RENCOR Y FINAL DE CARRERA: CARTER DICE LO QUE MATTHEI NO QUIERE OÍR, Y CHILE YA LE DIJO NO DOS VECES
El senador Rodolfo Carter acusó rencor en las críticas de Evelyn Matthei al Gobierno de Kast. Reconoce que algunos reparos son razonables, pero el diagnóstico de fondo coincide con lo que VDI Global viene sosteniendo: la exabanderada presidencial no logra aceptar que el país le cerró la puerta en dos ocasiones.
Lo que dijo Carter
El senador (IND-Republicanos) no se anduvo con rodeos. Dijo que Matthei es "incompatible" con la palabra unidad y que está "descontroladamente llena de rencor". Agregó que ese rencor es tal que ya ni siquiera lee sus críticas. Y cerró con una frase que se instaló rápido en el debate: "Ojalá que cuando llegue yo a su edad no termine así".
Hay un detalle que conviene no perder. Carter la calificó también como una de las políticas más talentosas, trabajadoras e inteligentes del país. No habló de una adversaria menor, sino de alguien con méritos que, a su juicio, se está consumiendo en su propia amargura.
Las críticas de Matthei
En una reciente entrevista, Matthei hizo un análisis duro del Ejecutivo. Sostuvo que "al final, republicanos trabajan nomás con republicanos" y que el oficialismo no logra congregar al 62% que votó Rechazo. Apuntó además a otros problemas de gestión.
Algo de eso puede discutirse, y el propio Carter lo admitió. Un gobierno que quiere durar necesita ampliar su base, y la articulación con Chile Vamos es una tarea pendiente. Nadie en esta mesa pide un Gobierno sin críticas. Lo que sí importa es quién las hace, con qué ánimo y con qué credenciales.
Dos veces, dos noes
Matthei fue candidata presidencial en 2013 y perdió ante Michelle Bachelet. En 2025 llegó como favorita de las encuestas durante meses y terminó fuera del podio en la primera vuelta. Dos candidaturas, dos veredictos.
Esa es la parte que más cuesta procesar, y se nota. Cuando la derrota deja de ser un resultado electoral y pasa a ser una herida personal, la crítica política empieza a sonar a cuenta pendiente.
Lectura editorial
A estas alturas no queda más que coincidir con Carter. Los reparos de Matthei al Gobierno vienen cargados de resentimiento, y el resentimiento es mal consejero: confunde el balance de una gestión con el balance de una carrera propia.
No pasa por un buen momento. Su carrera política se acerca a un final lastimoso, y lo más triste es que podría haber sido otro. Tenía el reconocimiento, la experiencia y un electorado dispuesto a escucharla. Eligió el reproche permanente, y el reproche permanente no gana elecciones ni construye mayorías.
Si de verdad le preocupa la unidad de la derecha, el primer gesto sería dejar de hablar como quien cobra una factura. Lo contrario no es unir: es restar.
Chile le dijo que no en 2013 y le dijo que no en 2025. Una tercera respuesta no hace falta.