EL CANCILLER VA AL BANQUILLO: LA OPOSICIÓN CONVIERTE EL ESCUDO DE LAS AMÉRICAS Y EL ESTRECHO EN SU CARTA PARA INTERPELAR A PÉREZ MACKENNA
Este lunes 28 de septiembre, a las 15:00, el canciller Francisco Pérez Mackenna se sentará frente a la Cámara de Diputados para responder una interpelación impulsada por el diputado socialista Nelson Venegas. Es la primera vez en la historia de Chile que este mecanismo apunta a un ministro de Relaciones Exteriores. La lista de materias suma 13 puntos, y el ingreso de Chile al Escudo de las Américas, la coalición contra el crimen organizado convocada por Donald Trump, encabeza las críticas.
## Lo que se votó y lo que se viene
La Cámara aprobó la interpelación a comienzos de septiembre con 57 votos a favor, 49 en contra y una abstención. El margen fue estrecho y dice bastante sobre el ánimo de la sala: la oposición juntó los votos, pero no con holgura. Desde que la herramienta quedó formalizada en la reforma constitucional de 2005, se ha usado 33 veces, según los recuentos conocidos. La mayoría de esas sesiones se concentró en Salud e Interior. Nunca en la Cancillería.
La previa tuvo un capítulo propio. El Partido Nacional Libertario, con apoyo de la UDI, planteó que la sesión fuera secreta. Su jefe de bancada, Hans Marowski, argumentó que algunos temas podían comprometer la seguridad nacional. Los comités de la Cámara resolvieron lo contrario y la interpelación será pública; Renovación Nacional se opuso al secretismo.
Venegas ha definido la gestión del canciller como "pusilánime y ambigua" y lo acusa de falta de defensa de los intereses de Chile. Son palabras duras. Habrá que ver si las preguntas que lleve a la sala están a la altura del adjetivo.
## Los 13 frentes, uno por uno
La nómina de materias, conocida este domingo, es larga y mezcla asuntos de peso muy distinto. Vale la pena ordenarla.
**Escudo de las Américas.** Chile adhirió la semana pasada a este marco de coordinación. El comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores, fechado el martes 22 de septiembre, lo describe como un mecanismo voluntario entre gobiernos americanos para enfrentar el crimen organizado transnacional, con acceso a información, análisis de datos, capacitación para Carabineros y la PDI y mejor coordinación fronteriza con Argentina, Bolivia y Perú. La Cancillería cuenta dieciséis países participantes, entre ellos Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Perú y Estados Unidos. En su texto aparecen como amenazas concretas el Tren de Aragua y los carteles mexicanos. Parlamentarios de oposición calificaron el ingreso como "sumisión" ante la Casa Blanca. Los críticos sostienen, además, que el acuerdo tendría componentes económicos y de infraestructura que no se transparentaron.
**Estrecho de Magallanes y Argentina.** En agosto, el jefe de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Javier Valverde, habló del estrecho como una "llave bioceánica" en la que había que hacer presencia. Chile anunció una nota de protesta y el canciller afirmó entonces que la soberanía chilena sobre todo el estrecho es indiscutible. El tema no se cerró ahí. Sigue vigente el decreto argentino 457 de 2021, que alude a un control conjunto del estrecho y del Paso Drake, un antecedente que volvió a circular en la previa de la interpelación. Para la oposición, la respuesta fue tibia.
**Movimiento de Países No Alineados.** En agosto el Gobierno retiró a Chile de esa instancia, en la que participaba desde 1971. Cincuenta y cinco años. La decisión fue criticada por excancilleres.
**Aranceles de Estados Unidos.** Washington confirmó en julio un arancel de 12,5% a exportaciones chilenas, con el cobre y el litio fuera de la medida. La negociación sigue abierta y el Gobierno rechazó el castigo desde el primer día.
**El embajador Brandon Judd.** El representante estadounidense acumula polémicas por sus declaraciones sobre política interna chilena. A mediados de septiembre dijo, en entrevista, que si a alguien le molestaban sus respuestas, era problema de esa persona. La oposición quiere saber por qué la Cancillería no ha marcado límites más claros.
**Bachelet y la ONU.** El Gobierno retiró su apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas y la expresidenta terminó bajándose de la carrera en la semana del 19 de septiembre. Un grupo de excancilleres y exsubsecretarios firmó una declaración en la que calificó la decisión de hecho inexplicable y sin precedentes.
**Gabriel Zaliasnik en Israel.** A fines de agosto, el embajador chileno en Israel cuestionó cifras de la comunidad palestina en Chile. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, dijo que la Cancillería lo llamaría al orden, y el propio Zaliasnik lamentó haber usado términos que podían resultar ofensivos.
