CHILE Y REINO UNIDO AVANZAN HACIA UNA ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA EN PLENA TENSIÓN CON ARGENTINA POR LA RUTA DE UN BUQUE CHILENO A LAS FALKLANDS
El canciller Francisco Pérez Mackenna se reunió en Londres con su par británico y acordaron avanzar hacia una «asociación estratégica». La conversación se centró en minerales críticos, inversión y comercio. El encuentro ocurre cuando Chile y Argentina discuten por un buque chileno que, en noviembre, abrirá una ruta marítima entre Punta Arenas y las Falklands, interrumpida desde 2011.
La reunión
El lunes 19 de octubre por la mañana, Pérez Mackenna, acompañado del embajador Diego Paulsen, se reunió con el secretario de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, en el Foreign Office.
Acordaron avanzar hacia una asociación estratégica. La nota describe el resultado como una intención y no como un acuerdo cerrado. El canciller dijo: «Chile valora enormemente su larga relación con el Reino Unido». Y precisó: «Queremos iniciar una conversación para desarrollar un marco de cooperación bilateral más profundo».
Según el ministro, se habló de minerales críticos, inversión y comercio exterior, y de la geopolítica regional en el Cono Sur. La nota no dice que se hayan tratado la Antártica, las Falklands o la seguridad y defensa.
Comercio e inversión
La relación se apoya en el Acuerdo de Asociación de 2021 y en el CPTPP. El comercio bilateral alcanzó 1.196 millones de dólares en 2025, principalmente agroalimentario.
Chile busca inversión británica en tecnología e infraestructura y quiere exportar más productos con valor agregado.
La visita a Londres duró tres días y forma parte de una gira europea más amplia. No se informaron plazos ni reuniones de seguimiento.
El telón de fondo: el buque Danstar
El contexto político pesa más que el protocolo. El mercante chileno Danstar, de la naviera Easter Island y con capacidad para unas 1.400 toneladas, hará en noviembre su primer viaje entre Punta Arenas y Puerto Stanley. La ruta busca retomar una conexión que operó hasta 2011. La acordaron recientemente la Corporación de Desarrollo de las Islas Falkland y la Municipalidad de Punta Arenas.
En Argentina. El canciller Pablo Quirno dijo que no hubo notificación oficial de un barco chileno rumbo a las islas, y que algunos actores chilenos y externos buscan enfrentar a ambos países, algo que su gobierno no hará. El diputado Guillermo Michel presentó un proyecto para terminar los convenios de doble tributación y protección de inversiones con Chile, que presentó como reciprocidad. Un dirigente de la Liga Naval Argentina dijo que el buque podría ser detenido si su navegación se considera un «tránsito no inocente».
En Chile. El 6 de octubre, la Cámara aprobó siete resoluciones no vinculantes que piden a Kast una postura más firme «en defensa de los intereses nacionales». Piden derogar el decreto 457 de 2021 de Argentina, que Chile considera una violación de soberanía por describir el Estrecho de Magallanes y el Pasaje de Drake como espacios compartidos, y reforzar la Fuerza Aérea en el sur. El ministro de Economía, Daniel Mas, ve con buenos ojos el comercio con las islas y lo llamó «un negocio entre privados». El ministro de Defensa, Fernando Barros, descartó escoltar al buque y dijo que la navegación fuera del Estrecho «no puede ser restringida ni condicionada» por un actor externo.
Según una investigación de un medio chileno, informes de inteligencia calificarían el primer viaje como un posible «evento crítico».
Reino Unido. Respaldó la explotación de hidrocarburos en las islas y anunció medidas legales para proteger a las empresas de la presión argentina, en relación con el proyecto Sea Lion.
Otros roces
Una nota de La Tercera cita además la suspensión por Javier Milei de un viaje a Londres previsto para el 23 y 24 de octubre, con una charla en Oxford y reuniones empresariales. Otras notas que consulté sobre el conflicto no confirman ese dato. También cita declaraciones del embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, sobre el Estrecho y la Antártica, que habrían generado inquietud en Chile. No pude verificar ninguno de los dos.
Lectura editorial
Hay una forma de leer esta reunión como una coincidencia. Otra, más atenta, es verla como una señal. Un gobierno que debe gestionar un conflicto con Argentina por una ruta hacia las islas se reúne con el Reino Unido y no menciona el tema. Se habla de minerales y comercio. Quizás sea cierto que no se habló del asunto; también es posible que se hablara y no se informara.
El problema para Kast es de equilibrio. Argentina es el vecino con el que comparte una frontera de miles de kilómetros y el que sufriría una escalada. El Reino Unido es un socio comercial relevante y un actor que Chile quiere cerca para atraer inversión. Y Milei, ideológicamente cercano a Kast, está en el medio.
La respuesta de su gabinete es consistente: el viaje es una operación privada, el Estado resguarda la seguridad y no escolta. Pero «un negocio entre privados» tiene un límite. Si Argentina detiene al buque, el conflicto deja de ser privado.
Es probable que ambos gobiernos prefieran no escalar. Pero la mezcla de resoluciones parlamentarias, proyectos de ley en Buenos Aires, informes de inteligencia y un viaje con fecha tiende a reducir el margen de la prudencia.
Conclusión
Chile y el Reino Unido quieren profundizar su relación, en una semana en que el buque Danstar se prepara para zarpar hacia las Falklands. El canciller habló de minerales y comercio, no de las islas. Pero el contexto hace que cada reunión de este tipo se lea con una lupa. En noviembre se sabrá si el silencio fue prudencia o una apuesta.