#LATAM | Ecuador endurece su estrategia: nuevo estado de excepción confirma escalada estructural contra el crimen organizado
Corresponsal VDI Global I 3 de abril de 2026
RESUMEN EJECUTIVO
El gobierno de Ecuador decretó un nuevo estado de excepción en nueve provincias para enfrentar el avance del crimen organizado, en una señal clara de que la crisis de seguridad ha alcanzado niveles estructurales.
La medida refuerza una tendencia: el uso recurrente de herramientas extraordinarias para contener una violencia que no cede, consolidando un modelo de seguridad basado en militarización interna y control territorial.
CONTEXTO DEL HECHO
- El presidente Daniel Noboa decretó estado de excepción en nueve provincias por el aumento del crimen organizado.
- Las zonas afectadas incluyen territorios clave como Guayas, Manabí, Pichincha, Esmeraldas y Los Ríos.
- La medida responde a una “grave conmoción interna” por expansión del crimen y violencia.
- El decreto permite restricciones de derechos y mayor despliegue de fuerzas armadas y policiales.
- Ecuador cerró 2025 con cifras récord de homicidios, superando los 9.000 asesinatos.
- El país vive desde 2024 bajo un esquema de “conflicto armado interno” contra bandas criminales.
DESARROLLO ESTRATÉGICO
Dimensión política
El gobierno profundiza una estrategia de seguridad dura, consolidando el uso del estado de excepción como herramienta recurrente frente al crimen organizado.
Dimensión económica
La inseguridad impacta directamente en inversión, comercio y actividad productiva, especialmente en zonas portuarias clave para exportaciones.
Dimensión social / geopolítica
Ecuador se posiciona como uno de los epicentros regionales del narcotráfico, con disputas territoriales entre organizaciones criminales conectadas a redes internacionales.
ANÁLISIS DEL CORRESPONSAL
Ecuador ya no está enfrentando una crisis de seguridad —está enfrentando una transformación del orden interno.
El uso reiterado del estado de excepción indica que las herramientas ordinarias del Estado han dejado de ser suficientes. Esto implica un cambio estructural hacia un modelo de seguridad permanente de carácter excepcional.
El problema central es que el crimen organizado en Ecuador no es fragmentado, sino:
- Territorial
- Financiero
- Conectado a redes internacionales de narcotráfico
Esto explica por qué medidas como el despliegue militar o restricciones de derechos tienen impacto limitado en el largo plazo.
El riesgo estratégico es claro:
- Normalización de medidas excepcionales
- Desgaste institucional y democrático
- Adaptación del crimen a la presión estatal
En este contexto, Ecuador se convierte en un caso crítico en América Latina: un país donde el crimen organizado ha alcanzado un nivel de influencia que obliga al Estado a operar bajo lógica de conflicto.
ESCENARIOS
Escenario 1 — Controlado (positivo)
Operativos logran debilitar estructuras criminales clave y reducir la violencia en zonas críticas.
Escenario 2 — Intermedio
Persistencia de violencia con mejoras parciales. Estado de excepción se mantiene como herramienta recurrente.
Escenario 3 — Crítico
Escalada del crimen organizado supera capacidad estatal, consolidando zonas bajo control criminal.