⚡ URGENTE 🌍 Tensiones en Medio Oriente escalan tras nuevos movimientos militares   |   📊 Mercados globales reaccionan ante decisión de la Fed sobre tasas   |   🛡️ OTAN refuerza presencia en Europa del Este   |   💰 Petróleo supera los USD 90 ante crisis en el Golfo Pérsico   |   🌐 VDI Global — Inteligencia estratégica en tiempo real

Subscribe to Our Newsletter

Success! Now Check Your Email

To complete Subscribe, click the confirmation link in your inbox. If it doesn’t arrive within 3 minutes, check your spam folder.

Ok, Thanks
LA VENTANA DE IRÁN: EL EMPATE ELECTORAL LE DA A NETANYAHU EL TIEMPO QUE NECESITABA

LA VENTANA DE IRÁN: EL EMPATE ELECTORAL LE DA A NETANYAHU EL TIEMPO QUE NECESITABA

Redacción VDI Global profile image
Por Redacción VDI Global

Las elecciones israelíes no le dieron mayoría a nadie, pero sí le dieron algo a Benjamin Netanyahu: tiempo. Las negociaciones para formar gobierno tomarán semanas, quizás meses. Y el 3 de noviembre terminan las elecciones de mitad de período en Estados Unidos, el principal freno que tenía Donald Trump para volver a atacar a Irán. Si Washington decide reanudar la ofensiva, Netanyahu seguirá siendo el primer ministro cuando ocurra.

Dos frenos que caducan

En las semanas previas a la elección, Netanyahu evaluó seriamente reanudar las operaciones contra Irán. Dos actores lo contuvieron, y los dos tenían fecha de vencimiento.

El primero fue el jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir. Se opuso a atacar antes del 27 de octubre por dos razones. No quería que una represalia con misiles balísticos iraníes cayera sobre la jornada electoral. Y no quería que la operación quedara manchada por la sospecha de haber sido diseñada para favorecer al primer ministro en las urnas. Ninguna de esas dos razones sigue vigente.

El segundo fue Trump. La guerra con Irán le ha costado puntos en las encuestas a él y al Partido Republicano, y no quería un nuevo frente abierto antes de las elecciones de mitad de período. Ese freno también vence el 3 de noviembre. Desde entonces, Trump no tendrá otra elección por delante: no puede postularse a un tercer mandato.

El presidente estadounidense ha dejado señales claras. Durante la campaña israelí, al respaldar a Netanyahu, habló de querer a Israel involucrado de nuevo. El miércoles dijo que la guerra puede terminar muy rápido, pero que tiene que terminar bien, con una renuncia absoluta del régimen a las armas nucleares. También dijo que él y Netanyahu deben terminar el trabajo. Según reportes de prensa estadounidense, Washington pidió a varios países del Golfo prepararse para una ofensiva corta e intensa después de las elecciones de mitad de período. Además, está desplegando una batería Patriot adicional y reubicando tropas expuestas al fuego iraní.

El calendario juega a favor del primer ministro

Si Gadi Eisenkot hubiera ganado con claridad, como anticipaban casi todas las encuestas, podría haber empezado a armar gobierno antes del 3 de noviembre. En ese escenario, difícilmente Netanyahu habría podido ordenar un ataque de esta envergadura como jefe de un gobierno saliente.

Pero eso no pasó. Con 53 escaños para el bloque de Netanyahu, 48 para la oposición sionista y 19 para los partidos árabes, nadie tiene mayoría. Los resultados definitivos, con los votos de doble sobre, se conocerán entre hoy y mañana.

Después viene la parte lenta. Avigdor Liberman, líder de Yisrael Beytenu y pieza clave para cualquier combinación, no ha iniciado conversaciones serias. Tiene por delante una decisión en la que pierde algo en cualquier caso. Puede romper su promesa de no gobernar con los partidos árabes, romper su promesa de no sentarse con Netanyahu o empujar al país a otra elección.

Aunque se mueva rápido, primero habría que negociar los principios de una alianza y después el reparto de ministerios. En Israel, eso toma semanas o meses, no los cuatro días que separan el viernes del 3 de noviembre. En la práctica, Netanyahu seguirá al mando durante toda esa ventana.

Qué piensa el Ejército

La posición de Zamir es más matizada que un simple sí o no. Según análisis de la prensa israelí, el jefe del Estado Mayor está dispuesto a atacar en dos supuestos. El primero es que Irán esté a punto de golpear a Israel. El segundo es que Estados Unidos reanude la guerra primero y le ofrezca a Israel respaldo pleno, ofensivo y defensivo. También contempla actuar si Teherán recupera sus capacidades demasiado rápido, o si un ataque forma parte de una estrategia meditada para forzar concesiones nucleares reales.

Hoy, Zamir no ve urgencia. Los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel a comienzos de 2026 y en junio retrasaron por años los programas nuclear y balístico iraníes. Ambos siguen siendo amenazas, pero ninguno parece estar cerca de un salto cualitativo inmediato.

Eso deja una conclusión incómoda. Pasada la elección, el principal obstáculo para un nuevo ataque ya no está en Jerusalén. Está en Washington.

