LA OEA RETIRA EL RETRATO DE ALLENDE DE SU SEDE EN WASHINGTON TRAS UNA VOTACIÓN DEL CONSEJO PERMANENTE, Y EL PARTIDO SOCIALISTA EXIGE REVERTIR LA DECISIÓN
Diplomáticos informan que el retrato de Salvador Allende fue retirado de la sede de la Organización de los Estados Americanos en Washington, tras una resolución votada por el Consejo Permanente. La placa con su nombre seguiría en su lugar, según esas fuentes. El Partido Socialista, en cambio, habla del retiro de su nombre y exige que se revierta. El gobierno de Chile y la OEA no se han pronunciado.
Qué se sabe
En septiembre de 2023, el Consejo Permanente de la OEA acordó por unanimidad homenajear al expresidente Salvador Allende. Treinta y dos Estados miembros respaldaron nombrar la puerta principal de la organización en su honor.
El entonces presidente Gabriel Boric inauguró una placa y un retrato de Allende en la sede de Washington, en el marco de los cincuenta años del golpe de 1973.
Ahora, según informó la prensa chilena el 17 de octubre, el retrato fue retirado. Diplomáticos consultados dicen que la placa permanece. La nota que lo reporta vincula el retiro a una resolución votada por el Consejo Permanente, pero no precisa el conteo de votos, la fecha ni los motivos.
También se informó que el retrato del expresidente Sebastián Piñera fue movido. La misión de Chile intentó trasladarlo al edificio F de la organización. El único retrato presidencial que quedaría es el de Bernardo O’Higgins, junto a los de George Washington y otros próceres nacionales.
Qué dice la misión de Chile
La misión chilena ante la OEA afirmó que la organización controla el uso de sus propios espacios, ya que el retrato estaba en un edificio de la organización. Dijo que gestionó mantener la placa conmemorativa, como establece la resolución, y que la OEA conserve el retrato.
No se informó una declaración del gobierno del presidente José Antonio Kast.
Qué dice el Partido Socialista
El PS rechazó la medida en un comunicado fechado el 17 de octubre, titulado «La memoria de Salvador Allende no se borra por una mayoría circunstancial».
Según el partido:
- La decisión es un agravio a la memoria histórica de Chile y a los valores democráticos del continente.
- No hay argumentos que la justifiquen, y desconoce la resolución de 2023.
- Allende fue un presidente democráticamente elegido, derrocado por un golpe militar que dio paso a una dictadura con graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos.
- El homenaje de 2023 fue un reconocimiento institucional, no una concesión política.
- Los homenajes a quienes defendieron la democracia «no pueden quedar sometidos a los vaivenes de mayorías circunstanciales».
Pidió a los Estados miembros reconsiderar y restituir el reconocimiento, y al Estado de Chile manifestar su rechazo. Cerró con una frase: «Podrán retirar una placa, pero jamás podrán borrar de la historia el nombre».
Lo que no está claro
Hay una contradicción que las fuentes no resuelven. La nota que reportó el hecho habla del retiro del retrato; el comunicado del PS y algunos medios que lo recogen hablan del retiro del nombre o de la placa de la puerta principal. Un comentario de un lector en uno de esos medios dice que la placa sigue en su lugar y que lo retirado fue el retrato añadido junto a ella. No pude verificar ninguna versión.
Tampoco se sabe quién promovió la resolución, qué países votaron a favor ni cuándo se adoptó.
Lectura editorial
Antes de opinar hay que fijar los hechos, y los hechos todavía están a medias. Se votó una resolución, se movió un retrato y hay un partido que habla de borrar un nombre. Lo que no existe es una sola versión de lo ocurrido, ni un documento de la OEA que la respalde.
El debate real no es sobre una placa. Es sobre quién decide qué se honra en un organismo internacional, y con qué mayoría. En 2023, la unanimidad fue el argumento: nadie votó en contra. Ahora, si hubo votación con mayoría, el argumento cambia. Un reconocimiento que nace unánime y se retira por mayoría es un símbolo que dejó de ser compartido.
Hay además una asimetría que conviene señalar. También fue movido el retrato de Piñera. Si se trató de reorganizar espacios en la sede, el criterio afecta a dos expresidentes de signos opuestos, y la lectura de que es un ataque a la memoria de Allende pierde fuerza. Si se trató de otra cosa, la OEA tiene que decirlo.
El silencio del gobierno chileno también es un dato. El PS le pide que se pronuncie. Un gobierno que ha impulsado su propia agenda sobre memoria, con la presión por los indultos a uniformados del estallido, tiene poco margen para una defensa enérgica de Allende. No ha hablado y probablemente no hablará.
La pregunta de fondo es si un organismo multilateral debería homenajear a figuras políticas de una sola nación. Es una pregunta que se hace desde un lado y desde el otro, según de quién se trate.
Conclusión
Un retrato fue retirado de la sede de la OEA y el Partido Socialista lo vive como una afrenta a la memoria de Allende. La misión de Chile dice que la organización decide sobre sus espacios. Mientras la OEA no explique qué votó y por qué, la polémica seguirá basándose en versiones.