ES HORA QUE KAST EXIJA A MILEI CORDURA A SUS AUTORIDADES: QUIRNO ADVIERTE A CHILE POR EL COMERCIO CON LAS FALKLANDS, Y LOS REPUBLICANOS RESPONDEN CON FIRMEZA QUE LA MONEDA TODAVÍA NO IGUALA
El canciller argentino Pablo Quirno advirtió este lunes que existen "acuerdos vigentes" entre Argentina y Chile y que su gobierno espera que "se cumplan los tratados", en referencia directa a la relación comercial que Punta Arenas mantiene con las Islas Falklands. El mensaje llegó apenas horas después de conocerse el viaje de empresarios de la firma británica Thales UK Limited a la capital magallánica, en el marco de gestiones para abrir una ruta marítima comercial directa entre ambas ciudades. Los diputados republicanos Alejandro Riquelme y Álvaro Carter respondieron con una firmeza que, hasta ahora, no se ha visto con la misma intensidad desde el propio Ejecutivo chileno.
El canciller argentino Pablo Quirno advirtió este lunes que existen "acuerdos vigentes" entre Argentina y Chile y que su gobierno espera que "se cumplan los tratados", en referencia directa a la relación comercial que Punta Arenas mantiene con las Islas Falklands. El mensaje llegó apenas horas después de conocerse el viaje de empresarios de la firma británica Thales UK Limited a la capital magallánica, en el marco de gestiones para abrir una ruta marítima comercial directa entre ambas ciudades. Los diputados republicanos Alejandro Riquelme y Álvaro Carter respondieron con una firmeza que, hasta ahora, no se ha visto con la misma intensidad desde el propio Ejecutivo chileno.
La advertencia que confunde deliberadamente dos causas distintas
Quirno enmarcó su advertencia en el respaldo que Chile mantiene hacia el reclamo argentino de soberanía sobre las Falklands, sugiriendo que ese apoyo diplomático debería traducirse en restricciones al comercio bilateral de Magallanes con el archipiélago. Es exactamente el mismo patrón que ya documentamos con el senador Karim Bianchi hace días: Argentina insiste en tratar como una sola cosa dos asuntos completamente distintos —la solidaridad histórica de Chile hacia la causa argentina, y el derecho soberano de una región chilena a decidir con quién comercia—.
La respuesta de Riquelme: "quien está generando el conflicto es Milei"
El diputado por Magallanes fue categórico al invertir la responsabilidad del conflicto: "hay un intento sistemático del gobierno del Presidente Javier Milei de impedir el libre comercio entre Chile y las Islas Falkland. Por supuesto que esto podría generar un nuevo conflicto entre Chile y Argentina, pero quien está generando el conflicto claramente es el Presidente Javier Milei al no respetar los tratados internacionales y los tratados que tenemos entre Chile y Argentina de límites y fronteras".
Riquelme fue preciso en el fundamento jurídico: "la Convención del Mar, el Tratado de 1881 y el Tratado de 1984 permiten el libre desplazamiento por el Estrecho de Magallanes hacia y desde el Atlántico. Ningún país, ni Chile ni Argentina, puede impedir el libre derecho de una empresa chilena de comerciar con las Islas Falkland". El diputado confirmó además que enviará un oficio a Cancillería pidiendo un pronunciamiento formal sobre las declaraciones de Quirno, y anticipó que para noviembre está previsto el zarpe de un buque desde Punta Arenas hacia el archipiélago.
Carter: "Chile tiene derecho siempre a decidir con quién comercia"
El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara fue igual de directo: "Argentina no puede reclamar algo que Chile tiene todo el derecho. Si bien es cierto, Chile tiene una política exterior respecto a la reclamación de Argentina sobre las Malvinas/Falklands, el punto es que Chile tiene derecho siempre a decidir con quién o no llevar a cabo transporte o comercio". Cerró con una frase que resume el fondo del asunto: "no podemos permitirnos entrar en un bloqueo económico con alguien que ha sido aliado nuestro durante 50 años, que son los ingleses".
Lectura editorial
Van ya varios episodios en apenas un mes: el brigadier Valverde, el canciller Quirno en dos ocasiones distintas, la senadora Bullrich, el ministro de Defensa Presti hablando de patrullajes conjuntos inexistentes, y ahora esta nueva advertencia sobre el comercio con las Falklands. El patrón es tan reiterado que ya no admite la excusa de la "desprolijidad" individual que la propia Cancillería argentina invocó en su momento: es una política sostenida de presión sobre la soberanía y la autonomía comercial chilena, ejercida por distintos funcionarios del gobierno de Milei, uno tras otro.
Y aquí está el punto que no podemos seguir callando: mientras diputados republicanos, un senador regional y hasta el propio ministro de Defensa han tenido que salir, episodio tras episodio, a corregir públicamente estas provocaciones, la respuesta desde el propio Presidente Kast ha sido comparativamente tibia. Es hora de que eso cambie. Kast tiene una relación personal directa con Milei, construida con esfuerzo desde la reunión bilateral de La Moneda hace apenas tres semanas, y esa cercanía debería traducirse, precisamente, en la capacidad de exigirle en privado y sin ambigüedades que ponga orden dentro de su propio gabinete. No se trata de romper la relación con Argentina ni de escalar innecesariamente: se trata de que un Presidente que se reunió cara a cara con su par argentino tiene la autoridad y la obligación de decirle, sin rodeos, que sus ministros y cancilleres dejen de sembrar ambigüedad sobre un territorio que los propios tratados de 1881 y 1984 ya zanjaron.
Que sean los diputados republicanos, y no el propio Ejecutivo, quienes carguen con el peso de responder cada nueva provocación, no es sostenible. Cada vez que la respuesta oficial llega después, más suave y menos visible que la reacción parlamentaria, se instala la percepción de que Chile tolera pasivamente este patrón. Kast tiene el vínculo personal, la legitimidad y el estándar de firmeza ya demostrado en otras materias para exigirle a Milei, de gobierno a gobierno, que sus propias autoridades dejen de generar roces innecesarios sobre algo que no debería estar en discusión.
Lo que corresponde exigir
- Que la Cancillería chilena responda formalmente al oficio que enviará Riquelme, con la misma celeridad que ha mostrado en otros episodios de esta controversia.
- Que el propio Presidente Kast, aprovechando su vínculo directo con Milei, le exija explícitamente disciplina y coherencia a sus ministros y cancilleres en esta materia.
- Que se garantice, sin ambigüedad institucional, el zarpe previsto para noviembre del buque comercial entre Punta Arenas y las Falklands.
- Que el Gobierno adopte, de una vez, un protocolo de respuesta inmediata frente a cada nueva declaración ambigua argentina, en lugar de dejar que sea el Congreso quien reaccione primero.
Conclusión
La firmeza de Riquelme y Carter confirma que en el Congreso chileno existe la voluntad de defender, sin ambigüedades, tanto la soberanía sobre Magallanes como el derecho de la región a comerciar libremente con quien decida. Lo que falta es que esa misma firmeza se traduzca, de una vez, en una exigencia directa y personal de Kast hacia Milei. La relación bilateral es sólida como para sostener esa conversación sin romperse; lo que ya no se sostiene es seguir dejando que cada ministro argentino provoque sin que el propio jefe de Estado chileno se lo reclame directamente a su par. VDI Global seguirá de cerca si el Gobierno finalmente da ese paso.