Completan la lista, según trascendió, los cambios de posición de Chile en organismos multilaterales, el Foro de Madrid, las relaciones con Bolivia y Venezuela, y la estrategia sobre minerales críticos y tierras raras.
## Cómo llega el Gobierno
El presidente José Antonio Kast cerró filas antes de la sesión. El canciller "cuenta con todo mi respaldo", dijo, y pidió una interpelación constructiva. Entre los logros que el Ejecutivo exhibe están el Compromiso de Santiago, la reapertura de relaciones consulares con Venezuela, un tono distinto con Bolivia y acuerdos comerciales con Filipinas y Marruecos.
El ministro Alvarado describió la sesión como algo inédito y, según reportes de prensa, advirtió que probablemente algunas respuestas no podrán darse en ese formato. Pérez Mackenna, por su parte, ha dicho que acudió once veces al Parlamento desde que asumió y que contestará todo, resguardando la "confidencialidad propia del cargo". También ha insistido en que los primeros logros de su gestión están en seguridad.
Esa línea de defensa tiene sustento. El Escudo de las Américas apunta contra organizaciones como el Tren de Aragua, que el país conoce de sobra por secuestros, extorsiones y homicidios. La relación consular con Caracas, rota durante más de un año, se retomó en julio. Con Bolivia hubo una reunión de cancilleres en Nueva York este mes y señales de acercamiento que La Paz valoró en público.
## Qué es, y qué no es, una interpelación
Conviene despejar expectativas. La interpelación es una citación para que un ministro responda preguntas sobre materias de su cartera. No lo destituye ni lo inhabilita. Tampoco equivale a una acusación constitucional, que sí puede terminar con una salida forzada y que exige otro procedimiento y otros quórums. Lo que produce es exposición: el ministro responde en la sala, frente a las cámaras, y cada frase queda registrada.
Por eso la estrategia importa tanto. Un interpelante que prepara preguntas cerradas y verificables puede dejar al ministro en aprietos. Uno que dispersa el fuego en trece frentes corre el riesgo de que la sesión se diluya en réplicas generales. El Gobierno, que salió a defender al canciller apenas se anunció la citación, llega con la idea de que se trata de un ejercicio político contra un ministro que lleva apenas meses en el cargo. La oposición llega con la tesis contraria: que en ese tiempo acumuló suficientes decisiones discutibles como para rendir cuentas.
## Lectura editorial
La oposición tiene derecho a interpelar y eligió hacerlo con un ministro de Relaciones Exteriores por primera vez. Bien. Pero si la sesión se reduce a repetir que Chile se "sometió" a Washington por sumarse a una coalición contra el crimen organizado, el Partido Socialista habrá desperdiciado la herramienta. La seguridad de los chilenos no se resuelve con declaraciones sobre neutralidad; se resuelve con información compartida, capacitación y control de fronteras, que es lo que el comunicado oficial dice que trae el Escudo.
El Gobierno, con todo, tiene cuentas pendientes. La comunicación del ingreso al Escudo fue deficiente y dejó espacio para la sospecha. El decreto argentino de 2021 sigue en pie y nadie ha explicado con claridad qué se hará con él. El episodio de Zaliasnik obligó a la Cancillería a administrar en público una polémica con su propio embajador en Israel, justo en el destino donde Chile más necesita una representación con respaldo político firme, y eso se resuelve con coordinación previa, no con llamados al orden a través de la prensa. Y el caso Bachelet, guste o no su figura, se manejó de un modo que permitió a sus partidarios instalar la idea de un gesto hostil.
El canciller haría bien en llegar con respuestas concretas y no con el reflejo de la confidencialidad para cada pregunta incómoda. Un Gobierno que pide confianza en su agenda de seguridad tiene que poder explicarla en público, sin esconder lo que firmó.
La interpelación, en sí, no tiene efectos jurídicos sobre el cargo. Su efecto es político: medir quién llega con mejores argumentos. Y ahí la oposición parte con desventaja si confunde el Estrecho de Magallanes con la Casa Blanca y mete en el mismo saco a Judd, a Bachelet y a las tierras raras. Trece temas en una tarde son demasiados para profundidad y pocos para un espectáculo.
## Lo que falta resolver
La sesión parte a las 15:00. Queda por ver cuánto detalle entrega Pérez Mackenna sobre los compromisos concretos del Escudo de las Américas y si la Cancillería publica el texto íntegro de la declaración que Chile suscribió. En paralelo, la pregunta sobre el decreto argentino 457 sigue sin respuesta oficial. Si el canciller no la contesta este lunes, la oposición tendrá material para seguir.
¿Saldrá el Gobierno más firme o más expuesto de su primera interpelación en política exterior?