Por qué Trump podría no hacerlo

Nada está decidido. La mayoría de los asesores principales de Trump se oponen a volver a la guerra. Algunos creen que unos días de ataques intensos podrían ablandar a Teherán. Otros responden que el régimen lleva desde febrero sin ceder, y que unos días más de bombardeos no cambiarán eso.

Hay además un riesgo de escalada. Irán ya demostró que puede seguir disparando después de que Washington declara un alto el fuego, de modo que una operación pensada para durar días podría prolongarse. Ese costo podría llevar a Trump a volver a su estrategia de desgaste económico.

El patrón de los últimos meses es conocido. En agosto y a comienzos de octubre, Trump pasó de la presión económica a la amenaza de guerra y de vuelta a la presión económica. Esos vaivenes probablemente le han restado credibilidad ante Teherán. Queda una tercera posibilidad: que el régimen, esta vez, tome en serio la amenaza y ofrezca un acuerdo nuclear verdadero. Eso postergaría cualquier ataque.

El efecto político interno

Si el ataque ocurre, el momento no podría ser mejor para Netanyahu. Una nueva ronda contra Irán, con misiles cayendo sobre ciudades israelíes, desplazaría el centro de la conversación nacional. Se hablaría menos del 7 de octubre, de la comisión de investigación que el primer ministro resiste desde hace tres años y del servicio militar de los jóvenes haredíes. Se hablaría más de seguridad, el terreno donde él se siente más fuerte.

Ese cambio también alteraría las negociaciones. Para la oposición sería mucho más difícil cerrar un acuerdo con los partidos árabes en plena guerra. Al mismo tiempo, podría crecer la presión para un gobierno de emergencia nacional, como el que Eisenkot y Benny Gantz integraron tras el 7 de octubre.

Lectura editorial

Hay que separar dos preguntas que el debate tiende a mezclar. La primera es si un nuevo ataque contra Irán puede estar justificado. La respuesta es sí. El régimen de Teherán sigue negándose a hacer concesiones nucleares verificables, sigue financiando a Hezbolá, a los hutíes y a lo que queda de Hamás, y sigue proclamando la destrucción de Israel. Mientras eso no cambie, la opción militar es legítima. Y si Estados Unidos ofrece participar, rechazarlo para enfrentar solos a Irán más adelante sería un error estratégico.

La segunda pregunta es cuándo y por quién. Ahí la respuesta es más exigente. Un gobierno que acaba de perder quince escaños, que no tiene mayoría y cuya continuidad está en disputa puede tomar decisiones de seguridad; la ley lo permite y la realidad a veces lo exige. Pero carga con una obligación adicional: explicar por qué ahora y no dentro de tres meses, con un gobierno con mandato pleno.

Esa explicación no será fácil. Netanyahu ha dicho reiteradamente que las operaciones anteriores neutralizaron la amenaza nuclear y balística. Si ahora pide un nuevo ataque argumentando que el tiempo se agota, tendrá que mostrar qué cambió. Una referencia vaga a avances iraníes no alcanzará, sobre todo si el propio jefe del Estado Mayor no ve urgencia.

La legitimidad interna no es un detalle. Las guerras de Israel se sostienen en el consenso de una sociedad que pone a sus hijos en el frente. Si una parte importante del país percibe que el ataque responde al calendario de la coalición antes que al de la amenaza, ese consenso se resiente. Lo aprovecharían el régimen iraní y quienes, en el mundo, buscan cualquier pretexto para deslegitimar a Israel.

Eisenkot ya pidió públicamente a los jefes de seguridad que no se dejen presionar para tomar decisiones apresuradas. Más allá de la intención política de esa advertencia, el principio es correcto: una decisión así debe tomarla quien tenga la responsabilidad, con los mejores argumentos y por las razones correctas.

Lo que viene

El viernes debería conocerse el resultado definitivo. El martes 3 de noviembre votan los estadounidenses. El 4 vence el plazo para publicar los resultados oficiales en Israel, y el 10 jura la nueva Knéset. Entre esas fechas se abre la ventana.

Que se use o no dependerá menos de Jerusalén que de la Casa Blanca, y de si Teherán decide, por fin, negociar en serio. Lo que sí depende de Israel es que, si llega el momento, la decisión se tome por lo que exige su seguridad y no por lo que exige una negociación de gobierno.

VDI GLOBAL

CONVIÉRTETE EN MIEMBRO FUNDADOR

Los primeros 1.000 suscriptores serán reconocidos como Miembros Fundadores de VDI Global y tendrán acceso gratuito a nuestros contenidos exclusivos: Podcast VDI, Informes VDI, Informe Financiero y Alertas VDI.

Una invitación para formar parte de VDI Global. Sin spam.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que llegará a tu correo.

Volver a VDI Global
Redacción VDI Global profile image
Por Redacción VDI Global
COMPARTIR ESTE ARTÍCULO Facebook X LinkedIn WhatsApp

SUSCRÍBETE A VDI GLOBAL

Inteligencia geopolítica y financiera estratégica en Chile y el mundo. Análisis de seguridad global, mercados y defensa desde Israel para la toma de decisiones.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que llegará a tu correo. Si no aparece en unos minutos, revisa la carpeta de spam.

De acuerdo

Read More

<