MELONI Y KAST PASAN DE LA AFINIDAD AL PLAN DE ACCIÓN: CRIMEN ORGANIZADO, MINERALES CRÍTICOS Y DEFENSA EN LA AGENDA CON ITALIA
El Presidente José Antonio Kast fue recibido este martes por la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en el Palacio Chigi, en Roma. Ambos acordaron reforzar la cooperación contra las redes criminales transnacionales y elaborar un Plan de Acción con objetivos concretos en energía, infraestructura, minerales críticos, defensa y espacio, con participación del sector privado. Kast respondió además a las críticas de la oposición por el sello ideológico de su gira europea.
Una relación que ya venía de antes
No fue un primer saludo protocolar. Según voces de la comitiva citadas por Emol, es el quinto encuentro entre ambos. El anterior fue en febrero, cuando Kast recorrió Europa como Presidente electo, y entre una reunión y otra los dos líderes mantienen contacto frecuente por WhatsApp, facilitado por el español fluido de Meloni.
La cita en la sede del gobierno italiano, en la Piazza Colonna, fue la primera actividad oficial de Kast en Roma. El Mandatario también conversó con el Presidente de Italia, Sergio Mattarella.
Lo que se acordó
Meloni dio cuenta de la reunión en su cuenta de X. Allí explicó que ambos coincidieron en reforzar la lucha contra las redes criminales transnacionales, a las que describió como responsables de restar recursos al desarrollo nacional.
El anuncio más concreto vino después. Los dos gobiernos elaborarán un Plan de Acción para fijar metas en cinco sectores: energía, infraestructura, minerales críticos, defensa y espacio. La primera ministra lo enmarcó en la buena dinámica de la relación bilateral y en el vínculo más amplio entre la Unión Europea y América Latina, con énfasis en la inversión y la diversificación.
Para Chile, la lista no es casual. Italia tiene inversiones relevantes en energía e infraestructura en el país, y los minerales críticos, con el litio y el cobre a la cabeza, son justamente lo que Europa busca asegurar para su transición energética. La mención a la defensa y al espacio abre una puerta menos explorada en la relación bilateral.
El modelo italiano contra la mafia
En un punto de prensa en la Piazza del Quirinale, Kast puso el acento en la seguridad. Dijo que el combate al crimen organizado y al narcotráfico fue tema tanto con Meloni como con Mattarella.
El Presidente contó que su equipo revisó en detalle el artículo 41 bis del ordenamiento penitenciario italiano, el régimen de aislamiento que Italia aplica a los jefes mafiosos para cortar su capacidad de seguir dirigiendo sus organizaciones desde la cárcel. Según Kast, ese modelo ha servido de inspiración para propuestas que distintos parlamentarios han presentado en Chile. También destacó el trabajo de la fiscalía italiana contra el crimen organizado y comentó con Meloni el Acuerdo de Santiago, la iniciativa que ha liderado el canciller Francisco Pérez Mackenna.
La migración irregular fue el otro tema. Kast mencionó los avances del gobierno en control fronterizo y resumió su posición con una frase que repite desde la campaña: que a Chile «se entra por la puerta, no por la ventana». Calificó como muy relevante el ejemplo italiano en esta materia.
La respuesta a las críticas
La oposición ha cuestionado el tono de la gira. La primera reunión en Madrid fue con Santiago Abascal, líder de Vox, en plena precampaña española, y la agenda incluye también al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Desde la izquierda chilena se habla de una gira ideológica.
Kast respondió en Roma. Sostuvo que nadie puede calificar de ideológica una reunión con la primera ministra y el Presidente de Italia, un país con grandes inversiones en Chile. Y devolvió la acusación: a su juicio, quien vea ideología en reunirse con una de las principales líderes de Europa para atraer inversión tiene una mirada pequeña de las relaciones internacionales.
El jueves, el Mandatario se reunirá con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anfitrión de la Cumbre Iberoamericana.
Lectura editorial
En Roma, Kast tiene razón. Reunirse con la jefa de gobierno de la tercera economía de la zona euro y salir con un Plan de Acción en cinco sectores estratégicos es política exterior de Estado, se piense lo que se piense de Meloni. Las críticas por ideología tenían más sustento el lunes en Madrid, donde la primera foto fue con un partido en campaña, que este martes en el Palacio Chigi.
Lo que vale la pena mirar es la letra chica. Un Plan de Acción todavía no es un acuerdo. Para que la reunión deje algo más que buena sintonía, el documento tendrá que traer metas medibles, plazos y nombres de empresas. Los minerales críticos son el terreno donde Chile tiene más que ofrecer y más que perder: Europa necesita litio y cobre, y la pregunta es si Chile negociará solo la venta de materia prima o también procesamiento, tecnología e inversión en el país.
El 41 bis merece un comentario aparte. Es una herramienta probada: Italia la construyó para impedir que los capos de la mafia siguieran dando órdenes desde la celda, que es exactamente el problema que Chile enfrenta con las bandas transnacionales. Pero el régimen ha sido cuestionado ante tribunales europeos, y su traslado a Chile exigirá una ley bien diseñada que resista el control judicial. Copiar el nombre no basta.
Hay una ironía en el calendario. Según Ex-Ante, en julio los equipos de los ministros Martín Arrau y Fernando Rabat preparaban un régimen penitenciario más duro para líderes de bandas en recintos de máxima seguridad. Ese mismo Rabat enfrenta esta semana una acusación constitucional por las rebajas de condena a abusadores de menores. Kast habla en Roma de mano dura en las cárceles mientras en Santiago su ministro de Justicia lucha por sobrevivir. Si el modelo italiano va a inspirar algo, el gobierno necesita a alguien en Justicia con la fuerza política para llevarlo al Congreso.
Lo que viene
El miércoles, Kast será recibido por el papa León XIV en el Vaticano. Luego volverá a Madrid para la XXX Cumbre Iberoamericana y su reunión con Pedro Sánchez. Mientras tanto, en Chile, el oficialismo cuenta votos para frenar la acusación contra Rabat. El Plan de Acción con Italia se medirá en meses. La acusación, en semanas.