kaiser cerró su cuestionamiento con una pregunta que, según su lectura, el propio canciller ya había respondido de manera insatisfactoria: "el canciller Pérez Mackenna ya declaró que esta reanudación de relaciones no está relacionada con la reconducción de venezolanos criminales o ilegales. ¿Me podría explicar alguien en qué nos beneficia retomar relaciones con esta potencia hostil?".
Por qué esta columna considera legítimo el cuestionamiento de Kaiser
Esta columna ya sostuvo, en su cobertura editorial sobre el testimonio de Sergio Muñoz Riveros ante la comisión investigadora de la Cámara, que existe evidencia suficiente para respaldar la tesis de que el régimen chavista tuvo un rol activo en el financiamiento y la instigación de la desestabilización que Chile vivió durante octubre de 2019, incluyendo las propias declaraciones públicas de Diosdado Cabello celebrando la violencia en Chile como "la brisa bolivariana" y el video de Nicolás Maduro invocando a Salvador Allende. Esta misma columna documentó, además, que Diosdado Cabello acusó públicamente en 2024 al fallecido expresidente Sebastián Piñera de haber encabezado un supuesto intento de invasión a Venezuela en 2019, una acusación que respaldaría la lectura de Kaiser sobre un vínculo directo entre el régimen venezolano y episodios de desestabilización política en Chile.
A esto se suma el caso Ojeda, que esta columna también cubrió en profundidad: el asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda en Santiago, en febrero de 2024, ejecutado por el Tren de Aragua, organización criminal con vínculos documentados a estructuras del propio Estado venezolano. Que Diosdado Cabello —hoy vicepresidente de facto del régimen y una de las figuras más poderosas del chavismo— sea efectivamente objeto de investigación en Chile por su presunta responsabilidad en ese crimen, según afirma Kaiser, es un antecedente que, de confirmarse con la solidez que exige cualquier imputación de esta naturaleza, hace legítimamente incómoda cualquier normalización diplomática con el gobierno que ese mismo dirigente integra.
La posición oficial: seguridad, migración y desarrollo económico
Es necesario, con el mismo rigor que esta columna aplica a cualquier controversia, presentar también el argumento del propio gobierno para justificar esta decisión. El Presidente Kast enmarcó la normalización en términos de cooperación práctica sobre "desafíos comunes en materias de seguridad, migración y desarrollo económico", una justificación que no carece de fundamento razonable: Venezuela sigue siendo el país de origen de una parte muy significativa de la población migrante irregular presente en Chile, y cualquier estrategia de control migratorio efectivo, incluyendo la reconducción de personas con antecedentes penales, requiere en algún grado de canales diplomáticos y consulares funcionales con el país de origen, algo que resulta materialmente imposible sin relaciones consulares mínimas operativas.
Sin embargo, esta misma columna no puede dejar de señalar la contradicción que el propio Kaiser identifica con precisión: el canciller Pérez Mackenna ya había declarado explícitamente que esta reanudación específica de relaciones "no está relacionada con la reconducción de venezolanos criminales o ilegales", lo que elimina, según las propias palabras del gobierno, el argumento más sólido y comprensible para justificar la normalización ante la opinión pública. Si el objetivo declarado no incluye la cooperación en materia de reconducción de criminales —el punto de mayor consenso ciudadano posible para justificar cualquier acercamiento con Caracas—, entonces la pregunta de Kaiser sobre el beneficio concreto y tangible para Chile queda, en efecto, sin una respuesta clara por parte del propio Ejecutivo.
Lo que corresponde exigir: transparencia sobre los objetivos reales
Esta columna respalda el emplazamiento de Kaiser al gobierno para que explique con precisión y en detalle cuáles son los objetivos concretos, verificables y medibles de esta normalización diplomática, más allá de las generalidades sobre "seguridad, migración y desarrollo económico" que hasta ahora ha ofrecido el propio Presidente. Dado el contexto que esta misma línea editorial ha documentado extensamente —la posible injerencia venezolana en el estallido social de 2019, el asesinato de Ronald Ojeda por una organización vinculada al Estado venezolano, y la investigación en curso contra Diosdado Cabello por su presunta responsabilidad en ese crimen—, la ciudadanía chilena tiene el derecho legítimo a exigir que cualquier acercamiento diplomático con el régimen de Caracas venga acompañado de garantías concretas de cooperación judicial en el esclarecimiento de esos hechos, y no simplemente de declaraciones de buena voluntad mutua como las intercambiadas esta semana entre Kast y Delcy Rodríguez.
Conclusión: una pregunta que el gobierno todavía no ha respondido
El cuestionamiento de Johannes Kaiser, formulado desde dentro de la propia coalición que sostiene al gobierno de Kast, no puede descartarse como una simple maniobra de disidencia interna: se apoya en antecedentes concretos y verificables sobre la naturaleza del régimen venezolano y su presunta responsabilidad en hechos graves cometidos en territorio chileno. Mientras el gobierno no ofrezca una respuesta más sustantiva que la ya entregada sobre los beneficios reales de esta normalización —descartando explícitamente, además, que se trate de facilitar la reconducción de migrantes con antecedentes penales—, la pregunta de Kaiser seguirá siendo, para esta columna, plenamente pertinente y sin respuesta satisfactoria.