EEUU LE HABRÍA ORDENADO A SU EJÉRCITO PREPARARSE PARA REANUDAR LOS ATAQUES CONTRA IRÁN: "O POR LA VÍA FÁCIL O POR LA DIFÍCIL"
El Pentágono habría ordenado a las fuerzas estadounidenses estar listas para reanudar operaciones contra Irán, según reportes de prensa de Estados Unidos que citan a funcionarios del Gobierno. La orden se habría dado "varios días" antes de su publicación, no fija fecha para volver al conflicto abierto y, según esos reportes, Donald Trump aún no ha tomado una decisión definitiva. Ni la Casa Blanca, ni el Pentágono, ni Irán han hecho comentarios oficiales.
Lo que dicen los reportes
Dos medios estadounidenses coinciden en lo central. Uno informó que el Pentágono instruyó a las fuerzas a prepararse para retomar las operaciones. Otro había publicado antes que la Casa Blanca pidió al Pentágono elaborar planes para reanudar ataques, incluso antes de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
Según las fuentes citadas, los blancos posibles serían instalaciones nucleares, de infraestructura y de energía. Los ataques podrían llegar antes de la elección en Israel, a fines de este mes. Israel, de acuerdo con los reportes, probablemente se sumaría a cualquier nueva ronda.
Un funcionario de la Casa Blanca, no identificado, resumió la posición: "Estados Unidos está en una posición muy fuerte, con control del Estrecho de Ormuz y la economía iraní colapsando". Y añadió que las cosas irán "de una de dos maneras: la fácil o la difícil". Otro funcionario, tampoco identificado, dijo que Trump "tiene todas las cartas y hará lo que sea mejor para Estados Unidos".
Dos funcionarios israelíes, también anónimos, describieron a Irán como "desesperado y paranoico" y no descartaron que ataque primero.
El contexto
La guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña para destruir los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán. Irán respondió con ataques contra Israel y contra países árabes que albergan bases estadounidenses, y obstruyó el Estrecho de Ormuz. Washington replicó con un bloqueo de los puertos iraníes.
En abril se instaló una tregua frágil. Desde entonces, el combate entre Israel e Irán se detuvo en gran medida. Las conversaciones de paz entre Washington y Teherán, mediadas por Catar y Pakistán, están estancadas: Irán rechaza desmontar su programa nuclear y abrir por completo el estrecho.
Hay además un dato de imágenes satelitales: "actividad renovada significativa" en el sitio nuclear de Minzadehei, cerca de Teherán, que las FDI bombardearon durante la guerra. El Ejército israelí sostiene que Irán trasladó allí buena parte de su programa nuclear después de la guerra de 12 días de junio de 2025. Irán ha enriquecido uranio a niveles sin uso civil conocido y ha obstaculizado a los inspectores. Teherán niega buscar armas nucleares.
Lo que no se sabe
Conviene ser exacto, porque la información es delicada.
- No se sabe si Trump autorizará ataques, ni cuándo.
- No se conocen los objetivos concretos ni si Israel participaría.
- No hay confirmación de que Irán fuera a atacar primero.
- La vinculación con los precios de la bencina y con las elecciones de noviembre, atribuida a fuentes anónimas, es una interpretación y no una declaración oficial.
- Ningún funcionario ha hablado con nombre, y no hay desmentidos.
Una orden de preparación no es una orden de ataque. Los ejércitos preparan planes para muchos escenarios, y que se preparen no significa que ejecuten.
Por qué importa en Chile
Ormuz es una de las arterias del petróleo mundial. Si la tensión sube, el precio de los combustibles se mueve en todas partes, y Chile, importador neto de petróleo, lo siente en la bomba. Es el mismo canal por el que el Gobierno de Kast ya enfrenta un debate sobre el diésel. Una reanudación del conflicto, o aun la amenaza, puede encarecerlo.
Lectura editorial
Hay que mirar con frialdad lo que se sabe. Se sabe que la negociación está estancada, que Irán se niega a lo mínimo que exige la comunidad internacional, y que su programa nuclear sigue activo, según las imágenes.
También se sabe qué tipo de régimen es. Uno que enriquece uranio sin fines civiles, que bloquea a los inspectores y que financió durante años a los grupos que atacan a Israel. Frente a eso, quien exige que nadie se prepare para nada es quien menos riesgos asume.
La pregunta que sigue abierta no es militar sino política: qué se busca con la presión y qué final se espera para esta guerra. Washington dice "la vía fácil o la difícil". Teherán todavía puede elegir.
Conclusión
Una orden de preparación, una tregua frágil, un estrecho bloqueado y unas elecciones a la vuelta de la esquina. Es un cóctel inestable. Mientras no haya decisión de Trump ni anuncio oficial, lo único honesto es decir que el escenario está abierto. Y que su resolución puede llegar más rápido de lo que el mundo imagina.