ISRAEL: LA OPOSICIÓN CIERRA FILAS DETRÁS DE EISENKOT, LIBERMAN SE SUMA Y NETANYAHU PODRÍA QUEDARSE CON 46
A horas de que el presidente Isaac Herzog abra las consultas para formar gobierno, el mapa político israelí dio un vuelco. Los cinco líderes de la oposición sionista, incluido Avigdor Liberman, acordaron recomendar a Gadi Eisenkot y comenzar de inmediato las negociaciones de coalición. Los partidos árabes también se inclinan por él. Del otro lado, Benjamin Netanyahu pide un gobierno amplio bajo su liderazgo, sostiene que los votantes lo eligieron a él, y su partido evalúa no reconocer el resultado. Si el partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá no lo recomienda, Netanyahu llegaría a las consultas con apenas 46 apoyos.
La reunión de Herzliya
El martes, en Herzliya, se reunieron por primera vez desde la elección los cinco líderes del bloque opositor: Gadi Eisenkot (Yashar), Naftali Bennett (B’Yachad), Avigdor Liberman (Yisrael Beytenu), Yair Golan (Los Demócratas) y Yair Lapid (Yesh Atid). En una declaración conjunta, acordaron que todos sus partidos recomendarán a Eisenkot ante Herzog y que sus equipos negociadores comenzarán de inmediato a redactar las bases programáticas y los acuerdos de coalición.
También se comprometieron a coordinarse para aprovechar la mayoría parlamentaria desde el 10 de noviembre, cuando jure la nueva Knéset. Bennett resumió el espíritu del encuentro: no hay tiempo y hay que actuar con gran urgencia. Afuera, familias de víctimas del 7 de octubre pidieron a los líderes que formen gobierno y reemplacen a Netanyahu.
Yashar anunció la formación de su equipo negociador, con el objetivo de establecer un gobierno encabezado por Eisenkot lo antes posible.
El giro de Liberman
El dato más importante del día es el respaldo de Liberman. Hasta la semana pasada, el líder de Yisrael Beytenu no contestaba las llamadas de Eisenkot y lo responsabilizaba de haber perdido votos con una campaña egoísta. Ahora su partido lo recomendará ante Herzog.
Conviene precisar el alcance. Recomendar a Eisenkot para recibir el encargo no es lo mismo que aceptar un gobierno sostenido por los partidos árabes, algo que Liberman ha rechazado durante años. La pregunta de cómo se formará ese gobierno sigue abierta.
Los partidos árabes
Antes de la reunión opositora, Eisenkot se reunió con los líderes de los partidos árabes y se comprometió a enfrentar la alta criminalidad que afecta a sus comunidades. Ambas partes destacaron su interés común en usar la mayoría parlamentaria para reemplazar al gobierno de Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich.
El líder de la Lista Conjunta, Yousef Jabareen, fue claro sobre los límites: su partido no planea integrar la coalición. Su apoyo, si se concreta, sería externo.
El bloque de Netanyahu
En el campo del primer ministro, Shas y Sionismo Religioso anunciaron que recomendarán a Netanyahu, y lo mismo se espera de Otzma Yehudit. Sionismo Religioso pidió terminar con lo que llamó los boicots de la izquierda.
La incógnita es Judaísmo Unido de la Torá. Es el único partido de la coalición saliente que no ha anunciado su apoyo a Netanyahu. El primer ministro habló con su líder, pero el partido se inclina por no recomendar a nadie. La decisión se tomará el miércoles, antes de su reunión con Herzog. Si se abstiene, Netanyahu quedaría con 46 recomendaciones.
Netanyahu, por su parte, insiste en que los votantes lo eligieron a él y llama a formar un gobierno nacional amplio bajo su conducción. Según la prensa israelí, el Likud evalúa no reconocer el resultado de la elección. Y sus cercanos advirtieron a Eisenkot que, si la oposición reemplaza al presidente de la Knéset, Amir Ohana, no habrá negociaciones para un gobierno de unidad con el Likud mientras dure ese esfuerzo.
Cómo serán las consultas
Herzog recibirá el miércoles los resultados oficiales de manos del presidente del comité electoral y comenzará las consultas ese mismo día. Con una novedad: empezará por los partidos más pequeños y terminará con el Likud, invirtiendo el orden habitual. Las reuniones se transmitirán en vivo. Yisrael Beytenu, por ejemplo, será recibido el miércoles a las 19:15.
Las consultas podrían extenderse hasta el jueves o el viernes. Herzog tiene plazo hasta el 11 de noviembre para asignar el mandato. No está obligado a elegir al candidato con más recomendaciones: debe evaluar quién tiene una posibilidad real de formar gobierno. Y no descarta una segunda ronda de consultas.
Lectura editorial
En una semana, la oposición hizo lo que no logró en meses de campaña: unirse detrás de un solo nombre. Es un avance real, y Bennett tiene razón en la urgencia. Israel no puede pasar meses sin un gobierno capaz de decidir sobre Irán, Gaza y el frente norte.
Pero la unidad para recomendar no es todavía unidad para gobernar. Los mismos líderes que hoy recomiendan a Eisenkot tienen visiones distintas sobre el papel de los partidos árabes, la relación con los ultraortodoxos y la posibilidad de un acuerdo con el Likud. VDI Global ha sostenido que la opción más sólida para Israel es un gobierno amplio de centroderecha, sobre la base de lo que une a la mayoría sionista: seguridad, Irán, desarme de Hamás, alianza con Estados Unidos, servicio militar universal y una comisión de investigación sobre el 7 de octubre. Un gobierno que dependa del apoyo externo de la Lista Conjunta seguiría siendo frágil.
Del otro lado, la estrategia de Netanyahu tiene un límite claro. Puede seguir gobernando en funciones, pero no puede formar gobierno con 46 o 53 apoyos. Y amenazar con no reconocer el resultado, o con cerrar la puerta a la unidad si se reemplaza a Ohana, solo profundiza una crisis que ya está costándole caro al país.
El miércoles empieza la parte decisiva. Herzog escuchará a todos, en vivo y frente al país. Y cada partido tendrá que decir, sin ambigüedades, a quién quiere como primer ministro.
Lo que viene
Miércoles 4 de noviembre: entrega de resultados oficiales y comienzo de las consultas, de los partidos más pequeños al Likud. Hasta el 11: plazo para asignar el mandato. El 10: juramento de la Knéset y primera prueba de fuerza por su presidencia. Si Eisenkot recibe el encargo, tendrá hasta 42 días para convertir una mayoría de recomendaciones en un gobierno.