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INFORME DE DEFENSA DE CHILE: LA MÁS AMPLIA SEMANA DE MODERNIZACIÓN MILITAR DEL AÑO

INFORME DE DEFENSA DE CHILE: LA MÁS AMPLIA SEMANA DE MODERNIZACIÓN MILITAR DEL AÑO

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by Redacción VDI Global

Entre el 24 y el 30 de septiembre, Chile vivió la semana de anuncios de defensa más densa de todo el año: modernización de tanques, nuevos aviones de transporte para la Antártica, el debate sobre una eventual ley de derribo, cinco días seguidos de un AWACS operando sobre Magallanes junto a los F-16 y los F-5, una italiana ofreciendo helicópteros y un avión de transporte táctico, y un contrato estadounidense que asegura el sostenimiento de los motores de la flota F-16 hasta 2036. VDI Global reconstruye, noticia por noticia, lo que efectivamente ocurrió, con sus fuentes verificadas, y entrega la lectura estratégica de conjunto que conecta todas estas piezas.

1. Los Leopard 1V de Magallanes: modernización autorizada, socio todavía sin nombre

El ministro de Defensa, Fernando Barros, aprovechó su visita del jueves 24 de septiembre a la 4ª Brigada Acorazada Chorrillos, en Punta Arenas, para confirmar algo que la V División esperaba desde hacía meses: la modernización de los tanques Leopard 1V desplegados en Magallanes ya está autorizada y, según sus propias palabras, se encuentra en ejecución. Barros no llegó solo a declarar: subió a bordo de uno de los Leopard 1V del Grupo de Tanques N°6 Dragones para la fotografía oficial del anuncio.

Estos tanques tienen historia propia. El Ejército los compró en 1997 a la empresa neerlandesa RDM Technology: 200 unidades que habían pertenecido al Ejército Real de los Países Bajos, por 63 millones de dólares. Llegaron a Chile entre enero de 1999 y el año 2000, y desde entonces nunca habían sido objeto de un programa de modernización real para mejorar sus capacidades de combate. Hubo un intento: en 2017 el Ejército abrió una licitación específica para actualizar los Leopard 1V de Magallanes, que terminó sin resultado.

Este domingo 27 de septiembre, en una entrevista con La Prensa Austral, Barros precisó el modelo de ejecución: el trabajo lo hará FAMAE —las Fábricas y Maestranzas del Ejército de Chile— junto a una empresa extranjera, con traspaso de tecnología y generación de empleo local. El ministro no identificó a ese socio, pero el precedente más cercano es evidente: FAMAE ya trabaja con la turca Aselsan en el proyecto PROACO, que moderniza los Leopard 2A4 del norte con el sistema de control de tiro VOLKAN, visión térmica y accionamientos eléctricos, tras un proceso que incluyó una adjudicación fallida a Elbit Systems en 2021 y una segunda licitación declarada desierta en 2022, hasta que FAMAE y Aselsan firmaron contrato en julio de 2023.

Para los Leopard 1V de Magallanes, lo que Barros describió es más acotado: mejoras en sistemas y capacidad de tiro, con el objetivo de alargar la vida útil de la plataforma. No hay, todavía, número de carros confirmado, contratista identificado ni calendario de entrega. En paralelo, la industria local ya se mueve en esta dirección: empresas como Blue Point Parts fabrican y recuperan piezas para Leopard 1V y 2A4, precisamente porque el mercado internacional de repuestos originales se ha ido estrechando con el paso de las décadas.

Lectura estratégica. Modernizar el Leopard 1V gana tiempo, pero no resuelve el problema de fondo: es un diseño de los años setenta, y ni el propio Ejército ha cerrado todavía la discusión sobre hasta cuándo sostener esa plataforma en el teatro de operaciones austral. Por ahora, sin embargo, el mensaje político es claro: Magallanes no pierde sus Leopard 1V, y el Gobierno decidió invertir en extender su vida operativa en lugar de dejarlos degradarse hasta un reemplazo que, hoy, no tiene fecha.

