NETANYAHU VIAJA EN SECRETO A ABU DABI: LA ALIANZA CON EMIRATOS SIGUE EN PIE MIENTRAS IRÁN TENSA ORMUZ
Benjamin Netanyahu pasó la tarde del domingo 27 de septiembre en Abu Dabi. Según la prensa israelí, que citó a dos fuentes, el primer ministro voló en un avión privado, aterrizó alrededor de las 15:10, se reunió con el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, y regresó al país tras unas cuatro horas. Un alto funcionario israelí confirmó el viaje. La Oficina del Primer Ministro no lo ha confirmado ni ha querido detallar de qué se habló.
## Lo que se sabe del viaje
La noticia corrió en la noche del domingo y en pocas horas se había instalado en Israel y en el mundo árabe. Según se conoció después, el avión pertenece a un empresario israelí cuyo nombre no se ha publicado y ha sido utilizado antes por altos cargos israelíes en viajes al exterior.
Del contenido de la reunión no hay nada oficial. La Oficina del Primer Ministro declinó entregar detalles o comentar los temas tratados. Ni la embajada emiratí en Israel ni la cancillería de Abu Dabi respondieron a las consultas de los periodistas.
Lo que sí se conoce es el contexto, y ese contexto explica por qué un primer ministro en plena campaña electoral decide perder una tarde en el Golfo.
## Irán, Hormuz y una negociación que no avanza
El domingo fue un día de mensajes cruzados entre Washington y Teherán. Donald Trump dijo en una entrevista que espera nuevas conversaciones con Irán esta misma semana, pero rechazó la propuesta iraní de siete días para reabrir el estrecho de Ormuz, que Teherán condicionaba al levantamiento del bloqueo naval estadounidense, al fin de las sanciones petroleras y a la restitución de un alto el fuego regional. Consultado sobre la posibilidad de volver a atacar, respondió que siempre lo está pensando.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, calificó la oferta iraní como un intento cínico de poner sobre la mesa algo que sabían inaceptable. Horas después, la delegación iraní en Nueva York afirmó que no hay una nueva ronda con los estadounidenses en agenda.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria aseguró haber capturado un segundo vehículo submarino estadounidense en Ormuz, afirmación que Washington no ha confirmado. Y un funcionario israelí no identificado habría dicho a la prensa saudí que Israel considera cuestión de tiempo nuevos ataques si Irán cruza sus líneas rojas. Es una fuente anónima y de segunda mano, y hay que leerla con esa cautela.
Emiratos está en la primera línea de todo esto. Durante la guerra con Irán de este año recibió ataques iraníes con misiles y drones, y su economía depende del tránsito por Ormuz tanto como cualquier otra del Golfo.
## El precedente de marzo
No es la primera vez que Netanyahu y bin Zayed se ven lejos de las cámaras. En mayo, la Oficina del Primer Ministro anunció que Netanyahu había viajado en secreto a Emiratos en plena Operación León Rugiente, la ofensiva contra Irán, y lo presentó como un avance histórico. De acuerdo con versiones de prensa, ese encuentro fue el 26 de marzo, en Al Ain, una fecha que Emiratos nunca confirmó.
Abu Dabi no lo agradeció. La cancillería emiratí respondió que cualquier versión sobre visitas no anunciadas carecía de fundamento salvo que la anunciaran las autoridades competentes, y recordó que sus relaciones con Israel se rigen por los Acuerdos de Abraham y no por arreglos poco transparentes. El canciller iraní, Abbas Araghchi, calificó esa cooperación de apuesta insensata e imperdonable.
La lección parece aprendida: esta vez la oficina de Netanyahu no ha dicho una palabra.
## La sombra del 7 de octubre
El viaje ocurre, además, en la semana en que el nombre de bin Zayed volvió a la discusión política israelí. El 8 de septiembre se publicó en Israel que el presidente emiratí habría advertido a Netanyahu, unos diez días antes del ataque de Hamás de 2023, que se preparaba una operación de gran escala desde Gaza. La oficina del primer ministro lo calificó de mentira absoluta. El domingo se sumó la versión de una llamada del jefe de inteligencia egipcio en la misma línea, otra pieza del mismo rompecabezas.
Varios medios israelíes y árabes vincularon ambos hechos. No hay ninguna fuente que diga que el 7 de octubre estuvo en la agenda del domingo, y especular con eso sería irresponsable.
## Lectura editorial
Emiratos firmó los Acuerdos de Abraham en 2020, resistió la guerra de Gaza sin romper con Israel, soportó misiles iraníes este año y sigue recibiendo al primer ministro israelí, aunque prefiera hacerlo en silencio. Eso dice más sobre el mapa real de Medio Oriente que cualquier votación en la Asamblea General de la ONU. Los gobiernos que más le temen a Teherán son los que más necesitan a Jerusalén.
La reserva emiratí tiene lógica y Netanyahu haría bien en respetarla. El anuncio de mayo fue un error de cálculo que expuso a un socio frente a Irán; repetirlo en campaña sería peor. Y la misma pauta sirve para América Latina, donde Netanyahu invitó la semana pasada a Bolivia, Paraguay y Panamá a sumarse a los Acuerdos de Isaac impulsados con Argentina: las alianzas de Israel se sostienen cuando el socio no paga un costo innecesario por ellas.
## Lo que se juega ahora
Si Washington y Teherán vuelven a sentarse esta semana, Emiratos querrá que Israel no dinamite la negociación y, al mismo tiempo, que ningún acuerdo deje a Irán con capacidad de volver a amenazar el Golfo. Israel querrá lo segundo con más urgencia que lo primero. En algún punto medio de esas dos prioridades estuvo, probablemente, la conversación del domingo. Cuando alguien lo confirme, se sabrá.