CHILE VAMOS INTENTA PAUTEAR AL GOBIERNO: LA MANO DE MATTHEI EN LA TRASTIENDA
Kast removió al subsecretario Luis Silva el viernes. Un día después, la presidenta de RN dijo que eso no cierra nada. Para VDI Global, el orden de los hechos importa más que cada declaración suelta.
La baja y la advertencia
El 30 de octubre el Gobierno sacó a Silva de la Subsecretaría de Justicia, en medio de la crisis por las rebajas de penas a condenados por delitos sexuales, una decisión que Emol atribuye al ministro Fernando Rabat. Fue la primera baja. Y no alcanzó para ordenar al oficialismo.
La senadora Andrea Balladares, presidenta de Renovación Nacional, habló con Emol. Dijo que la salida de Silva “no puede entenderse como el cierre de esta crisis”. Agregó que su video explicativo no fue una explicación acertada y que las responsabilidades no deben trasladarse de una autoridad a otra. Si la remoción ayuda a corregir errores y recuperar la conducción política, dijo, es una señal que debe valorarse.
Leída de corrido, la frase tiene dos partes. Primero un respaldo medido a la decisión del Presidente. Después un límite: hasta aquí llega el gesto y no más.
Qué hay detrás de ese tono
Una presidenta de partido oficialista que dice “recuperar la conducción política” está diciendo que el Gobierno la perdió. No lo dice un opositor. Lo dice alguien de la coalición, y lo dice en la mañana siguiente a la remoción.
La advertencia sobre no “trasladar responsabilidades de una autoridad a otra” tampoco es neutra. Con Silva fuera, la pregunta pendiente apunta al ministro. Mientras la oposición exige a Kast tomar el control y sacar a Rabat, según tituló El Mostrador, desde dentro del oficialismo se instala la idea de que una cabeza no basta.
Emol también recoge que la crisis dividió al Partido Republicano y a Chile Vamos, y que Balladares pide a todos los sectores reflexionar si van por el camino correcto. Esa última frase es una invitación a que otros se alineen con su diagnóstico.
Lectura editorial
A nuestro juicio, esto no es una opinión aislada. Es una forma de hacer política que Chile Vamos conoce bien: apoyar al Gobierno en público y fijarle, al mismo tiempo, la agenda y los plazos. Pautear.
El caso se presta. La crisis toca seguridad y delitos sexuales, el terreno donde el Gobierno de Kast prometió ser inflexible y donde cualquier tropiezo duele más. Quien marque el ritmo de la corrección, marca el ritmo del Ejecutivo.
Y aquí entra Evelyn Matthei. VDI Global lee en esta secuencia la huella de su sector: la presión medida, la distancia calculada del Gobierno sin romper con él, el mensaje que llega por una dirigente de RN en vez de llegar por la figura que más pesa en la coalición. Es una interpretación nuestra, basada en el comportamiento político observable. No afirmamos que existan reuniones ni instrucciones, y no hay una fuente que lo diga. Si la hubiera, la publicaríamos con nombre y medio.
Lo que sí es verificable es lo anterior: la remoción, las palabras de Balladares, la exigencia de la oposición sobre Rabat y la división dentro de la derecha.
Conclusión
Kast hizo un movimiento para aplacar el malestar de su propia coalición. Cuarenta y ocho horas después, la coalición dice que no basta. Eso se llama negociar desde adentro.
La duda para la próxima semana es simple: si Rabat sigue en Justicia, ¿quién está conduciendo a quién?