2. Cinco aviones Beechcraft King Air para unir Magallanes con la Antártica

El mismo anuncio del 24 de septiembre incluyó otra pieza relevante: la Fuerza Aérea de Chile avanza en la incorporación de cinco aviones de transporte mediano Beechcraft King Air —cuatro BE-350 y un BE-360— destinados a reforzar el apoyo logístico hacia la Antártica y el transporte aéreo dentro de Magallanes. Barros fue explícito sobre los plazos: "en Defensa, cuando hablamos de corto plazo, pueden ser uno o dos años".

El esquema de financiamiento tiene dos orígenes distintos. Cuatro de las aeronaves se comprarán con recursos de Capacidades Estratégicas, el fondo específico de modernización militar. La quinta, un BE-360, se adquirirá mediante un convenio de asociación entre el Gobierno Regional de Magallanes y la propia FACh, un mecanismo de cofinanciamiento regional que ya se había usado en otros proyectos de la zona austral.

Según el detalle entregado por el comandante en jefe de la FACh, general del aire Hugo Rodríguez González, ante la Comisión de Defensa de la Cámara en Punta Arenas, tres de las cinco unidades operarán directamente desde la capital magallánica, reforzando el puente logístico austral hacia las bases antárticas nacionales. El plan se complementa con el mejoramiento de la pista del aeródromo Teniente Rodolfo Marsh, en la propia Antártica chilena. El BE-360 incorpora cabina y aviónica actualizada respecto del BE-350, lo que sugiere una flota mixta donde la unidad más moderna probablemente asumirá las misiones de mayor exigencia técnica.

Lectura estratégica. Esta adquisición no es una pieza aislada: es la traducción logística concreta del mismo eje político que atraviesa toda esta semana de anuncios —sostener presencia permanente en el extremo austral y consolidar la proyección antártica de Chile—. Un avión de transporte mediano no dispara, pero sin él, ningún despliegue militar en Magallanes o la Antártica puede sostenerse en el tiempo.

3. Ley de derribo: el Gobierno pisa el freno, pero no cierra la puerta

El martes 29 de septiembre, la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados recibió nuevamente a Barros, esta vez acompañado por el general Hugo Rodríguez, para continuar la discusión del proyecto que modifica la Ley Orgánica de la DGAC y el Código Aeronáutico, boletín 18.175-02, orientado a reforzar la protección del espacio aéreo chileno frente al avance del crimen organizado.

El comandante en jefe de la FACh fue explícito en un punto que suele perderse en el debate público: en Chile no hay, hasta ahora, un fenómeno significativo de "narcoavionetas" como el que enfrentan otros países de la región. El control del espacio aéreo chileno es, según sus propias palabras, de naturaleza mixta. Sobre la posibilidad específica de una ley de derribo —la autorización legal para abatir aeronaves civiles sospechosas que no respondan a los protocolos de interceptación—, el general fue cauto: exige un análisis más fino, tanto por las implicancias del derecho internacional humanitario como por la magnitud todavía acotada de la amenaza real en territorio chileno. Es una posición consistente con la experiencia regional, documentada por defensa.com en coberturas anteriores: países como Chile y Brasil cuentan con el marco legal para el derribo desde hace años —en el caso chileno, mediante los reglamentos DAR 91 y DAN 91, vigentes desde 2006 y 2012 respectivamente—, pero nunca han llegado a aplicarlo en la práctica, a diferencia de episodios trágicos ocurridos en otros países de la región.

La comisión acordó, en todo caso, avanzar: los diputados Carlos Cuadrado y un coautor del proyecto liderarán las indicaciones específicas sobre drones, acotando un capítulo al control del espacio aéreo de interés para la Defensa. Un informe reservado sobre drones del Estado, que defensa.com ya había adelantado en coberturas previas, quedó postergado hasta que el propio Ministerio de Defensa consolide las cifras de todas las instituciones involucradas.

Lectura estratégica. El Gobierno opta por avanzar con cautela técnica antes que con un anuncio político de impacto inmediato, un criterio que compartimos: una ley de derribo mal diseñada, sin la proporcionalidad jurídica adecuada, puede generar consecuencias trágicas e irreversibles, como ya ha ocurrido en otros países de la región con aeronaves civiles identificadas erróneamente. Que la FACh reconozca que la amenaza real de narcoavionetas en Chile todavía no alcanza la magnitud de otros países no significa inacción: significa, más bien, que el enfoque prioritario seguirá siendo el fortalecimiento de los protocolos de interceptación y control, antes que una herramienta de última instancia cuyo uso exige el máximo rigor legal.

