LA FRONDA DE LAS TRAICIONES EN CHILE VAMOS: MAÑANA SE PRESENTA EL LIBELO Y CADA UNO TENDRÁ QUE MOSTRAR SUS CARTAS
Este martes 3 de noviembre, la oposición presentará la acusación constitucional contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat. Desde ese momento, ningún diputado oficialista podrá seguir escondiéndose en la ambigüedad. La Moneda eligió una sola palabra para enfrentar la semana: lealtad. El problema es que los diputados que más dudan no responden a ningún partido, y que el voto que puede decidirlo todo no está en Chile Vamos, sino en el Partido de la Gente. La votación final se proyecta para la segunda quincena de noviembre. Pero desde mañana, cada movimiento contará.
La estrategia de La Moneda
Con el Presidente José Antonio Kast de gira por Europa, el gobierno definió su línea: apelar a la lealtad. El propio mandatario transmitió el mensaje a los ministros del comité político, y estos lo hicieron llegar a los presidentes de partido y a los jefes de bancada. Kast espera un respaldo cerrado a Rabat cuando se vote el libelo.
La decisión de fondo ya está tomada. El Presidente no removerá a su ministro. La salida del subsecretario Luis Silva, el viernes, y la mesa de trabajo anunciada por Rabat no lograron apagar las críticas internas. El destino del ministro se resolverá en la acusación.
En el comité político ampliado de este lunes, el senador Iván Moreira, de la UDI, resumió el clima. Pidió al oficialismo entender que forma parte de un gobierno, que las críticas deben hacerse en privado y que la lealtad se prueba en los momentos difíciles. Y reconoció la dureza del escenario sin rodeos: “estamos en el suelo”.
El vocero Gonzalo Arenas fue un paso más allá. Dijo que el gobierno no pide lealtad a una decisión política, sino a la Constitución, porque a juicio de La Moneda Rabat no cometió ninguna ilegalidad. Pero en el intento cometió una inexactitud. Afirmó que desde 1990 ningún parlamentario oficialista ha votado una acusación contra su propio gobierno, cuando en el período anterior diputados de centroizquierda apoyaron la acusación contra el exministro de Energía Diego Pardow.
Los números que pesan
Las encuestas explican el nerviosismo. Según Criteria, la aprobación de Kast cayó a 25%, su nivel más bajo desde que asumió, y un 72% rechaza que Rabat siga en el cargo. Cadem lo sitúa en 26% de aprobación y 69% de desaprobación, también su peor registro.
En ese contexto, cada diputado oficialista hace su propio cálculo. Y no todos llegan a la misma conclusión que La Moneda.
Los descolgados que nadie puede disciplinar
Aquí está el problema central para el gobierno. Buena parte de los diputados que dudan no son militantes. Son independientes que integran la bancada de la UDI: Hotuiti Teao, Marlene Pérez y Macarena Santelices, entre otros. Teao ya dijo que, si hoy se votara una acusación, la apoyaría, aunque precisó que primero hay que revisar sus capítulos.
Esos diputados no pueden ser expulsados de la bancada, porque no existe un mecanismo para destituir a integrantes de un comité parlamentario. Tampoco pueden ser sancionados por los partidos, porque no están afiliados. Y como cuentan con menos respaldo partidario para su reelección, tienden a responder más a su electorado que a las directivas.
A ellos se suman los militantes que votaron a favor de la resolución que pidió la renuncia de Rabat o se abstuvieron, en la UDI y en RN.
La respuesta republicana
En el Partido Republicano, el tono cambió. Ya no se habla de “derechita cobarde”, sino de unidad. El diputado Agustín Romero dijo partir de la base de que el Presidente cuenta con 76 votos en la Cámara: los mismos que se sacan fotos con él. Y agregó que ni siquiera considera el escenario de que diputados del mismo gobierno voten para sacar a un ministro por una causal que, a su juicio, no existe. En otra declaración fue más duro: dijo que no puede estar con gente que, en las malas, se salva sola.
El voto que decide
Pero la aritmética tiene una trampa para el oficialismo. La oposición suma alrededor de 64 votos y necesita 78. Franco Parisi anunció que el Partido de la Gente buscará votar en bloque la acusación, y sostuvo que hubo una violación del contrato con la sociedad en la protección de los niños. Si la bancada del PDG, de unos 15 diputados, se suma en bloque a la oposición, la acusación pasará al Senado aunque ningún oficialista se descuelgue.
En otras palabras, los descolgados de Chile Vamos pueden no ser decisivos. Pero si el PDG se divide, cada uno de ellos podría serlo.
Lectura editorial
VDI Global ha sido consistente en esta crisis. El gobierno se equivocó con las rebajas de condena. El Presidente lo reconoció. Criticar al ministro, pedir explicaciones e incluso su renuncia es política legítima dentro de una coalición. Pero votar con la oposición para destituirlo es otra cosa: es usar la herramienta más dura de la Constitución contra el propio gobierno. Eso tiene un nombre, y es deslealtad.
Dicho esto, la lealtad no se exige solo hacia abajo. El gobierno también tiene responsabilidad en este escenario. Mantener a Rabat fue una decisión del Presidente, y muchos parlamentarios oficialistas sienten que están pagando el costo de una crisis que La Moneda no quiso cortar a tiempo. Pedir respaldo cerrado mientras el Presidente está en Europa, con su ministro político fuera del país, no ayuda a construirlo.
Y el oficialismo tiene un problema estructural que esta crisis deja al descubierto. Una coalición que depende de independientes sin disciplina partidaria es una coalición frágil. Los partidos que los incluyeron en sus listas para sumar votos ahora descubren que no pueden contar con ellos cuando más los necesitan. Es una lección que la derecha tendrá que aprender para la próxima elección parlamentaria.
La fronda está en marcha. Desde mañana, con el libelo en la mesa, cada diputado tendrá que decidir de qué lado está. Y la votación, cuando llegue, dejará en evidencia quién estuvo con el gobierno en las malas.
Lo que viene
Martes 3 de noviembre: ingreso del libelo en la Cámara. Luego, el sorteo de la comisión revisora, la notificación al ministro y su defensa. La votación en la sala se proyecta para la segunda quincena de noviembre. Kast regresa de Europa el viernes. Para entonces, la batalla por los votos ya habrá empezado.