4. Cinco días seguidos: el E-3D Sentry se instala sobre Magallanes junto a los F-16 Block 50

Esta es, probablemente, la pieza más vistosa de toda la semana. Desde el lunes 21 de septiembre, cinco cazas F-16C/D Block 50 del Grupo de Aviación N°3, con base habitual en Los Cóndores, Iquique, llegaron a la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, tras un vuelo directo apoyado por un KC-135 del Grupo de Aviación N°10. Al día siguiente, la propia institución mostró a esos Block 50 y al avión cisterna sobrevolando los Campos de Hielo durante su travesía hacia el extremo austral. Según hemos documentado en coberturas anteriores de VDI Global, los Block 50 permanecerán desplegados en la zona unos 20 días, interoperando con los F-5 Tigre III del Grupo de Aviación N°12, que mantienen presencia permanente en Magallanes.

Pero el elemento que distingue a esta semana de despliegues anteriores es la incorporación del Boeing E-3D Sentry AEW.Mk1, el avión de alerta temprana y control aerotransportado —un AWACS— que Chile recuperó en 2022, cuando recibió dos unidades operativas y un fuselaje adicional para repuestos desde la Royal Air Force británica, en reemplazo del veterano EB-707 Cóndor, que había prestado servicio desde 1995. El Sentry, del Grupo de Aviación N°10, lleva ya cinco días consecutivos operando sobre el sur de Chile junto a los F-16 Block 50 y los F-5 Tigre III, según confirmó defensa.com el 30 de septiembre.

El miércoles 30, hacia las 16:10 hora local, vecinos y fotógrafos aficionados de Punta Arenas captaron al propio E-3D Sentry escoltado por dos F-16C/D Block 50, con el KC-135E Stratotanker apareciendo detrás, también flanqueado por otro par de Block 50, en una formación completa sobre la ciudad y el propio Estrecho de Magallanes. Las especificaciones técnicas del Sentry explican por qué su despliegue no es un gesto decorativo: 44 metros de longitud, envergadura equivalente, 152.000 kilos de peso operativo, cuatro motores CFM56-2, velocidad máxima de 853 km/h, alcance de 9.600 kilómetros y autonomía de hasta 18 horas de vuelo continuo.

Integrar un AWACS con cazas de combate no es solo cuestión de volar juntos: obliga a sincronizar enlace de datos, asignación de blancos, control de tráfico de combate y relevo de misiones bajo un mismo idioma táctico. Es exactamente el tipo de ejercicio que valida si la Fuerza Aérea puede sostener, de manera real y no solo teórica, una arquitectura de defensa aérea integrada en el extremo más remoto del país.

Lectura estratégica. Que Chile sea capaz de proyectar, de manera simultánea y sostenida durante casi una semana completa, su capacidad de combate (F-16 Block 50), su sistema de alerta temprana y mando aerotransportado (E-3D Sentry), su capacidad de reabastecimiento en vuelo (KC-135) y su guarnición austral permanente (F-5 Tigre III) sobre el mismo espacio aéreo, es la demostración más concreta posible de que la soberanía sobre Magallanes no se sostiene solo con declaraciones diplomáticas: se sostiene con capacidad militar real, visible y verificable. En el contexto de tensión sostenida con Argentina que hemos documentado extensamente en las últimas semanas, este despliegue envía exactamente el mensaje que corresponde.

5. Leonardo vuelve a la carga: helicópteros para la Armada, un avión táctico para el Ejército

El 30 de septiembre, la empresa italiana Leonardo volvió a sentarse con el mando de la Aviación Naval chilena en la Base Aeronaval de Concón. El encuentro se concretó con el contraalmirante Luis Felipe Díaz Torres, comandante de la Aviación Naval de la Armada de Chile, y tuvo un objetivo preciso: actualizar la oferta del helicóptero AW139, en su versión de Búsqueda y Salvamento (SAR), como candidato al Proyecto Avutarda.

Avutarda es el programa que la Armada ya anunció que busca cerrar en 2028, con la adquisición de ocho helicópteros para reemplazar a los veteranos Dauphin HH-65. Los requisitos técnicos ya están definidos: aeronaves con capacidad para unos 11 ocupantes, aptas para operaciones de búsqueda y rescate marítimo a unas 100 millas náuticas de la costa, con capacidad de vuelo diurno y nocturno —una capacidad que, según reconoció la propia Armada, hoy no tiene— y permanencia en zona de al menos una hora, más un remanente de reserva de 30 minutos.

La competencia por Avutarda ya tiene tres postulantes definidos: Leonardo con el AW139, que la propia compañía ya exhibió ante personal chileno en Jerez, España, junto al operador SASEMAR; Airbus con el H160, que llevó hasta la Base Aeronaval de Concón para demostraciones con nadadores de rescate, mecánicos y pilotos navales chilenos; y Boeing con el MH139 Grey Wolf, presentado ante Directemar, la propia Aviación Naval y Diprida. Hasta ahora, ningún modelo ha sido adjudicado, y mientras el financiamiento no se cierre definitivamente, la Aviación Naval sigue apoyándose en su flota actual: los Dauphin del Escuadrón de Helicópteros de Propósitos Generales HU-1, los Airbus H125 del proyecto Gaviota, y de forma puntual, los Cougar y Super Puma.

Leonardo no se limitó a los helicópteros en esta visita: la compañía también postuló formalmente su avión de transporte táctico C-27J Spartan para la Brigada de Aviación del Ejército. Este ofrecimiento se suma a una gestión paralela que la empresa ya mantiene con la propia Fuerza Aérea de Chile desde marzo de este año, con contactos sostenidos en marzo, junio, julio y agosto para detallar la versión Spartan Next Generation, su propuesta técnico-económica y sus opciones de soporte logístico, en el marco del relevo que la FACh evalúa para su flota de transporte.

Lectura estratégica. Que Leonardo esté ofreciendo simultáneamente helicópteros a la Armada y un avión de transporte táctico tanto al Ejército como a la Fuerza Aérea confirma una estrategia comercial consistente de penetración en el mercado chileno de defensa, reforzada además por la alianza industrial que la propia Leonardo firmó este año con ENAER, en el marco de FIDAE 2026, para fortalecer conjuntamente la industria aeronáutica, de helicópteros y electrónica en Chile. Es un movimiento que posiciona a la compañía italiana como un actor de mediano a largo plazo en la modernización de las tres ramas de las Fuerzas Armadas chilenas, no solo en un programa puntual.

6. Hasta 2036: Estados Unidos asegura el sostenimiento de los motores F-16 de Chile

La pieza final, y quizás la más relevante en términos de planificación de largo plazo, llegó también el 30 de septiembre: el Departamento de Guerra de Estados Unidos otorgó a 21 empresas un contrato internacional de precio fijo, entrega y cantidad indefinida, para trabajos sobre los motores Pratt & Whitney F100-PW-220 y F100-PW-229, que impulsan tanto a los cazas F-15 estadounidenses como a los F-16 de 29 países distintos, incluida la flota F-16AM/BM Block 15 MLU de la Fuerza Aérea de Chile.

El dato técnico es preciso: los 36 F-16 MLU chilenos, que operan en los Grupos de Aviación N°7 y N°8 de la V Brigada Aérea en Cerro Moreno, vuelan todos con el motor F100-PW-220. El nuevo contrato cubre reparación, revisión general, remanufactura y fabricación de piezas nuevas para ese motor, con un plazo de ejecución que se extiende hasta el 30 de septiembre de 2036, es decir, prácticamente una década completa de sostenimiento logístico garantizado.

Este acuerdo no llega aislado: se suma a una secuencia de contratos relacionados que defensa.com ya había documentado a lo largo de 2026. En marzo, Pratt & Whitney había recibido un contrato estimado en 470 millones de dólares para remanufacturar módulos F100 con horizonte hacia 2029, con Chile entre los países beneficiarios del esquema de Ventas Militares Extranjeras (FMS). En abril se sumó otro contrato, de menor cuantía, con la empresa Chromalloy, también vinculado al F100-PW-220 y con Chile incluido en el listado de países participantes. Y hace apenas semanas, Lockheed Martin había asegurado hasta 2029 el soporte de ingeniería para los radares AN/APG-66 y AN/APG-68, que equipan respectivamente a los F-16 MLU y a los Block 50 chilenos.

Un detalle adicional merece mención: entre las 21 empresas adjudicatarias del nuevo contrato hasta 2036 figuran tres compañías israelíes —Bedek Aviation Group de IAI, Bet Shemesh Engines Ltd y Turbochrome Ltd—, además de Schaeffler Aerospace Canada y Patria Belgium Engine Center, confirmando una vez más la profundidad de la cooperación tecnológica entre Israel y Chile que hemos documentado en nuestro informe especial sobre cinco décadas de vínculo militar bilateral.

Lectura estratégica. Para una flota de F-16 MLU que ya había acumulado unas 30.000 horas de vuelo hacia 2022, y que sigue siendo, junto a los Block 50, el eje central de la defensa aérea chilena, esta previsibilidad logística a una década vista pesa tanto como cualquier anuncio de adquisición nueva. Un canal contractual abierto hasta 2036, que permite solicitar reparación, revisión general o piezas nuevas sin tener que reconstruir todo un proceso de licitación desde cero cada vez, es exactamente el tipo de infraestructura invisible que sostiene, en la práctica diaria, la capacidad de disuasión aérea que Chile exhibe hoy sobre Magallanes.

Lectura editorial de conjunto

Estas seis noticias, leídas por separado, podrían parecer anuncios administrativos de rutina. Leídas en conjunto, durante la misma semana, confirman algo mucho más significativo: Chile está ejecutando, con hechos concretos y verificables, una política de modernización militar sostenida y multidimensional, centrada de manera explícita en el extremo austral del país. Tanques terrestres modernizándose en Magallanes. Aviones de transporte nuevos para unir la región con la Antártica. Un debate legislativo serio, no apresurado, sobre el control del espacio aéreo. Cinco días de ejercicio real integrando AWACS, cazas de combate y reabastecimiento aéreo sobre el propio Estrecho. Una potencia europea compitiendo activamente por renovar capacidades navales y de transporte. Y un compromiso logístico estadounidense que asegura, hasta 2036, el sostenimiento del eje central de la defensa aérea chilena.

No es casualidad que la mayoría de estos anuncios se hayan concentrado, geográfica y temáticamente, en Magallanes. En el mismo período que hemos cubierto extensamente —con el Senado comprometiendo fondos en el Presupuesto 2027, con la Cámara enviando notas formales a Buenos Aires, con el ministro Barros recalcando que el Estrecho "es completamente chileno"—, esta semana de defensa confirma que ese discurso político tiene, finalmente, un correlato presupuestario y operativo real. Valoramos que el Gobierno haya decidido sostener la soberanía austral no solo con palabras hacia Argentina, sino con tanques modernizándose, aviones nuevos llegando y cazas volando, literalmente, sobre el propio Estrecho de Magallanes.

Queda, eso sí, una tarea pendiente de transparencia: varios de estos procesos —el socio extranjero para los Leopard 1V, el resultado final del Proyecto Avutarda, el eventual reemplazo del F-5 Tiger III— siguen sin fecha ni contratista definitivo. El propio Ministerio de Defensa recordó, ante la consulta por una eventual compra de F-35, que las adquisiciones de armamento en Chile tienen carácter reservado por ley, una reserva legítima en materia de seguridad nacional, pero que no exime al Gobierno de comunicar con mayor claridad los plazos generales de estos procesos a una ciudadanía que, como hemos documentado, exige cada vez con más fuerza resultados concretos en materia de defensa nacional.

Conclusión

Esta ha sido, sin exagerar, la semana de anuncios de defensa más intensa del año en Chile, con un hilo conductor claro: Magallanes como epicentro de la modernización militar nacional. VDI Global continuará siguiendo de cerca el desarrollo de cada uno de estos seis procesos —la modernización de los Leopard 1V, la llegada de los King Air, el debate sobre la ley de derribo, la continuidad del despliegue del E-3D Sentry, la competencia por el Proyecto Avutarda y la ejecución del contrato de motores F-16 hasta 2036— en las próximas semanas.

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